Fuga de la Prisión Celestial
En un planeta muy lejano, una enorme fortaleza cubre gran parte del planeta, donde se encuentra el prisionero acusado del asesinato de una Diosa, por lo cual fue condenado a vivir el resto de su vida encerrado y degradado por su crimen, siendo tirado a la prision de maxima seguridad de la prision galactica, donde permanece hasta el dia de hoy, solo y aislado del resto del mundo, sin recibir ninguna sola visita en todo el tiempo que lleva encerrado, solo siendo tratado como un criminal por el crimen de matar una Diosa, del cual se dice eran conocidos. Dentro de la prision, se observa un pasillo largo, mientras unas pisadas se acercan poco a poco acercándose a una puerta con una gran seguridad, el guardia usa su autoridad y llaves para acceder y abrir la puerta al entrar ve al prisionero encerrado en una cúpula de color azul semitransparente especialmente diseñada para impedir que cualquiera escape.
“-Parece que otra vez me toca vigilarte, pero siempre es divertido verte sufrir, llevas mucho tiempo encerrado y los que te faltan por cumplir”, dice el guardia en tono burlón y confiado mientras observa al prisionero inmóvil pero serio, como si le diera igual todo.
“- ¡Vamos di algo, Maldición!”, grita el guardia molesto mientras se acerca cada vez a la cúpula del prisionero, se pone a dar vueltas alrededor de la cúpula observando al prisionero.
-Bien tal vez hables si te cuento algo que no sabes…, dice el guardia provocando al prisionero, el cual levanta la mirada solo para escuchar lo que tiene que decir.
-Tu no fuiste el culpable del asesinato de esa Diosa, dice con una expresión maliciosa, mientras el prisionero aprieta los puños. -Pero yo sí, dice mientras sonríe y mira fijamente al prisionero, el cual estalla en rabia y se lanza a atacar al guardia, pero la cúpula detecta lo que hará y lo electrocuta apenas toca la cúpula con sus puños. El prisionero resiste mientras sigue golpeando y mirando fijamente al guardia que está sonriendo observando la escena con una sonrisa divertida.
-Pasaste de tener una vida cómoda, relajándote sin hacer mucho esfuerzo, pero de manera casi perfecta observando y guiando a algunos mortales de manera indirecta durante siglos, a ser un Dios sin estatus, exiliado y encerrado por un crimen que nunca cometió, dice riendo mientras ve al prisionero ser electrocutado por la cúpula.
-Zaimorg, de verdad tuviste una vida cómoda para alguien que cree que la vida de los mortales no vale nada solo por cómo vive cada raza o al menos eso aparentabas la verdad no se cuantos secretos ocultes y no me importa, dice en tono burlón mientras se da la vuelta para irse. -Pasaron casi 100 años desde que fuiste encerrado y nadie se preocupó por ti, o al menos que te recuerde, sonríe con malicia mientras se estaba alistando para irse. De repente todo empieza a temblar mientras las luces fallan y el prisionero Zaimorg está de pie frente a la cúpula mientras empieza a enojarse más y elevando su poder superando sus límites.
- ¡¿Q-que demonios crees que l-logras con esto?!, dice el guardia algo nervioso y serio mientras no sabe qué hacer ante todo lo que está pasando, de pronto todo deja de temblar y se apagan las luces solo queda la cúpula y el prisionero dentro, todo en completo silencio.
-Ja...de verdad, dice el guardia suspirando. -Me preocupe por nada, no hay manera de que logres escapar, dice confiado y sonriendo, pero de pronto observa a Zaimorg con una mirada amenazante mientras empieza a sangrar y antes de que pudiera reaccionar o decir algo la cúpula se agrieta frente a él.
-Yo obtendré mi venganza, susurra Zaimorg antes de lanzarse al guardia destruyendo la grieta de la cúpula y destrozando el brazo del guardián. En otro planeta donde todo era tranquilidad llega un reporte a la oficina de un Ángel Guardian de Nivel Superior, el cual indicaba los problemas de energía que ocurrían en la prisión del planeta Artificial, no le dio importancia unos segundos luego reacciono y se levantó de su silla con una cara de molestia y preocupación.
-Llamen refuerzos y vayan a la prisión del planeta donde mandamos a Zaimorg… quiero un reporte urgente de lo que está pasando en ese planeta, dice mirando al Dios menor que le entrego el reporte, el cual por el miedo sale corriendo a cumplir la orden. De regreso en la prisión, Zaimorg logro escapar llevando consigo un orbe celestial en su mano, buscaba una salida mientras agotaba sus fuerzas por el esfuerzo.
-Maldición…, esto parece un laberinto, ¿dónde está al menos la oficina de este lugar?, decía Zaimorg molesto mientras corría buscando una salida seguía forzando su cuerpo cada vez más, cansado y herido llego a la oficina y se sienta en la silla mientras revisa en los cajones para obtener un mapa o respuesta de este lugar.
-Este lugar debe tener un mapa en algún lugar…, dice jadeando buscando un mapa. -Aquí, vamos una salida de este lugar de…, antes de terminar su oración se escuchan alarmas que resuenan por todo el lugar, Zaimorg revisa rápido el mapa y lo guarda, usando el orbe celestial que tiene empieza a preguntarse si puede usarlo.
-Nunca creí que tendría que manipular un orbe celestial que no fuera el mío, dice mientras jadea y se toca el pecho sintiendo dolor, respira profundo y luego exhala mientras intenta manipular el orbe celestial que tiene en su mano. -Vamos al hangar a usar una de las naves de emergencia, dice mientras sostiene el orbe y este empieza a brillar y desaparece de la oficina y reaparece dentro del hangar sorprendido de que pudo usarlo. Mientras tanto las alarmas seguían sonando y escuchaba una patrulla entrando a la prisión gritando su nombre.
-Nunca hay tiempo para relajarse, dice y luego suspira. -Por eso prefiero tener una vida cómoda, ríe entre dientes y luego entra a una nave la cual borra los registros y cualquier dato para evitar sea rastreado. Después de revisar y borrar todo, abre el hangar y pone la nave a su máxima potencia para poder escapar, pero, apenas abrió las puertas del hangar una patrulla lo esperaba apuntando a la entrada esperando que el salga.
-Demonios porque todos están en…, ya no importa nada importa, dice estresado mientras pone la nave en marcha para hacer un salto espacial dentro de la atmosfera del planeta.
-Sera peligroso, pero es la única manera de perderlos, sistemas listos, coordenadas fijas y…, AHORA, activa el salto espacial mientras está saliendo del hangar, cuando la patrulla lo ve disparan, pero la nave desaparece de golpe dejando una estela de destrucción y pedazos de la nave indicando que hizo un escape forzado.
En el planeta donde se encuentra el Ángel Guardian de Nivel Superior, esta serio esperando el reporte, cuando estaba a punto de salir, llega alguien a entregarle el reporte, este lo revisa y lee detenidamente, de pronto su expresión se pone oscura y seria mientras eleva su poder generando una presión que era difícil de respirar para cualquiera que fuera mucho más débil que él.
-Encuéntrenlo, no importa si tardan días, meses o años, no tienen permitido regresar hasta encontrarlo…, dice en tono serio y firme, indicando su descontento con el reporte de la fuga de Zaimorg, mira su oficina un rato y luego se va a reportarlo a su superior. Por otro lado, Zaimorg que logró escapar con éxito se relaja en la nave mientras monitorea todo.
-Creo que ahora si puedo tener un momento de paz, ríe confiado y luego tose.-Maldición, ahora todo esta encontrar mía…, dice poniendo su mano frente al pecho del cual saldría un orbe celestial con una grieta leve.
-Al menos le quite el orbe al guardia uno menos, ahora a explorar esta parte de la galaxia, dicen en voz calmado guardando su orbe de nuevo en pecho y el otro orbe celestial que robo al guardia lo guarda cerca del motor de la nave. Pasan los días y solo revisa los planetas cercanos en busca de alguna civilización que llame su atención, se aburre al observar una colonia de hombres hormigas viviendo en guerra constante por la supervivencia, un planeta lleno de criaturas salvajes con habilidades de rastreo interesante pero solo viven unos días y luego mueren.
-Mmm…, que aburrido son los mortales, tiene vidas tan cortas que no sé porque se esfuerzan en sobrevivir para vivir un poco más de tiempo…, dice bostezando mientras revisa los planetas y usa el escáner de la nave para detectar si lo siguen o no. De pronto encuentra un planeta con una civilización de Gigantes, los cuales viven sus vidas como barbaros salvajes.
-Estas criaturas son agresivas, pero no parecen tener mucho cerebro, veamos que tiene para ofrecer…, sonríe esperando tengan algo que llame su atención comenzando a revisar el planeta desde su nave durante un mes. Hasta el fatídico día que tuvo que bajar al planeta a intervenir con su destrucción.








