Capitulo 1: CELOS EN LOS PASILLOS
El cálido abrazo de Liam envolvió a Noah, mientras compartían un momento de risas después de una clase especialmente difícil para Liam. La escena, tan natural para ellos, fue un puñal para Kai, el chico matemático que secretamente adoraba a Noah. Desde la distancia, vio el gesto afectuoso y un nudo de celos le apretó el pecho. Con un suspiro, Kai se dio la vuelta, alejándose y desapareciendo entre la multitud del pasillo, ignorando por completo la existencia de Noah y Liam por el resto del día.
Al día siguiente, la historia se repitió. Kai, con la esperanza de encontrar a Noah solo, lo vio de nuevo, esta vez en la biblioteca, riendo y compartiendo notas con Liam, ambos cómodamente cerca. La furia se apoderó de Kai. Sin pensarlo dos veces, se acercó y, cegado por los celos, lanzó un puñetazo a Liam. Pero Liam, a pesar de no ser el más estudioso, era sorprendentemente fuerte. Agarró a Kai, lo empujó contra la pared, y antes de que nadie pudiera reaccionar, lo derribó al suelo con una ráfaga de golpes.
"¡Basta! ¡Deténganse los dos!", gritó la voz de Noah, mientras él amigo de Liam , que había presenciado la escena, se apresuraban a separarlos. Ambos chicos forcejeaban para liberarse, con la respiración entrecortada y los ojos llenos de rabia.
Mientras el caos se desataba, un chico misterioso, de pie en la distancia, observaba con una expresión de preocupación. Él, a su vez, estaba secretamente enamorado de Kai, y el corazón le dolía al ver el sufrimiento de su amado.
El chico misterioso, de nombre Alex, finalmente reunió el valor para acercarse. La pelea había cesado, pero la tensión era palpable. Noah y el amigo de Liam intentaban calmar los ánimos, mientras Kai yacía en el suelo, magullado y humillado, y Liam jadeaba con una mezcla de ira y confusión.
Alex se arrodilló junto a Kai, ignorando las miradas de los demás. "Kai, ¿estás bien?", preguntó con una voz suave, su preocupación genuina. Kai levantó la vista, sorprendido de ver a Alex allí. Siempre había notado la presencia de Alex, pero nunca imaginó que el chico callado y observador se preocupara por él.
La intervención de Alex cambió la dinámica. Liam, viendo la vulnerabilidad de Kai y la preocupación de Alex, se sintió un poco avergonzado por su propia reacción. Noah, el pacificador natural, vio una oportunidad para que las cosas no escalaran aún más.
"Liam, tranquilízate. Kai, levántate", dijo Noah, extendiendo una mano a Kai. Este, aún afectado por la vergüenza, aceptó la ayuda de Alex para ponerse de pie.
"¿Qué fue todo esto, Kai?", preguntó Noah, su tono más calmado pero firme. Kai bajó la mirada, incapaz de articular sus celos y la frustración que lo había llevado a esa explosión. Alex, aún a su lado, le dio un suave apretón en el hombro.
Liam, viendo que Kai no respondía, rompió el silencio. "No sé qué te pasa, Kai, pero no tienes derecho a golpearme así. No entiendo por qué actúas de esta manera".
Alex, sintiendo la necesidad de proteger a Kai, pero también de que la verdad saliera a la luz, tomó la palabra con un poco de temblor en su voz. "Liam, Noah... creo que Kai está pasando por un momento difícil. Y... y él siente algo por Noah".
La confesión de Alex resonó en el pasillo, dejando a los tres chicos en un silencio atónito. Liam y Noah se miraron, procesando la información. Kai, con la cara ardiendo, miró a Alex, una mezcla de gratitud y mortificación en sus ojos.








