Capi
El paseo, que sería tranquilo y que solo se trataba de una caminata, todo debería de salir bien sin ningún peligro, un día más, pero algo en este día parecía ser diferente, Sarah no se imagina que hoy podría terminar en una tragedia.
Sarah es una chica muy alegre, bastante enérgica y muy atrevida o más bien osada, aunque también disfruta de actividades tranquilas o más relajantes, le gustan mucho los paseos en el bosque, le gusta mucho la naturaleza.
Ella le gusta mucho ir de campamento, normalmente va con amigos pero en algunas ocasiones le gusta acampar sola, para después dar sus paseos por el bosque o el campo, a veces también hace paseos nocturnos, es una chica muy popular en su universidad, además de que tiene un novio muy apuesto, era un chico no muy popular pero si lo bastante conocido, a pesar de que no cuenta con muchos amigos realmente no es una persona solitaria, ya que también cuenta con el apoyo de su familia, algunos de sus primos estudian en la misma universidad.
A ella siempre le ha gustado la naturaleza, a parte, de dar paseos en el bosque y acampar le gusta hacer senderismo entre otras actividades.
Aquella mañana, el cielo estaba cubierto por una neblina suave que filtraba la luz del sol en haces dorados entre los árboles. Sarah había decidido hacer una caminata corta antes de regresar al campamento. Llevaba su chaqueta ligera, su mochila con agua, una linterna y su inseparable cuaderno de notas. El bosque, húmedo por el rocío, olía a pino y tierra mojada.
Ese día se pronostica lluvia muy fuerte y sería muy peligroso estar fuera en este día, ya que los caminos serían resbalosos y en peligro de deslaves por la grava suelta, pero Sarah ignora eso continuando con su paseo, el cielo se empezó a nublar y las corrientes de viento se volvían más fuertes, bastante para hacer volar a alguien o mínimo dificultad para caminar, pero eso no la detuvo continuo con su paseo ya que estaba acostumbrada a los fuertes vientos.
Un trueno lejano retumbó, grave y prolongado. Sarah dudó. Dio un paso hacia el claro, pero el suelo cedió ligeramente bajo su pie derecho. Tierra suelta. Grava húmeda. Recordó las advertencias del clima, pero las desechó con un suspiro, el suelo se empezó a volver resbaloso por el lodo lo que dificulta más el caminar, más al tratar de caminar con firmeza sumado a la fuerza del viento que amenaza con tirarla al suelo o hacerla caer de espaldas.
El viento aullaba entre los árboles como una advertencia de que la situación podría empeorar más. Sarah se cubrió el rostro con el brazo, intentando avanzar, pero cada paso era una lucha contra la fuerza invisible que la empujaba hacia atrás. El lodo se adhería a sus botas, haciéndolas más pesadas, y cada vez que intentaba afirmarse, sentía cómo el suelo se deshacía bajo ella.
El viento se volvía más fuerte y la lluvia empezó a caer con más fuerza, el clima estaba siendo su peor enemigo en este día, al seguir un sendero que la lleva a una montaña, que logro subir con algo dificultad, bajar la montaña es la parte difícil, al llegar a las faldas de la montaña, Sarah pudo escuchar la corriente de un río, continuo bajando hasta continuar con el sendero, por desgracia una parte del suelo donde estaba parada se desprendió haciendo que está caiga y ruede chocando con algunas rocas y árboles, continuo así hasta caer al río siendo arrastrada por la corriente, algo le golpeó la cabeza quedando inconciente en buena parte del recorrido en el río.
Sarah flotaba a la deriva, su cuerpo inerte, arrastrado por la corriente que descendía con furia entre las piedras. Su cabello se enredaba en ramas sumergidas, su mochila golpeaba contra su espalda como un ancla, y una delgada línea de sangre se diluía en el agua, desvaneciéndose como tinta en papel mojado.
El río la llevó durante minutos que parecieron horas, hasta que abrió los ojos descubriendo la situación en la que estaba, tocio y escupió agua, escupiendo un poco de agua, ella aún se encuentra confundida, después siente un dolor punsante en su nuca por el golpe de hace rato, aún seguía en el río siendo arrastrada por la corriente, parpadeó y vio una figura extraña en el río después de eso vio negro había perdido todas sus fuerzas.
Después de un rato despertó, el mundo giraba lento, como si el tiempo se hubiera espesado junto con la niebla. Sarah parpadeó varias veces, pero la visión seguía borrosa. El zumbido en sus oídos era constante, como si el río aún la envolviera. Tosió de nuevo, esta vez con más fuerza, y sintió el sabor metálico de la sangre en su lengua, dio unos cuantos pasos y cayó de rodillas, para después caer de nuevo inconciente cerrando de nuevo los ojos.
Paso más de una hora que parecieron eternas que se sintieron como si hubieran pasado días, Sarah se despertó pero algo no estaba bien, se sentía ligera y ya no sentía ningún dolor, se levantó para empezar a caminar se dio la vuelta para ver algo que no podía creer, era ella tirada en el suelo,
Frente a ella, su cuerpo yacía inmóvil, empapado, con el cabello enredado en ramas y la piel pálida bajo la luz grisácea del cielo. La sangre en su sien se había secado, formando una línea oscura que descendía hasta su cuello. Sus ojos estaban cerrados. No lo podía creer pero sintió que alguien estaba parado detrás de ella por lo que se giro rápido para ver de qué o quién se trataba, al verlo sintió mucho miedo, se trataba de esa extraña figura que vio en el río, esta vez la pudo ver más de cerca y con detenimiento, vestía de negro, como si llevará una túnica con capucha.
Al saber de quién se trataba sintió más miedo, retrocedió un poco aunque sabía que no podía escapar de ella, pudo ver a través de la oscuridad el rostro calaverico de ese ser, el silencio incómodo que había el ambiente se rompió.
—lamento informarte que estás muerta, pero no tengas miedo todo ya acabó— dijo el see con un tono de voz sereno que le transmitió paz a la chica, el ser no parecía disfrutar de la situación al contrario se le notaba triste.
Fin.








