Capítulo 1
Hubo un tiempo en el que había niños en las calles.
Hubo un tiempo en donde todos vivíamos felices.
Hubo un tiempo en donde los niños vivan felices.
Hubo un tiempo en donde no teníamos que estar encerrados.
Pero todo acabó en una hora.
Una hora en donde todo nuestro mundo se desbordó.
Una hora en la que todo el mundo recuerda.
Pero lo que nadie sabía, es que esa hora cambiaría nuestro mundo, para siempre…
Nadie le vio venir, nadie supo cómo o porque, solo se sabe que un meteorito, más brillante que cualquier estrella, cruzó el cielo un día normal de verano, todos divirtiéndose, disfrutando de las playas, hasta que este cayo en algún lugar cerca de la costas, dejando una estela verde que pintó los cielos por días. De ahí surgió todo.
Lo llamaron El Cometa Verde.
Pero no era un cometa cualquiera.
Del impacto surgió una sustancia nunca antes vista: un líquido denso y brillante que desafiaba toda lógica científica. Los científicos lo bautizaron cómo ELEMENTUM X, y aunque al principio parecía inofensivo, su verdadera naturaleza se reveló pronto.
Dentro de unas semanas o días, los niños que estuvieron en contacto con el aire cercano al impacto y el líquido comenzaron a cambiar.
Desarrollaron poderes.
Algunos desarrollaron fuerza sobrehumana. Otros podían controlar el hielo o la electricidad. Unos pocos incluso leían pensamientos o volaban. Al principio, nadie entendía por qué solo los niños estaban siendo afectados, los científicos y doctores empezaron a investigar y descubrieron la razón: El Elementum X solo reaccionaba con cuerpos en desarrollo. Y así se expandió la epidemia de niños con poderes, cada niño con poderes que entraba en zona cerca desarrollo otro niño, terminaba con poderes.
Pero hubo una excepción aún más inesperada:
las mujeres embarazadas.
Aun sin tocar el agua, solo con respirar el aire alterado por el Elementum X, comenzaron a gestar bebés con poderes. Mujeres que vivían a kilómetros del lugar del impacto, sin contacto directo con la sustancia, dieron a luz a hijos con habilidades imposibles, incluso si solo llevaban pocos meses con el bebé en su barriga, ya el feto se veía afectado por el Elementum. Algunos recién nacidos cuando empezaban a llorar hacían que las luces parpadearan. Otros podían nacer muy chiquitos para luego salir de la barriga alcanzar el tamaño de una nevera. Incluso hubo uno que flotó unos segundos antes de tocar el suelo por primera vez.
Estos no eran niños mutados. Eran algo más.
Los llamaron “Herederos del caos”.
A diferencia de los niños que recibieron poderes después del impacto, estos bebés mostraban habilidades más intensas, inestables y, en algunos casos, aterradoras. El Elementum X había cambiado su ADN desde el principio, y nadie sabía hasta dónde podía llegar esa transformación. Nunca pensé que ese título aportara en algo, solo era algo que los adultos nos habían puesto para que todo el mundo supieran que éramos una amenaza.
El mundo estaba en caos y confundido, el mundo no sabia como controlar a un montón de niños con poderes, y los niños no sabían como controlar sus nuevos poderes. Los laboratorios y hospitales se llenaron de bebés, niños y adolescentes con poderes para investigarlos y estudiarlos. Habían algunos casos donde el Elementum estaba en su sangre de los niños y no aparecían los poderes, no hasta que algo lo activaba, hubo un niño que tenía ocho años y no parecía tener poderes hasta que vio como un científico se le acercó con una jeringa para intentar hacerle una prueba para ver si tenía el Elementum X en su sangre, este se asustó tanto que empezó a gritar, esos gritos terminaron rompiéndoles los tímpanos a los doctores. Sinceramente me siento mal por esos niños, ¿que hubiera pasado si los adultos nunca hubieran activado sus poderes? Seguramente si hubieran podido seguir con sus vidas normales, pero el destino les tenía otras cosas.
Porque el cambio no vino solo.
Poco tiempo después del caos de los niños, comenzaron a aparecer criaturas deformes, seres oscuros y cambiantes que parecían salir de tus pesadillas. Salieron de la oscuridad de un bosque lejano, donde los científicos dijeron que era donde la estela de el Cometa verde se notó más, en el cual cayeron algunos residuos de este. Estas criaturas las llamaron Shadows.
El mundo entró más en pánico. Ningún arma podía detenerlos. Otro caos para añadir al mundo. Nadie esta a salvo, ni en las calles, ni en sus casas, ni el los mejores refugios. Y cada día, los shadows se llevaban cientos de vidas.
Hasta que llegó su héroe.
O para nosotros los niños, nuestra perdición.
Todo el mundo recuerda ese momento, por lo que se contaba, un niño vio como su madre corría peligro y se enfrentó cara a cara con los Shadows que los estaban atacando, con sus poderes pudo matarlos a todos. Y fue entonces cuando el gobierno vio eso y tuvo una idea tan desesperada y arriesgada como horrible:
“Si los adultos no pueden luchar... tal vez los niños sí.”
Así nació el Campamento Eclipse.
No era solo uno, sino varios centros que se encontraban ocultos donde metían a los niños con poderes. El gobierno obligó a los padres a entregar a sus hijos. Allí decían que aprenderían a controlar sus dones, a trabajar en equipo y a prepararse para batallas que nunca pedimos.
El Cometa Verde no cayó sobre un país. Cambió el mundo entero.
Pero hubieron lugares donde el impacto fue diferente.
Donde la tierra no se calmó. Donde el Elementum X seguía creciendo...y los Shadows nunca dejaron de aparecer.
En esos lugares... fue donde construyeron los Campamento Eclipse. Como ese bosque que te había mencionado antes, y otros lugares diferente, islas, bosques, montañas...
¡Ah! ¿Y sabes algo muy interesante que esos malditos científicos descubrieron?
Los Shadows no atacaban al azar.
Seguían algo. Algo que los llamaba.
El Elementum X no solo había cambiado a los niños...también los había marcado.
Para los Shadows, nosotros no éramos humanos.
Éramos alimento.
Porque SI, los Shadows se alimentaban de el Elementum X.... el cual teníamos en nuestra sangre.
Así que el gobierno tomó una decisión.
Si los monstruos iban a venir de todos modos...los reunirían en un solo lugar.
Un lugar donde pudieran controlarlo todo.
Un lugar donde los niños aprenderían a pelear...o morir en el intento.
Mientras tanto, nosotros los niños, no nos preguntaron qué queríamos. Nos arrancaron de nuestras familias y nos llevaban al campamento. No importaba si era hasta a temprana edad. Algunas familias intentaban ocultar a sus hijos, aunque tarde o temprano los descubrían. Y así fue como el mundo se convirtió en un infierno para un niño. Porque en este nuevo mundo ya no teníamos elección, era o pelear o morir.
El Elementum X había abierto un hoyo en nuestro mundo.
Y lo que los adultos habían hecho para cruzar al otro lado no iba a detenerse.








