PROLOGO.
Desperté desorientada, con la vista nublada y un dolor recorriendo mi brazo izquierdo; estaba colgada de manera inerte, suspendida a varios metros del suelo sujetada de mi muñeca por un grillete metálico que amenazaba con desprenderse en cualquier momento, ni bien recupere la conciencia ya estaba en una situación comprometedora, pero ¿como fue que llegué aquí? No recordaba quien era, no podía entender donde estaba, todo era penumbra y solo podía distinguir algunas siluetas a mi al rededor; las pocas luces que había a nivel del suelo no eran suficientes y solo hacían ver todo mucho mas tétrico.
—tengo que salir de aquí pero ...¿como?—
Mire confundida tratando de augudizar la vista hasta que pensé ver a alguien tirado por lo que pensando que estaba desmayado decidí gritar
—¡HEEEEEY! DESPIERTA POR FAVOR, NECESITO TU AYUDA—
El dolor no se detenía y moverme demasiado no parecía una buena idea, aquella persona no se movía tampoco. Con la voz temblorosa solo podía susurrar con la voz cortada una suplica sin propósito
—alguien por favor~ ...ayúdenme...—
Entre mas entendía mi posición mas miedo tenía, pronto comprendí que no iba a llegar nadie.
Estaba cansada del dolor; miré una vez mas aquel grillete pensando en que no quería mas que estuviera allí y de la nada salió desprendido en pedazos dejando mi muñeca libre y antes de que pudiera reaccionar a la caída, en un simple parpadeo ya estaba de pie en el suelo, como si mi caída hubiera sido omitida en el tiempo, estaba a salvo y no tenía mas dolor pero el miedo me inundaba.
Ya en el suelo intenté prestar mas atención a lo que sucedía, primero me inspeccione a mi misma me encontré vestida con una especie de uniforme que debió ser blanco en algún momento pues me encontraba llena de manchas oscuras, ropa tan delgada que sentía frío, iba descalza y la sensación en mis pies desnudos era horrible, el aire apestaba y aún era difícil ver con las luces tan débiles casi a punto de apagarse.
Me acerqué a la persona que vi desde arriba, aquel pobre hombre yacia muerto en el suelo, claro que no iba a poder ayudarme; ore un segundo por el y me dirigi al pasillo central.
Camine sobre el pasillo hasta llegar a la siguiente habitación de donde salía un sonido abrumador, algo parecía estar masticando, podía oír como si un animal salvaje estuviera devorando a su presa; decidí ser sigilosa y seguir avanzando mientras cubría mi nariz y boca, el olor era nauseabundo y no podía soportarlo.
–Dios mio, que asco...eso...¿eso que fue?–
Mi mirada se tambaleaba, solo podía avanzar arrastrándome por la pared para evitar caerme. Termine chocando con un cartel colgado firmemente sobre la misma pared, era un mapa del lugar que contaba con retroiluminacion la cual se volvió a encender cuando choqué con el, ahora podía ver donde estaba y a donde podría ir después. Me ubique en el bloque central, gracias a la información del mapa descubrí que era un centro de investigación de anomalías de grado cósmico, no pude entender en ese momento a que se refería pero pude ver que la salida mas cercana la podía encontrar en el ala este, siguiendo recto por aquel pasillo.
—que bueno que no me desvíe en los cruces anteriores. Si yo estaba en la sala principal, eso significa que todas estas personas estaban aquí por mi, ¿verdad?—
La ansiedad creció exponencialmente cuando me puse a pensar en ello
— Y si todo acabó tan destruido es por que algo ¿salió mal? ¿Acaso yo los mate? No...no, no ,no Dios, que esto no sea mi culpa por favor~—
El aire se volvió pesado tan pesado que me costaba respirar y mi pecho dolía, ser la causante de tanta muerte era una idea insoportable, no entendía lo que estaba pasando pero todo me apuntaba como la única responsable de esta tragedia y finalmente caí al suelo unos momentos. Traté de respirar y calmarme, sabía que nadie vendría a ayudarme lo cual me hacía sentir peor pero me dejaba claro que no podía quedarme ahí tirada para siempre.
En el Ala este también estaba marcado el archivo así que era probable que pudiera conseguir respuestas sobre quien era, que hacía allí, y sobre todo si acaso todo era mi culpa si me desviaba un poco a aquella sala.
—No estaría mal si investigo un poco antes de irme ¿cierto? —
Finalmente termine llegando a una serie de puertas hexagonales muy extrañas, intentando razonar cual era su función una sensación extraña llegó a mi cabeza y junto a ella llegó la información de las puertas lo cual me dejó desconcertada pero al menos ya sabia que hacer.
—Así que...zona de desinfección biológica, veamos solo necesito tocar aquí ¿verdad? —
Toque una secuencia en un panel táctil que se encontraba sobre la entrada lo cual activo correctamente el puente y me permitió pasar, puerta tras puerta fui desinfectada hasta que antes de salir de la última sección pude notar que brillaba demasiado, pensé que al fin había llegado a una zona donde las luces funcionaban pero al avanzar vi algo inimaginable para mi.
El ala este ya no estaba en su lugar, parecía haber sido arrancada y dejada a un nivel de altura inferior muy considerable, pero ese era el menor de los problemas, el exterior estaba completamente deformado, ni la gravedad ni el tiempo estaban haciendo su trabajo, habían islas flotantes, edificios destruidos formando puentes imposibles en el aire, explosiones detenidas y otras avanzando tan lentamente que apenas podíapercibir su avance, el sentido de dirección ya no importaba, era casi imposible distinguir el arriba del abajo con tantas cosas fuera de lugar, a lo lejos no solo vi restos de lo que solían ser casas y edificios, vi restos de personas, de familias que no tenían nada que ver y entonces un cuerpo floto justo frente a mí, no pude soportarlo mas y colapsé.
—No...no,no,no,no—
Mi garganta comenzó a arder, las lágrimas brotando de mis ojos, el dolor inundando mi cabeza, la desesperación me consumía, mi pecho pesaba mas que nunca, no era capaz de oír mis propios gritos. El resto del pasillo se sacudió como si hubiera un sismo bastante fuerte, las luces del interior parpadearon mas que nunca hasta reventar, tanto ruido llamó la atención de algo. De pronto vi la figura de un arácnido acercarse, era del tamaño de un auto y parecía tener la boca en su abdomen.
—¡DESAPARECE MALDITO MONSTRUO!—
Le grite como si yo misma me hubiera gritado, me sentí tan horrible como aquella criatura mientras un torrente de información llegaba a mi; pude recordar mi nombre y lo que se supone que debía de hacer. La criatura implosionó justo donde estaba, no dejo ninguna clase de rastro y pude sentir una especie de debilidad.
—yo provoque esto, mi poder debía de alcanzar las estrellas y darle esperanza a la humanidad pero acabé por traer el final de todo...perdónenme, por favor, perdóneme por existir, no debía de suceder esto, no pude controlarlo lo siento...lo siento... —
Abrumada por la situación solo pude llorar desconsolada en el suelo, no quería saber nada más, solo quería desaparecer, lloré y pedí perdón hasta que me desmayé.
Cuando desperté de nuevo no sabía donde me encontraba, pasé de estar acostada a sentarme sobre mis piernas en el pasto que hallé bajo de mi, a mi lado una chica desconocida me preguntaba quien era yo
—soy Vesper...la causa de que el mundo esté por desaparecer.