Prólogo
Pov: Alya
Vierto lentamente el veneno en el té. Me tuve que asegurar que fuera indetectable para que no me atraparan. Quien nos secuestró nunca me debió haber enseñado a matar a su hermano, porque a él lo mata lo mismo. Lleva un mes intentando volvernos asesinos, no le importa que solo tengamos 5. Siempre dice: “¿Quién sospecharía que unos niños van a matarlo?”, y ahora una niña lo matara. La ironía.
No hay otra forma de escapar. Le dije a Zac que preparara todo para irnos, pero que creará una ilusión para que no nos atraparan. Hago lo mismo cuando me ordena matar a alguien. Paro el tiempo, lo llevó a un lugar seguro en el que no lo encontrarán nunca (un mundo que yo cree), pongo una ilusión y hago que parezca que lo mate. Sé que podríamos haber escapado antes, pero hubiera ido tras nosotros, y más gente sufriría. Matarlo es la única opción. Él no nos dio otra opción.
Llevo lentamente el té y las tazas para que no se derrame ninguna gota. Sé que me dirá que tome una taza con él, por eso me aseguré de ser inmune a este veneno.
Me pasa gente al lado; si alguien viera este lugar desde afuera, vería una fábrica abandonada. La ilusión ayudaba a que no vieran dentro de la fábrica. Era gracioso como tenía tanta seguridad, pero era tan iluso porque confiaba en nosotros.
Entré al cuarto de Lord Moore (nuestro secuestrador) y lo encontré sentado mientras leía un libro. Tenía la comida ya lista para mi llegada, igual que todas las mañanas.
-Traje el té- dije
-Bien, espero que me acompañes-
-Si señor-
Me senté enfrente de él y serví los tés. Esperé mientras comíamos a que tomara su té mientras yo tomaba poco a poco del mío. Vi el momento exacto que supo que estaba muriendo y cómo cayó al suelo. Use mis poderes para que no se escuchara afuera y lo levanté con mis poderes, para luego depositarlo en su cama y que nadie se diera cuenta, para que creyeran que estaba dormido. Camine lentamente para que nadie sospechara a mi habitación, donde Zac me esperaba. Tomamos nuestras cosas, y encendimos el mecanismo de Zac. Haría que todos abandonaran el edificio por el pánico, y así Zac pudiera teletransportar a los prisioneros a un lugar seguro (porque claro para ellos era lo de menos si los prisioneros morían) y luego la fábrica explotaría. Al fin seríamos libres.








