Capitulo 1: Boda de sangre
La gran boda
La luna reposaba sobre el cielo oscuro. Mi madre le arreglaba la corbata a mi hermano Louis.
—125 años y aún no sabes ponerte la corbata —solté una risa.
Louis volteó sus grandes ojos rojizos.
—Niñas, todas suban al carruaje con su padre —dijo con prisa madre.
—¿Crees que se haya vestido muy extravagante? —murmuró Amapola.
—No te burles de tu futura cuñada, aunque la verdad creo que va a parecer un regalo envuelto —solté una carcajada que hizo que padre, que estaba sentado enfrente de mí, me diera una mirada fría que indicaba que cerrara la boca.
—Llegamos, señor Black —dijo el chofer.
—Bien, bajen con cuidado, niñas.
Al bajar vi la iglesia decorada con rosas rojas.
—Es bonito.
—Y costoso —exclamó Amapola con un toque de disgusto en su voz que, deduciendo, se trataba de envidia.
—Elizabeth, te ves más pálida de lo de costumbre. ¿Estás bien? —pregunté a mi hermana pequeña.
—Es el carruaje, me ha revuelto las ideas —dijo con seriedad.
Entrando a la iglesia solo vi más y más rosas rojas. Ciertamente, Casandra tiene muy buen gusto.
He tomado asiento junto con Amapola. Louis está parado en el altar, tan firme y con una cara tan inexpresiva.
—Parece un árbol, ¿no crees, Morgana?
Asentí con una leve sonrisa. Volteé a ver a madre, que estaba sentada después de Amapola.
—Madre, ¿qué te pasa?
—No es nada, tu madre solo está nerviosa —dijo mi padre.
—Ahí viene Casandra —me susurró mientras me tocaba el hombro.
Casandra llevaba un vestido blanco cubierto de detalles en encaje. La verdad, para ser Casandra, esperaba algo mucho más... Casandra.
Casandra caminó hacia Louis de la mano de su padre, el Lord Cruor.
Al llegar, Casandra y Louis se miraron a los ojos y, evidentemente, no fue una mirada de amor.
Les contaré un poco del porqué del matrimonio de Casandra y Louis.
Hace muchos años comenzó la cacería de vampiros. Los humanos nos llamaban monstruos, asesinos de niños.
Entonces, tres de las pocas familias de vampiros que quedaron después de la tragedia huyeron: los Black, los Cruor y los Mortis.
Aunque las familias suelen pelear muy a menudo, es por eso que el matrimonio de Louis y Casandra, que une a los Black con los Cruor, es una alianza de paz. Aunque para los Mortis no es de su agrado esta boda.
Sigamos con la boda.
—Estamos reunidos aquí para celebrar la unión de Louis Black y Casandra Cruor. El matrimonio es una alianza de amor y fidelidad por el resto de la eternidad.
—¿Están dispuestos a amarse y respetarse mutuamente durante toda la eternidad? —preguntó el sacerdote.
—Sí —dijo fríamente y rápidamente Louis mientras observaba a Casandra, esperando su respuesta.
—Sí —dijo Casandra.
—Entonces expresen su juramento.
—Te entrego mi sangre y mi eternidad. Prometo seguirte en la oscuridad de la noche —dijo Louis.
—Acepto tu sangre, tu lealtad y tu eternidad —exclamó Casandra.
—Antes de sellar este pacto eterno, hablaré una última vez.
—Si existe entre los presentes alguien que conozca una razón por la cual estas dos almas no deban unirse esta noche, que lo diga ahora ante los antiguos y los testigos... o que guarde silencio por toda la eternidad.
—¿Crees que un amante se oponga? —me preguntó entusiasmada Amapola.
Le dije que no con la cabeza.
Unos pasos se escucharon.
—¿Qué es eso? —dije angustiada.
Unos golpes resonaron en la puerta. Un grupo de hombres armados.
—¡Niñas, al suelo! —dijo en voz alta mi padre.
Una flecha voló por los aires.
—¡Vámonos! —dijo el sujeto mayor.
No vi mucho al estar escondida junto a mis hermanas, pero por lo que supe, los sujetos se rindieron y escaparon. Los vampiros pudieron capturar a uno del grupo.
—Levántense, niñas —dijo mi madre.
Al levantar la mirada pude ver a Casandra y una flecha atravesando su vestido blanco.
—Sería muy romántico que muriera —dijo mi hermanita pequeña.
Ha estado obsesionada últimamente con las novelas y con escribir. Bueno, aunque creo que su perspectiva del romance es un poco rara. En fin, solo tiene 80 años, unos 8 años en edad humana.
—Elizabeth, ¿qué dices? Shh...
Madre sintió la mirada de los Cruor.
—¿Qué haremos con el chico? —preguntó Louis.
—La pregunta es estúpida. Por poco le arrebata la vida a Casandra. Lo mataremos —dijo el Lord Cruor.
—No asesinaremos a nadie. Hacer eso solo nos traería más problemas con los humanos —dijo mi padre.
—No dejaré pasar esto, Black.
—Por ahora tomémoslo de prisionero —se entrometió el Lord Mortis.
—Que se quede en nuestro castillo —exclamó Louis.
Llevaron al prisionero a lo profundo de nuestro castillo, hasta el calabozo. Mi padre dice que se mantendrá en la celda hasta que el consejo se reúna para tomar una decisión.








