Tabla de Información del Universo
Bienvenido al mundo de The Marhara Diaries
Este libro nació de una pregunta simple: ¿qué pasaría si los superpoderes no fueran un regalo, sino una herencia con deudas?
El mundo que construí tiene reglas. Las Bendiciones no aparecen de la nada; vienen de una larga cadena de personas que las sufrieron, las dominaron y las pasaron adelante.
Eso significa que cada poder tiene historia, y cada historia tiene peso.
Antes de empezar, aquí están los conceptos que necesitas conocer:
Las Bendiciones: Son poderes elementales o espirituales que despiertan en la infancia.
El 85% de la población tiene una; el 15% restante —los no Bendecidos— vive en una sociedad que los margina.
Las Bendiciones se heredan, se combinan y se fortalecen con las generaciones.
La Sociedad Heroica: No hay gobierno en el sentido tradicional.
El mundo está administrado por la Sociedad Heroica, formada por los Bendecidos más capaces.
Los Caballeros Sagrados son su cima: guerreros élite que cumplen misiones de alto riesgo.
La Tierra perdida: La humanidad abandonó la Tierra hace siglos, tras ser invadida por criaturas de poder desconocido.
Nadie ha logrado recuperarla.
La misión de hacerlo es la prueba definitiva para cualquier aspirante a Caballero Sagrado.
La Bendición Lunar: No todos los poderes son físicos. Hanae Marhara puede comunicarse con los muertos, invocar espíritus y acceder a memorias del pasado.
Le permite ver lo que otros no pueden... y recordar lo que otros prefieren olvidar.
Los libros de familia: Cada linaje lleva un registro escrito —protegido por conjuros— que solo los miembros de la familia pueden abrir. Los que reciben Marlecio y Hanae guardan secretos que sus mayores no se han atrevido a contarles.
Una última cosa: este libro tiene múltiples narradores. Marlecio y Hanae alternan la voz principal, pero también encontrarás relatos dentro del relato.
Cada voz es diferente a propósito.
Cuando notes el cambio, es porque el mundo quiere mostrarte algo desde otro ángulo.
Gracias por abrir este libro. Espero que cuando lo cierres, sientas que hay algo más que quieres saber.
Hasta el próximo arco.








