Rescate
El constante y rítmico repiqueteo de las gotas de lluvia contra el asfalto agrietado era el único sonido que dominaba la noche. El agua caía con fuerza, limpiando las calles vacías y envolviendo la silueta de la vieja fábrica abandonada en una densa cortina de humedad. Víctor avanzaba a paso firme, sin prisa pero sin detenerse, dejando que el frío de la tormenta empapara su gabardina. Sus ojos, fijos en la imponente estructura de metal de la entrada, captaban los sutiles destellos dorados que se apagaban lentamente en el aire. La energía del ángel se estaba extinguiendo.
Al empujar la pesada puerta de hierro, el chirrido oxidado se ahogó de inmediato por el rugido de la tormenta a sus espaldas. El interior de la fábrica era un laberinto de sombras y maquinaria vieja, pero al fondo, un brillo pálido y artificial cortaba la oscuridad. En medio del gran salón, el ángel permanecía de rodillas, atrapado dentro de un círculo de runas brillantes grabado en el suelo de concreto. Cuatro exorcistas mantenían la presión sobre el ser celestial, canalizando su propia energía a través de cadenas impregnadas de un flujo espiritual azulado.
La entrada de Víctor rompió la concentración del grupo. El que parecía liderar el ritual dio una orden seca con la mirada y, de inmediato, tres de ellos interrumpieron su enlace para cerrarle el paso. No hubo vacilación. Sabiendo que se enfrentaban a un intruso peligroso, los exorcistas atacaron en perfecta sincronía utilizando sus técnicas de combate. Dos de ellos desenvainaron dagas grabadas con caracteres antiguos, moviéndose a una velocidad sobrehumana gracias a la estimulación espiritual de sus cuerpos, mientras el tercero retrocedió un paso, trazando un sello en el aire para ralentizar los movimientos de Víctor.
El aire se volvió pesado cuando el sello parpadeó, pero Víctor no flaquéo. Con una calma gélida, anticipó la trayectoria de los atacantes. El primer exorcista lanzó una estocada ascendente buscando un punto vital; Víctor desvió la muñeca del hombre con un golpe seco de su palma, alterando el flujo de su energía interna y haciéndole perder el equilibrio. El segundo atacante aprovechó ese instante para lanzar un corte lateral infundido en ráfagas espirituales, pero Víctor se agachó con precisión milimétrica, permitiendo que la daga pasara a milímetros de su rostro, y respondió con un impacto directo en el plexo solar. El golpe fue tan concentrado que rompió la postura del exorcista, dejándolo inconsciente en el acto.
El líder del grupo, al ver a sus compañeros caer, abandonó el sometimiento del ángel y desató una técnica de ráfagas cortantes concentrando la presión del aire a su alrededor. Víctor no le dio tiempo de completarla. Aprovechando el impulso del primer atacante que aún intentaba recuperarse, lo empujó hacia el líder para romper su línea de visión, acortó la distancia en un parpadeo y aplicó una presión precisa en el cuello de ambos. Los cuerpos de los exorcistas se desplomaron en el suelo, completamente neutralizados pero con vida.
Con el lugar finalmente en silencio, salvo por el eco de la lluvia que se filtraba por las vigas rotas del techo, Víctor se acercó al círculo rúnico. Con un movimiento firme de su mano, disipó la energía azulada que retenía a la criatura. Se arrodilló frente al ángel herido y lo tomó con cuidado entre sus brazos, sintiendo su esencia pura pero debilitada.
Víctor cerró los ojos y, con una voz profunda que pareció resonar en las paredes de la fábrica, pronunció una oración solemne en un idioma antiguo, pidiendo el retorno y el descanso de la criatura. Al terminar la última palabra, el cuerpo del ángel comenzó a transformarse en un destello de partículas doradas. La luz se intensificó, envolviendo el lugar en una calidez celestial, hasta que la esencia se elevó con fuerza, atravesando el techo agrietado hacia el cielo oscuro, desapareciendo por completo entre las nubes y la tormenta. Víctor se puso en pie, solo de nuevo, mirando hacia el firmamento.



![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)




