Chapter 1
“Al final, sin importar las palabras dichas y escuchadas, todo termina reduciéndose a recuerdos atrapados en burbujas”.
Simón (Otto).
Sin importar cuánta energía se gasta en tratar de borrar un recuerdo o no prestarle atención cuando se nos dice, hay quienes dicen—creen— que las memorias se transforman en pequeños fragmentos que llamamos recuerdos y se ocultan en burbujas para irse al fondo de nuestra mente, tratando de mantenerse vivas para salir a flote cuando se las necesite.
Luca era un fiel creyente de que muchos recuerdos deben borrarse permanentemente.
Es por eso que nunca se ocupaba en escuchar a su padre hablar una y otra vez de su mejor amigo de la infancia y de su familia.
—... Su hijo consiguió el segundo lugar en las olimpiadas interescolares.
Luca permanecía inmóvil revisando la última parte del trabajo que debía entregar esa mañana. Ya solo le quedaban unas quince líneas y listo. Pero si no fuera por su padre, ya no tendría ninguna.
Luca suspiró con fuerza. Su padre llevaba ya horas hablando del tal hijo de su mejor amigo.
Había conseguido el segundo lugar, según su padre. A los ojos y pensamientos de Luca, el segundo lugar no era muy digno de mencionar y de algo de lo que estar orgulloso. Porque a ese lugar nunca se lo recordaba. Ni a quien lo obtuvo.
—Tengo que irme, llegaré tarde a clases. Y, papá—el hombre volteó la cabeza en su dirección, estando ya en la puerta—, el segundo lugar no es algo de lo que estar orgulloso.
Al salir de casa, Luca decidió borrar esa conversación por completo y no dejar que se quede atrapada en una burbuja—como había hecho desde siempre—. Ese lugar podría ocuparlo para algo mucho más importante.
Tiempo más tarde… quizás se arrepentiría de haber explotado cada una de las burbujas.








