La máscara perfecta
Una de mis mayores virtudes siempre ha sido mi capacidad de adaptación.
Aprender rápido, ser organizada, atenta y servicial. Esas son las cualidades que mas valora él de mi trabajo y lo que me permite seguir a su lado.
Sin embargo, si alguien preguntara cual es mi verdadera especialidad, debo decir que me he convertido en una maestra para esconder mis sentimientos.
Han pasado dos años
Dos años en los que no he dejado ninguna evidencia de lo que siento por este hombre.
¿Cómo lo he logrado?
No ha sido fácil, pero he aprendido a seguir algunas reglas básicas:
No hagas demasiadas preguntas
No te entrometas en asuntos que no te conciernen
Y sobre todo, y lo más importante…
NO TE ENAMORES DEL JEFE
Aunque la última regla es difícil de cumplir, por que claramente me gusta mucho este hombre, no es imposible disfrazar los sentimientos con una mascara profesional.
Y aunque admito que me gusta mucho, he comprendido que…
Estoy conforme con solo estar a su lado
Sumida en mis pensamientos la realidad me trajo de vuelta en un segundo, el ascensor se abrió y él salió erguido, elegante, con ese traje azul que siempre me enloquecía y no podía ignorar, su sola presencia era símbolo de miradas.
―Buenos días señorita Hope ― su voz profunda y seductora me llamaba y mi piel se estremecía con cada una de sus palabras.
— Buenos días señor Roberts — a pesar de mi corazón emocionado le contesto con mi tono profesional habitual.
Con rapidez recojo las carpetas preparadas sobre mi escritorio y lo sigo al interior de su oficina. En cuanto entra se sienta en su escritorio, sin voltear la vista a mi dirección y yo para evitar demostrar mis emociones evito verlo fijamente, era nuestra rutina diaria y yo ya estaba acostumbrada a su aura fría y su actitud distante.
―Dígame la agenda de hoy señorita Hope
― Señor Roberts el día de hoy tiene una cita con los inversionistas de la nueva película, después tiene una reunión con el equipo de ventas y… ― me tomo una pausa antes de abordar el tema de su nueva amante ― la señorita Sally vendrá más tarde para cenar con usted
―¿Sally?... ¿Quién es esa tal Sally? ―me pregunta con cierto desconcierto, aunque siempre olvida el nombre de sus citas
― Es la hija del Presidente Park ― le contesto rápidamente, porque siempre tengo información extra de sus citas para evitarle conflictos
― ¡Ah! Ya recuerdo su padre fue muy insistente en que tuviera una cita con ella
― Si señor
― Bien por lo menos servirá para aliviar el estrés ―sin una pizca de remordimiento en su voz se enorgullece por su futura velada.
― Contacta con el hotel y reserva la habitación privada
― La habitación ya ha sido reservada con todos los preparativos que siempre pide señor
― También quiero que prepares uno de los contratos de confidencialidad y busca un regalo para ella
― El contrato está listo y ya hablé con la joyería para que tuviera listo un regalo preparado
― Como siempre me asombra con su trabajo señorita Hope, buen trabajo puedes retirarte
― Con permiso
Con tranquilidad me retiré de su oficina y regresé a mi escritorio.
Ese hombre es Benjamín Roberts
Mi jefe
Dueño de STAR ENTERTAINMENT GROUP, una de las empresas de entretenimiento más importantes del país. Gracias a su compañía, artistas, actores y modelos alcanzan la fama siempre.
Es uno de los hombres más influyentes de la industria del entretenimiento, su solo nombre basta para convertir a alguien en una estrella famosa.
Y para mi desgracia, también es uno de los hombres más atractivos que he conocido.
Aún tengo el recuerdo vivido del día en que lo conocí.
Dos años atrás…
En ese entonces me encontraba muy nerviosa por la entrevista, había sido muy difícil conseguir empleo y estaba deseando con todo mi ser que esa entrevista saliera bien. Aunque sabía que ese no era un puesto dentro de la profesión que había estudiado la necesidad del momento me obligaba a buscar ese empleo.
Me aliste con cuidado debía verme lo mas profesional posible, aun era extraño verme al espejo pero sabia que pronto me acostumbraría.
—Todo saldrá bien — me decía mientras calmaba mis nervios
Me colgué el bolso en el hombro y recogí de la mesa los documentos que había preparado con cuidado el día anterior. Pensando en positivo salí de casa y me puse camino al lugar de la entrevista
Al llegar al lugar me di cuenta que había otras mujeres que también estaban aplicando para el puesto
― Debo confiar en mí misma ―pensaba mientras me disponía a tomar asiento en una de las sillas.
―Señorita Hope― de repente escuche mi nombre y nerviosa me levante
― AQUÍ ― Sin darme cuenta había levantado la voz y avergonzada me acerque a la elegante señorita que me esperaba frente a la puerta
― Pase por favor el señor Roberts la está esperando ―con mucha amabilidad me abrió la puerta y me dejo entrar a la oficina del Señor Roberts
― Gracias ― le agradecí el gesto y me dispuse a entrar.
Al ingresar vi a un hombre joven y apuesto sentado en su escritorio de forma elegante Su rostro era tan hermoso que me dejó sin aliento y completamente paralizada con solo verlo Una de sus manos sostenía los papeles de mi hoja de vida y la otra ajustaba sus anteojos con naturalidad
― Buenos días ― intentando ocultar mi nerviosismo lo salude, pero para ser sincera en ese momento apenas podía sentir las piernas, por lo nervios.
― Buenos días señorita Hope tome asiento ― me dijo con su voz profunda y la piel se me erizo ― Gracias
La entrevista avanzó con normalidad, de forma hábil respondí a las preguntas que me hizo, pero mi corazón no paraba de agitarse cada que escuchaba su voz profunda y seductora.
Sin embargo, durante toda la entrevista luche contra mis emociones y conseguí mantener una actitud profesional. Al finalizar la entrevista me hace una última pregunta
― ¿Qué busca conseguir con este empleo? ― lo dice mientras deja mi hoja sobre su escritorio ―Veo que su profesión no está relacionada con el cargo
Bajé la vista un instante. Había preparado muchas respuestas para aquella entrevista, pero ninguna contemplaba tener que sostener esa mirada tan intensa.
― Busco desarrollar nuevas habilidades y aprender de uno de los empresarios más influyentes ― Me alaga ― emocionado levanta una ceja y me mira directamente a los ojos.
Sin poder contestar a su poderosa mirada el sigue hablando
― Bien al terminar el día se le informara si usted ha sido elegida, gracias por presentarse
― Gracias por su tiempo — me despedí de él y me dispuse a salir de su oficina.
Al salir sentí como mis piernas temblaban, los oídos me zumbaban y mi corazón latía a mil por hora
Puede que no haya conseguido el empleo, pero por lo menos pude deleitar mis ojos pensaba sin poder sacar de mi mente su bello rostro y su voz profunda y sensual
Ese hombre realmente acelero todos mis sentidos
Más tarde ese día recibí una llamada en la que me confirmaban que había conseguido el empleo y que debía presentarme en la empresa al día siguiente.
Contenta por el logro fui temprano esa mañana para recibir la capacitación de la secretaria que resulto ser la misma persona que me había atendido el día anterior.
— Entendiste todo lo que explique — después de su detallada explicación había comprendido bien todas mis funciones.
— Si lo hice
— Muy bien pues ahora te mereces un descanso
— Bien gracias
Me llevo a la sala de descanso del personal, y su comportamiento, atento y profesional solo me demostraban por que era la secretaria con más antigüedad de la empresa.
— Eres muy habilosa aprendiste rápido— me dijo mientras servía una taza de café — Así podré retirarme antes — continuo y la confianza que ella me brindaba me dejo preguntarle algo que me tenia inquieta desde que llegue.
— ¿Por qué se retira?
— Me voy a casar
— Felicitaciones — sorprendida por su declaración solo alcance a decirle eso.
— Gracias — me respondió con su voz amable y continúo hablando— mi novio me está pidiendo que busque un trabajo que no consuma tanto tiempo
Es eso o tal vez este celoso por el jefe que tenemos pensé mientras tomaba un sorbo de mi café.
— ¿Cómo es el señor Roberts? — la duda me carcomía después de todo hasta ahora solo habíamos hablado sobre trabajo.
Sin mucho titubeo ella comenzó a describir al jefe.
— Es estricto no le gusta que las cosas se retrasen, por lo que siempre está detrás de todo el trabajo, a veces hay que anticiparse a sus órdenes y siempre estar preparado para cualquier información adicional, es muy testarudo no acepta un No como respuesta, además es increíblemente orgulloso siempre prioriza su bienestar por sobre el resto de las demás personas y …
Se detiene antes de continuar, pero luego se acerca y susurra a mi oído
— Sobre todas las cosas es un Mujeriego
— Leí un poco de eso en los periódicos — de hecho día antes había leído muchos artículos que lo envolvían en algunos escándalos amorosos, pero ninguno que haya afectado a su carrera, por el contrario las actrices que habían ocasionado los escándalos desaparecían del mundo de la farándula como por arte de magia
— Si, pero aquí vas a verlo y vivirlo, te aconsejo tengas la mente preparada
Callada me quede pensando en cómo hacia el jefe para evitar que esos escándalos escalen a mayores, de hecho, me preguntaba si alguna de esas mujeres había logrado acercarse lo suficiente como para enamorarse de él.
De repente y viendo mi silencio la secretaria antigua me despertó de mi estado pensativo.
—¿Quieres que te aconseje algo para que puedas permanecer por mucho tiempo en este trabajo?
— Si ¿qué es?
— No te fijes en el jefe
— Yo no … — sorprendida no sabía cómo explicarle que no estaba pensando en él.
— Sé que es un jefe bastante guapo, pero es mejor no arriesgarse, te lo digo por experiencia, hasta ahora ninguna mujer ha logrado cautivar al jefe
— Él es como un tempano de hielo
— Gracias por la advertencia
— Ya lo iras conociendo con el tiempo
Mientras recuerdo ese día el clic de la engrampadora me regresa a la realidad
En estos años sí que he conocido bastante de este hombre, es sorprendente la cantidad de mujeres que he visto salir de esta oficina, algunas de ellas eran finas y refinadas, se iban sin hacer mucho escándalo, pero otras montaban circos de los cuales yo debía hacerme cargo, algo muy agotador.
Se deshace de ellas después de un encuentro o dos y luego actúa como si nunca las hubiera visto.
Incluso llegue a un punto en el que me acostumbre a esta situación, después de todo siempre es lo mismo y hasta ahora ninguna de ellas ha conseguido quedarse a su lado. Lo peor de todo es que no entiendo por qué me gusta tanto este hombre, sin embargo, he desarrollado una habilidad sorprendente para esconder mis sentimientos, al parecer solo con estar a su lado me siento satisfecha.
—Señorita Hope venga a mi oficina— el sonido del intercomunicador me trajo de nuevo a la realidad
— Enseguida voy señor — le conteste, luego recogí mi agenda y las capetas que estaba preparando.
Al entrar él ni siquiera me mira, confiado en mi eficiencia comienza a hablar
— ¿Cuándo será la fiesta de promoción de la nueva película que estamos produciendo?
— En dos días señor
— Quiero que haga todos los preparativos y me prepare una carpeta con toda la información — en ese momento saco la carpeta que tengo en el brazo y la apoyo en su escritorio
— Esta es la carpeta con los detalles de los preparativos elegidos para el evento y están a la espera de su aprobación
— Déjeme ver la carpeta — el extiende la mano y yo sé la alcanzo
— También tengo una lista de las personas que serán invitadas al evento — en cuanto las tiene en la mano él las revisa y se alcanza a ver su expresión de satisfacción
— Muy buen trabajo
— Gracias señor
Concentrado él hojea las carpetas y como si se acordara de algo las cierra de repente y me mira a los ojos.
— Para esta fiesta necesitare una acompañante, espero contar con su asistencia señorita Hope — una leve sonrisa se escapa de su rostro
— Si señor estaré ahí
— Bien puede retirarse
— Con permiso
Siempre que se acerca una fiesta de promoción el jefe me lleva como acompañante, lo hace para evitar comprometerse con otras mujeres.
Siempre me lo dice
Es más fácil para él explicar a sus amigos que soy su secretaria, yyo después de todo me he acostumbrado a acompañarlo a ese tipo de eventos, me conformo con la idea de poder estar a su lado
Nada más
Al menos…
Eso es algo de lo que siempre intento convencerme.








