Prólogo: El contrato
─¿¡Que no es ese el pedido!?─dijo Canela frustrada.─ ¡Mamá, me dijiste que si!─pegó un resoplido mientras se tomaba el pelo con una mano nerviosa.
─Ya hija , si , me equivoqué , pero de seguro ese pedido se vende igual ,¡si esta hermoso!.─dijo Marina mirando el peluche que su hija había hecho.
─Bueno si, pero...─prefirió ahorrarse la queja pues sentía que nadie comprendería su esfuerzo y temía que la criticaran o le desvalorizaran todo el proceso artesanal más su mal humor hormonal. ─ Bien , empezaré la otra semana.─ dijo con voz apagada.
─¡Hazlo a tu ritmo hija! ¡Te quedara hermoso!─ dicho eso Marina se retiró a hacer otras labores del hogar mientras Canela le dedicaba una sonrisa forzada.
Canela tomó aire intentando calmar su rabia y frustración, llevaba un año y tres meses siendo artesana y si bien le iba relativamente bien , sentía que no podía organizar bien su vida y era consumida por su “trabajo” según ella lo clasificaba, porque en otras palabras no ganaba suficiente dinero, vivía con su madre y tenía cero contacto con la gente. Es más, le gustaba salir sola y a veces compartía alguna que otra palabra con un desconocido.
Su madre, Marina, muy jovial y hermosa, trabajaba de vendedora en una tienda de utensilios escolares y solía tener muy buena labia y simpatía, a pesar de haber sufrido durante gran parte de su vida, eso Canela lo tenía muy en mente. Sabía que su madre se esforzaba por ella y se avergonzaba de ser una sanguijuela en su vida.
Pero tampoco tenía otra salida.
Estudió en una universidad convencional , pero por su timidez enfermiza y por no tener una gran experiencia laboral en lo que estudio no se atrevía a salir a trabajar en algo mas convencional . De igual forma agradecía no tener que lidiar con gente todos los días , pero sabía que eso no era normal en la sociedad. “¿Rara sería?” se decía en silencio, “¿subnormal... tal vez Autista?” “A todo le llaman autismo ahora ” pensó.
Vio su Instagram , notaba que no había novedades en su cuenta y tampoco se atrevía a reaccionar a los que ella seguía.
Soy una patética. ¿Cuándo aprenderé a ser mas sociable? ¿Y así quiero escribir un libro?¿Pero que cosas importantes he hecho? ¡Soy un fracaso!
Prefirió prender su computadora y perderse en sus juegos de rol, a veces se preguntaba que pasaría si ella entrara a un juego de rol o que su vida la manipulara alguien externo y en verdad , ella era la protagonista de un juego. “A lo mejor a mi me tocó alguien que no me quiere como jugador”. Dicho eso , a tanta mala leche mejor prefirió dedicarse al juego por unas horas.
Al atardecer quiso hacerse algo pequeño de almuerzo y llevárselo a su cuarto , pero le sobresaltó el golpeteo de su puerta de entrada. Dejó su comida en su cuarto y fue a ver por la ventanilla de la puerta y no vio a nadie. Volvió a cerrar la puerta y a volver a su habitación se volvió a estremecer al oír
un golpe mas fuerte en la puerta. Asustada , Canela preguntó quien era y que quería , pero no le dieron ninguna respuesta. Con pavor abrió la puerta y no encontró a nadie, sólo una hoja de cartulina con letras pegadas de distintos periódicos y revistas formando la siguiente frase:
“Se necesita trabajador o trabajadora capaz de solucionar problemas de apnea o parálisis de sueño en personas menores de 50 años.”
“¿Que es esto?” y “¿Por que esta escrito así?” le pareció una broma de mal gusto y dejó el papel por donde mismo, cerró la puerta y de repente algo cayó de la ventana de en frente. El vidrio se rompió con el estallido y Canela pegó un grito. Fue a ver que era ese objeto con mucho miedo y se sorprendió al ver que era una caja muy bonita estilo antiguo, como si fuera una caja musical. La abrió y contemplo de repente una sombra que emanaba de ella y que se aproximaba ferozmente hacia Canela. Dio un respiro ahogado y un pánico invadió su corazón, sentía que tenía algo dentro suyo. Se sentó en el sillón del living y lloró con ganas, era algo muy pesado que tenía dentro de su pecho y quería sacarlo con fuerzas.
Angustia era lo que sentía, de repente miles de pensamientos intrusos invadieron su mente y por un momento pensaba deliberadamente en hacerse daño con uno de los vidrios de la ventana. Hasta que decidió tomarlo , se levantó del sillón y tomó ese trozo mediano de vidrio luchando bravamente con sus intenciones y su lucidez haciendo fuerzas descomunales para no hacerse daño alguna parte de su cuerpo. “¿La cara , los brazos, el abdomen?” pensó.
El cuello.
Dirigió ese trozo al cuello, aguantando la respiración, soltando un resoplido ahogado y un agudo dolor al sentir la punta del vidrio en su cuello , estaba muy asustada y al mismo tiempo deseando sentir ese profundo dolor hasta que un grito la congeló. Un grito y seguido de otros la hicieron reaccionar y salir de esa acción, botó el vidrio y vio por la ventana que eran niños jugando afuera.
Pasmada se tomó de la cabeza y se puso a llorar nuevamente,prefirió salir a tomar un poco de aire y al
abrir la puerta ya no estaba el letrero y se encontró con su hermana Helena que llegaba del trabajo, le contó lo ocurrido , pero al entrar a la casa Helena no vio mas que una pelota de tenis.
─Cane, porque no mejor descansas, tienes rostro de haber visto un monstruo─ dijo Helena al verla con rostro de pánico.─ Ese objeto que dices , no es si mas que una pelota de tenis que cayó por aquí, y esos pensamientos intrusos debes hablarlo con tu psiquiatra, a lo mejor el te puede aconsejar algo.
─¿Crees que estoy delirando?─ dijo frustrada la joven.
─ No , pero yo se que últimamente no haz estado con mucho tiempo libre y yo prefiero que descanses un poco , no se duerme un rato─ dijo su hermana un poco incomoda y confundida.
Canela sentía que esa frustración se convertía lentamente en rabia e descontrol con lo que creían su familia de ella. Y lo más extraño es que era verdad lo que su hermana decía, no había ninguna caja musical, solo una pelota peluda de tenis y vidrios rotos.
Realmente estaba molesta porque la tomaban por enferma y su condición era la primera escusa que le atribuían a sus problemas y estaba harta de ello. Por lo que no profirió palabra y rápidamente se encerró con un portazo en su cuarto a llorar un poco hasta que del cansancio se quedó dormida.
Entre que entrecerraba los ojos y se sumía en un sueño , logró vagamente distinguir una especie de figura que lentamente se estaba formando a sus ojos y que se acercaba con una especie de sonrisa bastante perturbadora.








