Desire Of Vampire by Mistress Hikari K at Inkitt
Customize readability
Aa

Desire of Vampire

All Rights Reserved ©

Summary

Desire of Vampire es una historia de romance gótico donde el amor, la culpa, el deseo y la inmortalidad se entrelazan en una red de relaciones imposibles, mientras vampiros nacidos durante la Peste Negra luchan contra siglos de recuerdos y un hambre que jamás desaparece. "El deseo nunca muere. Solo cambia de dueño."

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

En el siglo XV hubo un evento que afectó para siempre a dos de los tres grandes continentes...

En el mismo siglo hubo otro evento, pero este, sin embargo, no fue de conocimiento público.

Estos eventos nacieron del mismo fenómeno: la peste negra.

El mundo no era como lo conocemos ahora. Las ciudades eran lugares donde la suciedad, los desperdicios y la falta de higiene formaban parte de la vida cotidiana.

Una simple plaga, un simple foco de infección, y arrasó con ciudades completas.

Aquella fue una de las grandes causas de la baja de miles de seres humanos: ciudades donde los números disminuían a cada hora, donde nadie sabía ya dónde dejar los muertos.

Esta dejó muchos muertos... Sin embargo, la mitad de los muertos dejó este mundo; la otra mitad... Se levantó nuevamente.

Este es el nacimiento de los dueños de la noche.

Pero para ellos no era tan fácil vivir.

Fosas comunes, montones de cadáveres donde ya no se distingue el fondo, la cal sobre pieles en putrefacción y, entre ellos, cuerpos que se mueven, respiran, pero no tienen latidos.

En aquel ambiente, donde el terror de una plaga que mata a docenas por día era algo cotidiano, no era de extrañar ver a algunas personas caminar sucias y manchadas; quizá por eso pasaron desapercibidas.

Y con la histeria de la plaga, tampoco era inusual ver a unos cuantos muertos... No necesariamente por la peste.

Nadie sabe quién fue el primero en descubrir las reglas de la "vida" de los maestros de la noche (comúnmente denominados: vampiros), pero la más importante es esta: se debe beber sangre de cualquier ser vivo antes de que se cumplan tres días desde el despertar...

Tres días corridos, no hábiles, como la actual humanidad está acostumbrada.

Es por ello que muy pocos sobrevivieron a su despertar.

De entre ellos, nosotros somos parte de los sobrevivientes que hemos decidido no alimentarnos de los humanos. Con esfuerzo, hemos conseguido pasar el siglo de neonato y poder vivir sin tener sobre nuestros hombros una constante muerte de nuestros hermanos humanos.

Al menos, eso es lo que actualmente mantengo.

También, aunque no sé si deba alabar esto, conseguimos "salvar", si a esta vida se le puede llamar "salvación", a nuestro sobrin-tataratataratatara nieto... creo.

Nosotros somos:

—Dante.

—Klaus.

—Beatrice.

Y:

—Luca.

Nosotros hemos formado una familia en la que hemos reprimido nuestro instinto primitivo de sed de sangre humana, logrando una convivencia junto con los humanos y teniendo una vida casi normal...

Aun así, debo admitir que no siempre hemos formado una familia, y tampoco que siempre hemos sido amigos, ni que siempre nos hemos llevado así.

Yo, especialmente, tuve un pasado oscuro.

Aún recuerdo claramente todo.

Lo primero que se registra en mi mente lúcida es el olor...

Sangre. Aquel olor metálico y oxidado. Carne podrida. Suciedad.

Algo que me resultaba familiar.

Mi cuerpo estaba pesado, agarrotado y no obedecía. Traté de moverme; estaba siendo aplastado de una forma que me hacía saber que debía estar muerto, porque alguien vivo no soportaría tal presión.

Demoré un día de los tres en poder dominar nuevamente el movimiento de mi cuerpo. Mi mente rememoraba cuando, al abrir los ojos, estaba entre personas sangrantes, con la carne pudriéndose sobre los huesos, gusanos saliendo de entre sus cuerpos, bichos, moscas...

Y las malditas ratas royendo los cadáveres.

Sentía que me estaba trastornando poco a poco. Mi cordura estaba al límite ante aquella imagen dantesca. Me liberé de entre los cadáveres, empujando, tratando de respirar...

Y eso solo hacía que mi garganta ardiera, quemándome por dentro. Mi cuerpo también ardía.

Cuando salí, la luna estaba en su esplendor. Caí de rodillas, con mis manos y uñas llenas de sangre, carne y tierra, con cal sobre mi cuerpo que no estaba herido. No tenía nada más que una piel lisa e intacta bajo la sangre y la cal.

Sabía que llevaba mi ropa sucia mientras vagaba por las calles y, en lo más profundo de mi ser, ya notaba que no pertenecía allí.

Mis pies me llevaban por calles que, en mi subconsciente, estaban grabadas a fuego, pero yo mismo no sabía dónde estaba parado.

No recordaba mi nombre, ni quiénes eran mi familia... Debo decir que aún ahora tampoco logro recordarlos del todo; solo sé lo que descubrí de ellos, quiénes eran en verdad, con el tiempo.

Mientras pensaba en todo eso, seguía sin saber por qué estaba tan cómodo con el camino que recorría, mientras trataba de mover mi cuerpo de forma más natural, avanzando poco a poco con mis funciones motoras y tratando de no prestar atención a que no sentía mi corazón latir.

Mirando a mi alrededor, vi casas con cruces marcadas más que sin ellas. Algo me decía en mi interior que aquello no era bueno, aunque ni yo mismo entendía el motivo.

Fue allí cuando frené frente a una casa con una cruz en las puertas.

Mis pasos me llevaron a una casa bastante humilde...

El cielo negro custodiaba el pueblo de lo que hoy en día es una tierra extranjera. La casa causó un nudo en mi garganta. Escuchaba dos latidos dentro y, sin atreverme a llamar o entrar, rodeé la casa y miré por las ventanas de un segundo piso.

Subí a un árbol que daba hacia ella y, con una agilidad que me resultaba desconocida, me interné silenciosamente en lo que parecía ser la habitación de un joven.

Todo me llenaba de una familiaridad angustiante.

Miré las paredes, los libros y pronto me detuve frente a un portarretratos que mostraba una familia que, en tiempos mejores, parecía haber sido feliz.

Al mirarme al espejo vi que uno de ellos era yo.

Me reconocí por los reflejos de los vidrios y el agua. Más pequeño, saludable y feliz...

Más vivo.

Miré la ropa y reconocí parte de ella. Busqué en los cajones y me llevé todo lo que tuviera que ver con mi antiguo ser. Incluyendo la foto.

Muchas noches después de la iniciación en esta vida, volví a mirar aquella foto, cuando sentí que no me derrumbaría por completo al vislumbrar lo que había perdido.

Volví a desmenuzar el recuerdo de aquella noche.

Aún logro escuchar la voz de la persona que me dio la vida, aquella que la epidemia me arrebató.

—Nuestro niño ya ha muerto.

—También lo hizo nuestra reina, nuestra niña...

Es doloroso aún recordar esas voces. Agradezco que, al menos, esta vida maldita me deje conservar el recuerdo de sus voces intacto.

Es lo único que tengo de ellos...

Es ahí, tras tantas lunas, cuando nuevamente veo la foto.

En ella había cinco personas: quienes debo suponer que eran nuestros progenitores, un joven que pasaba su brazo por mi espalda, más bajo que yo, con una gran sonrisa, y ella, la que estaba delante de nosotros, a quien ambos abrazábamos.

No puedo describir con precisión la sensación en mi pecho cuando detallé su rostro...

Unas mejillas regordetas como las mías. Ambos aún con grasa de bebé en nuestras mejillas. Cabello largo, rubio platinado. Una piel de porcelana suavemente ruborizada. Unos ojos azules como los míos...

Detalles compartidos. La misma nariz, la misma forma de ojos, la misma sonrisa.

Escucho voces en mi memoria, deteriorados recuerdos de una vida que ya no existe...

"Cuida de tu hermana."

"Eres un buen hermano, tontuelo..."

Recuerdo voltear la imagen con desesperación, causando con mis sucias manos más marcas en ella.

Y al ver el reverso, distinguí con suerte mi nombre escrito con una letra que hizo que el nudo se apretara en mi interior:

"Dante".

Un borrón.

Y logré, con dificultad, distinguir:

"y Beatrice Rossi..."

—Bea...trice. Ella debe ser mi hermana.

No hace falta decir que, en menos de un minuto, ya estaba en el sector de las fosas comunes. Luego de asaltar su habitación, mantenía la egoísta esperanza de que no hubiera muerto.

Tampoco creo que haga falta decir que me lancé a ellas, buscando con ferocidad entre los cuerpos a ella, a mi hermana gemela.

Siempre con la maldita oración:

"Que esté aquí. Que pueda ayudarla..."

Era un ruego silencioso:

"No quiero estar solo..."

Lástima la mía de no haberla podido encontrar hasta que llevé cinco siglos de muerto.

---

Se escucha detrás del joven que escribe en la computadora el sonido de la puerta.

—Dante, ya estás de nuevo con eso. ¿Qué sacas con escribir esto si no nos creerán? ¿Qué sacas con revivir el pasado? —dice una muchacha rubia de ojos azules.

—Bea, agradecería que no molestaras —le responde el chico con un tono un poco molesto.

Dante es un joven de cabellos negros, pero en su raíz hay un rubio casi platinado. Sus ojos azules son profundos, como un cielo atormentado. Bea dice que se ven así porque ese es el reflejo de su alma.

—Sabes que no debes hacerla enojar —dice una voz en la oscuridad del cuarto.

—Te he dicho que no te metas en mi habitación sin preguntar, Klaus —replica el chico con una voz aún más irritada, mirando al rincón de donde salió esa voz.

—Ah... Me has pillado —Klaus responde con un puchero, materializándose sentado en la mesa, con el computador en sus piernas.

—¿Qué hacen todos aquí? ¿Una reunión familiar? —Un niño entra con ligereza, dando suaves saltitos al entrar en la habitación.

—Vamos, tenemos que cenar —Beatrice habla cortante, mirando con ojos gélidos a su gemelo—. Para eso venía a llamarte, no para molestarte.

—Vamos, vamos. Sabes que le gusta estar acompañada. Hemos pasado demasiado tiempo separados —dice Klaus, guardando el archivo que su compañero escribía y apagando el computador.

—Sí, pero ya no más. Somos una familia.

—Vamos, padre... —dice el niño, tomándolo de la mano.

—Sí, vamos, pequeño Luca —le sonríe.

Saliendo de la habitación, Klaus apaga la bombilla, dejando el cuarto en tinieblas.

Let Mistress Hikari K know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Destino Secreto

Karin Rogowski: Gut geschrieben und beschrieben. Die Charaktere und Situationen sind stimmig und nehmen einen gefangen. Mich hat das Buch ab der ersten Zeile fasziniert, genau wie die anderen Bücher davor. Sehr guter Schreibstil und eine sehr gute Übersetzung, nebenbei bemerkt. Dankeschön, dass Du Deine Bücher ...

Read Now
Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

Silvia: Sehr schön geschrieben, mit Spannung von Anfang bis Ende. Tolle Geschichte .

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

Kota2015: A really good read. This is my first time on this web site. Glad I found it!

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Linh: Love the emotional rollercoaster story! Made me tear up a few times. Happy ending!

Read Now
Ein Kuss für den CEO

phelix21: Gesucht, leichte Kost für zwischendurchGefunden, viel Wahrheit in jedem Kapitel!Jedes Kapitel mit einem Tagebucheintrag zu beenden ist ein schöner schreibtechnischer Kniff.

Read Now
Mystic Wolf

Akthea: Fantastica

Read Now