Prólogo
Escapar en la noche por el bosque, caminar hacia el noroeste del mismo para salir hasta dar con un camino angosto que le llevaría al pueblo independiente que no juzga ni pregunta de dónde vienen ni cuánto van a quedarse, instalarse y olvidar su pasado, su trabajo, su clan, su “familia”, eran el plan, el plan A, el B, el C y todos los demás, era su mejor y único plan, porque estaba más que segura de que nadie ni nada lo arruinaría, una, porque nadie la necesitaba y, dos, porque, ¿quién en su sano y buen juicio intentaría detenerla? O peor aún, ¿quién sería el miserable que pretende acercarse y hacerles saber a todos los que la buscaban que estaba escapando?
Hace falta ser demasiado estúpido para eso.
Y, aún así, allí estaba. Con su mano en la boca de alguien que no conoce ni pretende hacerlo, y con la otra sujetando una cuchilla tan afilada que logró cortar el majestuoso y costoso ropaje de ese ser despreciable que instó gritar luego de acercarse por detrás y decirle que algunas personas por el otro lado del bosque gritaban el nombre de alguien, que imaginó que era ella, con la espalda en un árbol y las manos, aún a pesar de estar en peligro, las tenía en la cintura de aquella deslumbrante mujer que no ve el rostro con claridad y que está a nada de traspasarle el cuchillo en el abdomen.
Su risa bajo su mano la alteró aún más, haciendo que la cuchilla se apretase más a su piel.
—¿Qué es lo que te parece gracioso?
Él solo achicó los ojos, haciéndole saber que estaba riendo, y sonrió aún más al lograr que se alejara al masajear su cintura.
Despegó la espalda del árbol, comenzando a caminar hacia ella mientras ésta retrocedía, pero unos dedos en sus labios la alertó de lo que iba a hacer, intentando volver a lanzarse sobre él, pero varias espadas que brillaban bajo la luz de la luna luego de que éste silbara le hizo saber que su plan había fracasado al ya estar rodeada por ellas.
—¿Se encuentra bien?
Preguntó un hombre fornido de largas prendas posicionándose delante de él y la punta de su espada en el cuello de ella.
—Tráela, e investiga quién es.








