Chapter 1
PRÓLOGO
24 / DICIEMBRE / 2040 / CARACAS
Exactamente a las 4 PM, en el centro de Caracas, empezaron a aparecer portales y brechas dimensionales que se agrietaban en el espacio vacío, generando grandes corrientes de aire. De ellas salían las criaturas conocidas actualmente por la humanidad como Los The Corruptos.
Criaturas de un negro morado profundo con rasgos faciales blancos brillantes pero simples; criaturas deformes corporalmente a extremos que las alejan de cualquier tipo de criatura conocida. Algunas medían hasta 10 metros de altura, arrasando ciudades y pisando gente como hormigas; otras solamente se alimentaban de las personas que no podían escapar de la catástrofe.
Las autoridades intentaron detenerlos con armas convencionales (balas, misiles, etc.), pero no servían, hasta que salieron las unidades del Protocolo de Contención Alienígena con las nuevas armas de energía gamma entre otras energías radiactivas, que al parecer le hacían efecto a la naturaleza anómala de estas criaturas.
Pero poco a poco todo cayó, hasta que llevaron a todos los supervivientes a las naves creadas por la P.T.H. (Protección Total a Humanos). Poco a poco estas criaturas empezaron a aparecer por todo el mundo, pero las fuerzas unidas lograron contenerlas.
Este suceso se conoció como el Impacto 0, pero no pasó mucho tiempo hasta que Los The Corruptos evolucionaran a la clase conocida como Clase Omega. Algunos de estos The Corruptos tenían inteligencia humana o apariencias humanoides, entre otros; pero gracias a los clase Sukumes y a los Stars, que eran los enemigos naturales de Los The Corruptos por el manejo de energía gamma, la humanidad resistió.
Lamentablemente, de este último clan solo dos Stars quedaron con vida... Ahora siendo soldados de la humanidad
ACTUALIDAD
—Ayy, pero qué flojera me cargo... Y tú, Moyashi, ¿también tienes flojera? —dice una voz masculina adolescente, arrastrando las sílabas con confianza mientras se escuchan pasos continuos en el suelo de metal de la Nave 2-A. ¡TAP-TAP-TAP-TAP!
Un joven de cabello blanco un poco hacia arriba, con dos mechones descansando en su frente, se acomoda su cabello con la mano enguantada sin dedos. Lleva el cuello de tortuga alto de su chaqueta elegante de un tono morado apagado, opaco y oscuro, y en su muñeca carga dos grilletes de oro. Debajo de su abrigo salen dos tirantes de oro brillando con una luz blanca tranquila por la luz de las lámparas azules del pasillo.
MOYASHI / STAR / 16 AÑOS
—No, no tengo flojera, Miyashi. Yo sí dormí mis ocho horas —contestó Moyashi caminando con las manos en los bolsillos después de acomodarse el cabello.
—Bueno, si tú lo dices, dormilón —contesta el joven que se nota que es su hermano gemelo. Tiene un cabello con dos mechones grandes descansando en su frente y tres mechones gruesos formando un flequillo, un cabello igual de blanco nieve que el de su hermano, igual que su piel de mármol. Viste su bufanda roja torcida a un lado y su gabardina de un tono azulado oscuro, con un cinturón en la parte del bíceps de su brazo derecho, un cinturón demasiado grueso y grande de color negro, acompañado con guantes magenta carmesí sin dedos, igual que sus dos cinturones carmesíes en su cintura.
MIYASHI / STAR / 16 AÑOS
—No es que sea flojo, es que yo sí duermo bien —le replica Moyashi a su hermano con un bufido.
—¡Ay, tranquilo, no te juzgaré por pararte de flojo, Moyashi! —le comenta su hermano empujándolo del hombro. ¡THUD!
—Vale, sé que es nuestro primer día en... bueno, esta nave militar... Pero tienes que tranquilizarte, no te pongas tenso; así serás más perceptible de cometer errores —le comenta Miyashi a su gemelo mientras le pega suavemente con el dedo en la frente—. Y además hay que llegar rápido, tenemos que conocer a nuestros compañeros de cuarto —dice el joven Star de la gabardina caminando rápido, dejando atrás a su hermano.
Moyashi, al ver que lo dejan atrás, pone los ojos en blanco por la sorpresa: —¡Oye, pero espérate, simio vagabundo! —y empieza a acelerar el paso. ¡TATA-TATA-TATA!
Después de una caminata de unos 50 minutos exactos, llegan a las habitaciones; específicamente a la habitación 4-C del piso 8.
El gemelo del flequillo toca la puerta con fuerza: ¡KNOCK-KNOCK-KNOCK!
—Lerolero tracatraca, ¿hay alguien aquí?
La puerta de metal se abre con un chasquido automático: ¡SHHHIK! Revelando a un joven vestido con un abrigo blanco con líneas rojas en las mangas y las letras Soldier 2 en el lado izquierdo de su pecho. Con un cabello naranja medio largo y gafas de esquí que le cubrían el rostro, igual que el cuello alto de su abrigo y pantalones negros.
—¿Ve? —comenta el chico.
—¿"Ve" qué, eres cabra? —dice descaradamente Moyashi.
—Oye, tranquilo, somos tus nuevos compañeros de habitación. Mi nombre es Miyashi y el del descarado este es Moyashi —señala a Moyashi, que está tras suyo con cara de pocos amigos.
—Sí, ya veo... Bueno, un gusto, mi nombre es Shigeo —comenta el chico del abrigo blanco señalándose.
—Espera, ese nombre... ¿Eres un... taktaka? —suelta Miyashi sonriendo totalmente.
—Se dice si eres japonés —termina diciendo Moyashi, a lo que Shigeo solo asiente.
—Ok... ¿Y quién es ese gato de ahí? —pregunta el pelos parados señalando a alguien sentado en el sofá.
Esa persona se levanta y se acerca con ropa humana: camisa negra, mono gris y descalzo, con mirada dormida mientras sus orejas de gato se mueven al escuchar que lo mencionaron y su cola moviéndose perezosamente.
—Yo... Yo soy Niki —dice el chico gato.
—Ok, por la mirada de flojera, tú sí me debes entender, gato —comenta Miyashi metiendo sus manos en su gabardina.








