El Último Diálogo: A Solas Con mi Conciencia
(El reloj de la pared parece avanzar más lento, casi detenido. El aire se siente pesado y la habitación está en absoluto silencio. Frente a mi no hay un desconocido; es miu propia voz, mirándome sin máscaras, sin rodeos y sin excusas).
Mi Conciencia: Aquí estamos. Cinco minutos. Se acabó el tiempo de planificar, de postergar y de pedirle explicaciones al calendario. Dime... ¿qué se siente ver la línea de meta cuando pensabas que siempre habría un mañana?
Yo: Sientes un vacío helado en el pecho. Las palabras se atoran en la garganta. Siento... que no estaba listo. Tenía cosas pendientes.
Mi Conciencia: Siempre decías lo mismo. "No estoy lista hoy, mañana organizo mejor mi rutina, mañana pulo la idea, mañana me arriesgo un poco más". Te pasaste la vida entera organizando el escenario para una obra que nunca te atreviste a actuar por completo. ¿Te diste cuenta de cuántas horas invertiste en controlar cada pequeño detalle cotidiano, en ajustar horarios y buscar la seguridad perfecta, mientras tus verdaderos sueños acumulaban polvo en un rincón?
Yo: Tenía miedo de equivocarme... de fallar, de no dar la talla.
Mi Conciencia: ¿Y de qué te sirvió la prudencia? Mírate ahora. Tu mayor enemigo nunca fue el fracaso; fue la moderación. Fue esa voz sorda que te convenció de que elegir lo seguro era lo mismo que estar viva.
¿Te acuerdas de aquellas páginas sin terminar? Aquella historia que querías escribir, las palabras que guardaste en un cajón esperando el "momento adecuado", la versión brillante y apasionada de ti que decidiste diferir para cuando tuviesses "más tiempo"? El tiempo jamás se pide prestado. Se consume mientras dudas.
Tu Mayor Arrepentimiento
No fue haber cometido errores, sino haber vivido en modo borrador.
Haber tratado tus pasiones, tus proyectos creativos y tu verdadero potencial como asignaturas pendientes para una "vida futura" que nunca llegó. Cambiaste la audacia por la tranquilidad del control diario, y al final, el control fue solo una ilusión para postergar tu propia grandeza.
Mi Conciencia: El dolor de haber intentado algo y fracasado se borra con los días. Pero el frío que sientes justo ahora... este escalofrío de saber que fuiste tú quien se puso el freno, ese no se quita jamás.
Yo: Si pudiera volver atrás... solo un instante...
Mi Conciencia: No puedes volver atrás aquí. Pero escucha bien el latido de tu pecho. Si sientes el aire entrar en tus pulmones en este preciso segundo, es porque estos no son tus últimos cinco minutos.
Todavía estás a tiempo. Pero la tregua se acaba hoy.
---S.Y.I.A








