La Noche en que el Cielo Sangro
Siempre creí que las Historias que contaban los ancianos de Valdoren eran solo eso... Historias.
Decían que el bosque respiraba cuando caía la noche, que guardaba secretos tan antiguos como el tiempo y que, si alguna vez escuchabas tu nombre entre los arboles, debías correr sin mirar atrás.
Yo me reía de esas cosas.
Pensaba que el miedo hacia que las personas inventaran monstruos para explicar lo que no comprendían.
Que equivocada estaba.
Aquella noche comenzo como cualquier otra. La lluvia golpeaba suavemente el techo de nuestra casa mientras el aroma del pan reciten horneado llenaba cada Rincón, mi tea cantaba en la cocina y mi padre acomodaba la leña junto a la chimenea, como lo hacia todas las tardes antes de dormir.
Todo parecía Normal.
Hasta que empece a sentir esa extraña presión en el pecho.
No era dolor.
Era una sensación difícil de explicar, como si alguien me estuviera observando desde muy lejos. Intente ignorarla, pero cada minuto se hacia mas intensa.
Me acerque a la ventana de mi habitación, desde allí podía ver el bosque. siempre me había pacido hermoso. Incluso de noche tenia algo que me atraía, aunque jamas me había atrevido a cruzar sus limites, Sus arboles eran tan altos que ocultaban el cielo, y la niebla que los rodeaba hacia imposible distinguir que se escondía entre ellos.
Apoye una mano sobre el cristal frio.
¿Que me esta pasando? — susurre.
No espere una respuesta.
Sin embargo, un viento helado abrió la ventana de golpe.
Retrocedí por el susto mientras las cortinas se agitaban con fuerza. El aire que entro era diferente, Olía a tierra mojada... Pero también a algo metálico, un olor que nunca antes había sentido y que, por alguna razón, me hizo estremecer.
Extendí la mano hacia afuera para sentir la lluvia.
Una gota cayo sobre mi piel, Fruncí el ceño, era demasiado espesa.
Lentamente levante la palma hasta verla con claridad. Mi corazón dejo de latir por un instante. No era Agua, era Sangre.
Levante la vista hacia el cielo, miles de gotas rojas descendían sobre Valdoren como si las mismas nubes estuvieran sangrando.
Los gritos comenzaron a escucharse por todo el pueblo, las campanas sonaban sin descanso, las puertas se abrían de golpe, todos corrían, todos tenían miedo, y entonces... lo vi.
Entre la oscuridad del bosque había alguien observándome.
No podía distinguir su rostro, solo veía unos ojos. Unos ojos de color ámbar que no se apartaban de mi. No se cuanto tiempo permanecí así, ¿un segundo?, ¿Un minuto?, no lo se. solo recuerdo que sentí un escalofrió recorrer todo mi cuerpo cuando una voz, tan clara como si estuviera a mi lado, pronuncio mi Nombre.
Elaria — Mire a mi alrededor, no había nadie, la voz volvo a escucharse, mas cerca, mas profunda — Por fin te encontre.
Y sin saber porque, sentí que mi vida acababa de cambiar para siempre.








