Antes
«Aquella inmensatranquilidad»
Giovanni se encontraba solo en una hermosa yextensa llanura de brillante pasto verde, bajo un árbol enorme que proyectabauna sombra fresca. A lo lejos, las montañas deslumbraban con sus cumbresteñidas de blanco. En la planicie, algunos arbustos brillaban por sus florescoloridas; todo era digno de un sueño... En una de las ramas, un pájaro rojomiraba a Giovanni fijamente. Aquella majestuosa ave, de algún modo, le generabatranquilidad y una sensación familiar, como si la hubiese visto en algún lado.
Con un suspiro y una larga mirada a suentorno, sintió una paz que parecía propia de un ensueño. El viento soplabaentre las hojas del árbol —hojas blancas que caían de aquellas enormes ramas yque representaban la bondad que habitaba en su corazón—. Era un chico que teníamucho que aprender, mucho que vivir y mucho con qué soñar.
Aquel pájaro, que en apariencia se manteníaajeno a todo lo demás, permanecía en completo silencio, limitándose acontemplar el lugar. En un momento dado, el ave decidió marcharse, perdiéndoseen la lejanía del paisaje. Fue entonces cuando Giovanni abrió los ojos...despertando de aquel sueño que, en algún momento, sabía que volvería a vivir.








