Dedicatoria:
"Esta no es una historia de amor romántico. Es una historia de culpa, obsesión, remordimiento y de esa sensación de asfixia que provoca desear algo que sabés que puede destruir a otras personas. Es el ardor en la piel cuando aquello que más anhelas parece un fantasma al que no podés dejar de aferrarte. ¿Cuánto tiempo podés resistir? ¿Cuántas mentiras sos capaz de decir? Porque, a veces, ceder al cuerpo... también significa ceder al corazón.”








