Capítulo 1: El Proyecto L-23
La lluvia caía sin parar sobre un enorme laboratorio escondido entre montañas. Desde afuera parecía una fábrica abandonada, pero en realidad era uno de los lugares más secretos del país.
En la entrada había un gran letrero:
OMEGA RESEARCH DIVISION
ACCESO RESTRINGIDO
Solo unas pocas personas sabían lo que ocurría allí.
En el nivel más profundo del laboratorio, varios científicos observaban un pequeño lagarto dentro de un recinto de vidrio. Era un lagarto común, pero estaba a punto de convertirse en el experimento más importante de todos.
—¿Está listo el Proyecto L-23? —preguntó la directora del laboratorio.
—Sí, directora. Todos los sistemas están funcionando —respondió un científico mientras revisaba una pantalla llena de datos.
El lagarto permanecía inmóvil. No entendía por qué estaba allí.
Las máquinas comenzaron a encenderse una por una.
3... 2... 1...
Una intensa luz iluminó toda la sala.
Los monitores empezaron a mostrar datos que cambiaban rápidamente.
—Los niveles están aumentando.
—La energía sigue subiendo.
—No estaba previsto...
Las alarmas comenzaron a sonar.
¡ALERTA! ¡ALERTA!
Las luces cambiaron a color rojo.
Los científicos se miraron preocupados.
—¡Detengan el experimento!
Pero ya era demasiado tarde.
Dentro del recinto, la silueta del lagarto desapareció entre una espesa nube de humo.
Nadie podía ver qué había ocurrido.
Solo se escuchó un extraño rugido que hizo temblar todo el laboratorio.
Y entonces...
El silencio lo cubrió todo.








