CAPITULO 1 UN SIMPLE "HOLA".
Agosto de 2024.
Era una tarde cualquiera cuando recibí un mensaje por Facebook. No teníamos amigos en común ni nos conocíamos de ningún lado. Solo decía: "Hola."
En ese momento acababa de salir de la preparatoria. No estaba estudiando ni trabajando, así que, por simple curiosidad, abrí el mensaje y respondí.
Empezamos con las preguntas de siempre: cómo estás, qué haces, a qué te dedicas. La conversación era normal, incluso un poco aburrida. Pensé que ahí terminaría.
Pero hubo algo que hizo que siguiera contestando.
Me dijiste: "Ya te he visto. Vives por tal parte."
No sé si fue curiosidad o imprudencia, pero esa frase hizo que quisiera saber más. ¿Cómo sabías dónde vivía? ¿Quién eras?
Seguimos hablando durante varios días. Yo te conté que estaba buscando trabajo y después que por fin había encontrado uno. Tú me hablabas del tuyo, me mandabas fotos de lo que hacías y me contabas cómo había estado tu día. Poco a poco esas conversaciones se volvieron parte de mi rutina.
Después de algunas semanas empezaste a insistir en que nos viéramos.
Pero había algo que no me dejaba tranquila. Siempre pensé que conocer a alguien por Facebook podía salir mal. Esa idea no dejaba de dar vueltas en mi cabeza, así que te dije que no.
Y ese fue el final o al menos eso fue lo que creí
CONTINUARA








