El. Eclipse Carmesí
Hace siglos, antes de que existiera la paz entre los tres reinos, los dioses sellaron una antigua guerra que casi destruyo el cielo. Para evitar que el caos regresara, ocultaron una profecía prohibida dentro de la Torre Astral de Athenaris, donde nadie debía leerla jamás.
La historia comienza hace 18 años durante una noche de Eclipse Rojo.
Los astrónomos de Lunareth observan aterrados cómo las estrellas comienzan a desaparecer del cielo una por una. Al mismo tiempo, en Athenaris, las armaduras zodiacales reaccionan violentamente por primera vez en siglos, mientras en Marte los volcanes de Areskhar despiertan.
En medio del caos, una anciana sacerdotisa entra desesperadamente al salón del consejo celestial llevando un antiguo pergamino sellado.
Con voz temblorosa, recita la profecía:
“Cuando el Eclipse Carmesí cubra la Luna
y el cielo quede vacío entre las estrellas,
la heredera de Lunareth
entregará su corazón
al caballero nacido entre guerra y mortalidad.
El amor que los dioses prohibieron
romperá los sellos celestiales,
despertará aquello que duerme bajo los cielos
y hará temblar a los tres reinos.
Areskhar arderá en fuego eterno,
Athenaris se cubrirá de cenizas
y Lunareth llorará su última luz.
Entonces donde mueren las estrellas
Nacerá el destino del nuevo universo.
El consejo quedo en un silencio abismal.
-Esto no puede ser real...- susurró uno de los sabios. La sacerdotisa bajo el pergamino con manos temblorosas. -Ya ha comenzado- dijo con voz apagada. -El cielo no espera a que creamos en él.
El rey Asterión levantó la mirada hacia el cielo del techo de cristal. Las estrellas estaban desapareciendo.
-Entonces... el destino ya ha sido escrito.
Y así, bajo un cielo donde las estrellas comenzaban a morir, la profecía despertó.








