1–Primavera 2014
Los rayos del sol caían suavemente sobre un jardín no muy grande, que se encontraba cerca de sus casas y el aire estaba perfumado con el aroma de las flores un aroma tan dulce,casi refrescante. Elián y Megan corrían de un lado a otro, hasta que se detuvieron entre algunas de las pocas flores del lugar algunas tenían un tono rosa un poco pálido,otras un amarillo tan intenso y una en particular tenía un azul grisáceo; en cuanto Megan noto el color de la flor, le recordó a los ojos de Elián,tenían el mismo azul grisáceo pero muy profundo.A pesar de no tener gran variedad de flores,la combinación de ellas eran hermosas. Se agacharon despacito y, él le señaló unas florecitas.
—Mira— le dijo bajito-si les soplas fuerte, las semillas salen volando.
Ambos soplaron al mismo tiempo, soltando montones de semillas que el viento se llevaba. De repente, Elián tomó unas cuantas semillas de las que acababan de soplar y se las echó suavemente en el cabello.
—¡Ahora tienes nieve de primavera!— se rió.
—¡Eres un tonto!— gritó ella riendo, y le hizo lo mismo a él, llenándolo también de pétalos.
Terminaron acostándose bajo un árbol. Cuando ella levantó la vista para mirarlo, tenía las mejillas rojas y sus ojos brillaban más que nunca por los rayos del sol que se reflejaban en ellos. Elián se quedó callado un momento, se fijó en todas esas pecas que le salpicaban la nariz y la cara, como si alguien le hubiera puesto polvo de estrellas. No le dijo nada, solo lo guardó en su mente, como algo especial que solo él conocía...un recuerdo más de su gran amistad.








