Chapter 1
El ambiente en el Hotel Hazbin podía cortarse con un hilo dental. La noticia de que el mismísimo Lucifer Mornistar, el Rey del Infierno, vendría de visita en cualquier momento había transformado el vestíbulo en una olla a presión. Charlie caminaba de un lado a otro sobre la alfombra roja, dy frotándose las manos con tanta fuerza que sus palmas ya estaban rojas.
Charly- Va a salir bien, ¿verdad, Vaggie? Dime que va a salir bien
suplicaba Charlie por décima vez en los últimos cinco minutos, deteniéndose frente a su novia
Charly- Quiero decir, mi papá no ha salido de su palacio en años. Que venga aquí es... ¡es un milagro! Es la oportunidad perfecta para demostrarle que el hotel de verdad funciona, que los pecadores pueden cambiar y que no soy una causa perdida.
Vaggie-Cálmate, cariño. Respira
le dijo Vaggie con tono firme pero dulce
Vaggie-El hotel está limpio. Husk no está tan borracho como de costumbre, Angel prometió mantener la ropa puesta y sus comentarios inapropiados bajo control por al menos una hora, y Niffty... bueno, Niffty está bajo control. Todo va a salir bien. Tu papá te ama, Charlie. Eso es lo único que importa
En el sofá del fondo, Angel Dust se pasaba una lima por sus garras superiores con total desinterés.
angel dust- Por mí, el gran jefe puede venir cuando quiera, nena
comentó Angel con su habitual tono burlón, estirando sus largas piernas sobre la mesa de centro
Angel dust- Pero si empieza a actuar como un viejo amargado y puritano, no prometo no recordarle por qué terminamos todos en este infierno
Husk- Angel, cierra la maldita boca!
gruñó Husk desde detrás de la barra, limpiando un vaso con un trapo mugriento
Husk- Estamos hablando del Rey. El tipo que aplasta Overlords para desayunar si tiene un mal día. Si valoras tus malditas piernas, te sugiero que te sientes derecho y muestres algo de respeto. Yo he visto lo que pasa cuando alguien lo hace enojar, y no es nada divertido
Me eso las luces del vestíbulo parpadearon violentamente. Un destello de energía dorada y pura emanó desde el centro de la habitación, seguido por el sonido estridente de trompetas celestiales ficticias y una lluvia masiva de confeti brillante. Las puertas dobles se abrieron de par en par con un estallido
Lucifer- ¡Ta-daaaaa! ¡El rey ha llegado a salvar el día!
anunció Lucifer Mornistar, flotando unos centímetros por encima del suelo antes de aterrizar con gracia. Llevaba su impecable traje blanco, su sombrero de copa con la manzana y la serpiente, y sostenía su bastón con orgullo. Sin embargo, al notar que el confeti solo le caía a él y que el hotel se veía notablemente más desgastado de lo que esperaba, su sonrisa decayó un poco.
Lucifer- Oh... miren este lugar. Es... rústico. Muy rústico, Charlie. ¿Estas paredes son de madera real o es solo cartón pintado para parecer humilde?
Charly- Papá!!
Charlie ignoró cualquier protocolo real y se lanzó hacia él, envolviéndolo en un abrazo tan fuerte que casi le saca el aire
Charly- Estás aquí!, De verdad estás aquí!
Lucifer parpadeó, conmovido por la efusión de su hija, y le devolvió el abrazo, dejando caer su bastón por un segundo antes de recuperarlo con un pase mágico.
Lucifer-¡Por supuesto que estoy aquí, mi manzana! No me perdería esto por nada del mundo. Aunque...
Lucifer miró de reojo a los residentes que lo observaban desde el salón, entornando los ojos amarillos con sospecha
Lucifer-. veo que la clientela es... variada. Muy variada.
Charly-Papá, por favor, déjame presentarte al equipo!
Charlie lo tomó de la mano y lo arrastró hacia el centro del vestíbulo
Charly- Chicos, él es mi padre. Papá, ella es Vaggie, mi novia y la gerente del hotel. Ella se encarga de que todo siga en pie
Vaggie hace una reverencia formal aunque está visiblemente tensa
Vaggie- Es un honor conocerlo finalmente, Su Majestad
Lucifer la miró, deteniéndose un segundo en su lanza exorcista y en el parche de su ojo, pero suavizó su expresión con una sonrisa cortés
Lucifer- Una ex-exorcista dirigiendo un hotel de redención. Irónico, muy irónico. Pero si haces feliz a mi niña, supongo que no te borraré del mapa hoy. Un placer, jovencita
Charly- Y ellos son nuestros residentes —continuó Charlie rápidamente, tratando de aliviar la tensión—. Él es Angel Dust, nuestra estrella de la redención; él es Husk, el barman; y la pequeña es Niffty, nuestra experta en limpieza. Y... falta alguien. ¿Dónde está...?
Antes de que Charlie pudiera pronunciar el nombre, la temperatura del vestíbulo descendió de golpe, varios grados bajo cero. Las luces doradas que Lucifer había traído consigo comenzaron a ser devoradas por una sombra densa, verde y negra, que emergió del suelo, El aire se llenó de un sonido insoportable de estática de radio de onda corta, entrelazado con risas distorsionadas
De la oscuridad emergió Alastor. Su silueta era alta y delgada, sus ojos brillaban como diales de radio antiguos y su sonrisa, repleta de dientes afilados y amarillentos, se extendía de oreja a oreja. Apoyó su bastón de micrófono contra el suelo, disipando las sombras con un movimiento elegante
Alastor- Pero qué delicia de visita
anunció Alastor, su voz resonando con ese distintivo y vibrante filtro electrónico de los años 30
Alastor- El mismísimo gobernante del mismísimo basurero en el que nos ha tocado vivir. Qué honor tan... increíble
*Lucifer se tensa visiblemente
Lucifer-¿Y este quién carajos es, Charlie?
preguntó Lucifer, su voz perdiendo toda la calidez paternal y adquiriendo el eco vibrante de un Arcángel
Lucifer-¿El payaso que contrataste para el entretenimiento barato? Porque su traje parece sacado de un contenedor de basura de la Gran Depresión. Y ese olor a sangre rancia y bosque quemado es realmente desagradable para mis fosas nasales reales.
Alastor soltó una carcajada enlatada, acompañada por el sonido de un efecto de sonido de aplausos de fondo de un programa de comedia antiguo.
Alastor-¡Oh, qué ingenio tan corto! Casi tan corto como su estatura, Su Majestad
Alastor se inclinó hacia el frente, invadiendo descaradamente el espacio personal del rey, obligando a Lucifer a mirar hacia arriba debido a la diferencia de altura
Alastor- Soy Alastor, el Demonio de la Radio. Y soy el encargado de que este hermoso y altruista proyecto de su encantadora hija de verdad funcione. Alguien tenía que hacerse cargo, ya que su propia sangre prefirió esconderse en una torre de marfil a hacer figuritas deprimidas de patitos de goma durante los últimos diez mil años. ¿No lo cree así?
Lucifer-¿¡Cómo me llamaste, pedazo de basura radiofónica?!
Dijo Lucifer, dando un paso al frente de manera violenta. El suelo bajo sus botas crujió y varias grietas de fuego sagrado comenzaron a abrirse en la alfombra
Lucifer- !Te puedo borrar de la maldita existencia antes de que termines de sintonizar tu próxima canción comercial! ¡No tienes idea de con quién estás hablando, asqueroso Overlord de pacotilla! ¡Soy el Portador de la Luz! ¡El Rey de este maldito reino! ¡Tú no eres más que un pecador muerto con delirios de grandeza y un micrófono defectuoso!
Charly- Papá, Alastor, por favor!
Charlie se interpuso entre ambos, extendiendo las manos para empujarlos suavemente hacia atrás, aunque ambos demonios seguían fulminándose con la mirada por encima de su cabeza
Charly-¡Estamos aquí para construir puentes, no para desmembrarnos en el vestíbulo! ¡Alastor, él es mi papá! ¡Papá, Alastor es mi socio comercial y el benefactor del hotel!
Lucifer- ¿Socio?! ¡¿Este venado sarnoso?!
protestó Lucifer, señalando a Alastor con la punta de su bastón de manzana
Lucifer- ¡Tiene una cara jodidamente golpeable, Charlie! ¡Esa sonrisa falsa me da ganas de vomitar todo mi desayuno! ¡Mira cómo me mira! ¡Está pidiendo a gritos que lo convierta en un cenicero!
Alastor- El sentimiento es completamente mutuo, pequeño hombre alado
Respondió Alastor, cuyos ojos se transformaron por un segundo en símbolos de radio mientras la estática a su alrededor amenazaba con romper los vasos de la barra de Husk
Alastor- Pero descuide, intentaré modular mi frecuencia para que sus frágiles y ancianos oídos reales no colapsen. Aunque, de verdad, dudo que pueda escucharme con claridad desde tan abajo. ¿Necesita que le traiga un taburete para que la conversación sea más... equitativa?
Lucifer-¡Te voy a arrancar esa maldita sonrisa de la cara con mis propias manos!
amenazó Lucifer, su sombrero de copa encendiéndose en llamas doradas
La tensión en la habitación era tan alta que incluso Angel Dust había dejado de limarse las uñas, observando el espectáculo con una sonrisa morbosa. La guerra fría entre el Rey del Infierno y el Demonio de la Radio acababa de comenzar, y ninguno de los dos planeaba ceder un solo centímetro.








