Private Jet | Kookmin +21 by JUNGJI at Inkitt
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PRIVATE JET | KOOKMIN +21

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Summary

Park Jimin, el modelo y embajador más importante de Dior. Jeon Jungkook, el solista más influyente en Corea y el mundo. Dos personas totalmente distindas, que terminan coincidiendo gracias a la un amigo que tenían en común. Frente a las cámaras son dos amigos más, pero en privado la historia es otra. • Historia cien por ciento mía. • Prohibidas copias o adaptaciones sin consentimiento. • Contenido maduro. • ONESHOT. • KOOKMIN.

Genre
Fantasy/Lgbtq
Author
JUNGJI
Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

| 01 |

El bullicio en el lugar hacía imposible encontrar a las personas; los invitados estaban listos para la pasarela y los fotógrafos estaban cada uno preparando sus herramientas de trabajo para capturar cualquier momento que luego pudiese volverse tendencia.

Todos en aquel lugar estaban ansiosos por ver quién sería el nuevo rostro que Christian Dior presentaría esa noche.

J.W Anderson estaba ansioso, pero confiaba ciegamente en lo que pasaría esa noche, pues no solo había conseguido a la persona perfecta para que fuera el nuevo rostro de Dior, sino que haría todo lo posible para que aquel rostro llegara a ser más que un modelo reconocido.

Todos tomaron asiento, los fotógrafos se colocaron en posiciones y entonces, la pasarela comenzó.

Los vestidos, los trajes y los zapatos que los modelos lucían deslumbraban a los presentes, algunos tomando una que otra foto con sus celulares, otros simplemente observando a los modelos pasar y otros hablando con la persona que estaba a su costado. Pocos prestando la atención debida.

La pasarela no duró mucho, habían pasado casi quince minutos de modelos presentando los vestuarios; todos ahí sabían que la pasarela estaba a punto de terminar.

Pero entonces, las luces se apagaron y centraron una en específico en la entrada de la pasarela.

De ahí, apareció un rubio con mirada seductora, cabello medianamente largo y con un peinado sencillo, pero que no pasaba desapercibido, caderas de ensueño y un porte digno de aquella línea de alta gama. Frente a ellos estaba el nuevo modelo que daba de qué hablar.

Su caminata fue firme, pero dejaba ver aquella elegancia y sensualidad a la hora de modelar; su vestuario no era sencillo, pues llevaba en su cuerpo prendas hechas a su medida, que se acoplaban perfecto a su silueta. Sus piernas, sus brazos, su cintura y su rostro gritaban elegancia y porte.

Cautivando a todo el mundo.

Con apenas veinticuatro años, Park Jimin fue presentado como el nuevo rostro de la prestigiosa empresa de lujo Dior, convirtiéndose en uno de los modelos más codiciados de la industria.

Ni bien el evento había terminado, las redes ya estaban explotando, volviendo tendencia el nombre "Park Jimin"; fotos de su rostro, su primera aparición y de su caminata se habían vuelto virales, llamando la atención de muchos internautas, periodistas y otras marcas de lujo que se lamentaban no haber encontrado a aquella persona a la cual apodaron: "El principe de Dior".



Un año exacto había pasado desde que Jimin se había vuelto una figura pública. Desde aquél día, su vida había dado un giro de 380°, pues en menos de un mes él ya no podía salir, viajar o si quiera ir de compras si no era con un guardaespaldas.

Para Jimin aquello había sido abrumador, pues su privacidad ya no era una opción, los paparazis no conocían esa palabra y algunas veces era molesto.

A pesar de esos detalles, Jimin amaba su trabajo, amaba ser modelo y ahora, embajador de Dior. Al subir de nivel en la prestigiosa casa de moda francesa, su popularidad se había impulsado mucho más.

Tenía fans, habían campañas a su nombre y todo el mundo conocía su rostro y su apodo.

Pero él escondía algo. Al ser una figura sumamente pública no podía revelar detalles, como si tenía pareja, si tenía vicios y mucho menos podía dar a conocer su orientación sexual.

Aquello sería una condena para él, no porque la empresa se lo prohibiera, sino que, al ser un coreano, su gente miraría mal el hecho de ser gay. Él lo era, pero debía ocultarlo. Debía ocultar todo.

─ ¿Irás al evento privado mañana? ─Le preguntó a su mejor amigo, Hoseok.

Aquél asintió con una sonrisa en forma de corazón, escroleando algo en su celular.

─ ¿Crees que pueda asistir uno de mis amigos? Creo que no habría problema, él igual es famoso y, aunque esté aliado a Calvin Klein, no creo que haya algún problema.

Jimin le vio mal.

─ ¿Quieres juntar a Christian Dior y Calvin Klein? Estas pero loco.

Hoseok soltó una risa.

─ Jimin, yo no soy una persona totalmente reconocida y aún así asistiré a esa fiesta. ¿No puedes tú hablar con J.W y hacerlo pasar por tu amigo? Ándale, él sin duda querrá estar ahí.

Jimin lo pensó muy bien. Aunque él llevara una profesional amistad con el diseñador que lo contrató, no miraba correcto mezclar dos empresas totalmente diferentes. Aún así, siempre quería ver feliz a su único amigo.

Soltó un suspiro, dándole así señal a Jung de que había aceptado.

─ Como te amo, Mimi.

Trató de besarle la mejilla a la fuerza, pero Jimin se resistió, alejando su rostro del castaño.

─ Se lo voy a platicar, Jung, solo esperemos no meterme en problemas por esto.

─ Gracias, mochi, sin duda me lo agradecerás luego. ─Le pellizco una mejilla, dejándole la zona un poco roja al rubio.─ Debo de irme ya, la cena ya está totalmente pagada.

Jimin soltó un quejito por el apretón, odiaba que le tocaran el rostro y Hoseok usaba aquello a su favor para molestarlo. Lo miró irse, sin darle tiempo de objetar por lo de la cuenta, no le gustaba que su amigo gastará en él.

─ ¿Agradecérselo?

Aquello quedó rondando en su cabeza por el resto de la noche.




─ ¿Entonces sí sería posible?

─ Claro que sí, Jimin, toda persona que venga de tu parte es bienvenida a nuestros eventos.

Jimin sonrió, amaba la amabilidad que tenía J.W con él.

─ Está bien, muchas gracias y le prometo que no habrá ningún problema con mis invitados. Gracias por confiar en mi.

Se despidieron formalmente y fue Jimin quién colgó la llamada.

─ Ush, lo que me obligas a hacer, eh, Jung.

Buscó en su celular el contacto de su amigo y le llamó, escuchando al tercer tono a un acalorado Hoseok.

─ ¿Estás ocupado? ─Fue lo primero que preguntó.

─ No, solo estoy en la sala de prácticas, J. está pronto a sacar nueva música y estamos practicando una nueva coreografía.

─ Oh, sí, ese cantante al cual le creas coreografías y bailas para él. Sí, bueno, J.W dio luz verde para que lleves a tu amigo a la fiesta.

Una risa triunfante sonó al otro lado de la línea.

─ ¿Escuchaste eso, J.J? Sí podrás ir al evento.

¿J.J? ¿Era a ese chico al que quería invitar? Oh, vaya.

Una risa diferente se escuchó al otro lado, deduciendo que se trataba de aquél cantante al cual no conocía ni en fotos. No le tomo mucha importancia, Jung le había platicado como era aquél cantante y por la boca de su amigo supo que no era mala pieza. Confiaba en su amigo y esperaba hacerlo también de aquél desconocido.

─ Bien, ¿a qué hora debemos estar allá?

─ El evento empieza a las ocho de la noche, pueden llegar a eso de las ocho y media. Al ser mis invitados, no deben estar justo cuando yo llegue, solo le dices al vigilante que van en nombre de Park Jimin y los dejarán entrar. Además, ya todos te conocen a ti, no creo que se arme un lío.

─ Muy bien, mochi, entonces nos vemos en el evento.

─ Está bien, allá los espero, Jungie.

Colgó.

Miró su celular por unos minutos, tratando de entender porque su amigo nunca hablaba de quién era aquél famoso cantante y como él nunca llegó a oír alguna de sus canciones. ¿Es que no era tan famoso como su amigo decía?

Se acomodó en la cama de aquél lujoso pent-house, aquel que había logrado comprar hace menos de dos meses. Aún se le era incómodo vivir en un lugar tan grande para él solo, pero no tenía de otra, pues en aquél lugar habitaban muchos famosos y la seguridad del edificio era la perfecta para que él durmiera sin el miedo de que alguien entrara y se colara en su dormitorio.

La noche esperada llegó, la gente empezaba a llegar al evento en sus carros lujosos, otros venían acompañados de sus parejas que eran igual de influyentes que los embajadores y modelos de la empresa de lujo.

Él esperaba algún día poder llegar a ser así de libre de mostrar a su pareja romántica.

Se reunió con algunos modelos que él conocía, platicando de cosas triviales en lo que el evento terminaba y pasaban a lo que sería la fiesta nocturna.

Estaban presentando una nueva colección de joyas, mismas joyas que Jimin llevaba puestas esa misma noche. Ese día, habían salido fotos de él posando con la joyería, las calles se habían inundado de posters, promociones y carteles con su rostro modelando las joyas, logrando que muchos internautas y fans esperaran con ansias el lanzamiento de aquella colección, la cual era al día siguiente.

─ ¡Oh, Jimin, aquí es donde estás!

Escuchó la voz de su amigo detrás de él, así que giró con una sonrisa para estrecharlo en sus brazos, pero su mirada rápidamente viajó al chico de estatura alta, cuerpo imponente y mirada penetrante. Sus ojos eran como dos perlas negras brillando, pero aquello lograba hipnotizar aún más. Vestía un traje blanco hecho a su medida, cumpliendo con el código de vestimenta en aquella fiesta, la joyería en su cuello, sus dedos, sus orejas y aquél piercing en su labio lo hacían ver aún más interesante.

Se veía que él era muy famoso, porque lo que portaba no eran simples joyas. Algunas eran de la marca Dior, otras eran de la marca Graff y lo demás de alguna marca que no logró reconocer.

Lo examino bien, llegando a creer que paso más de dos minutos solo observando al azabache frente a él.

─ Es un placer para mi por fin poder conocerlo, Jimin.

Jimin balbuceo, no logrando formular un saludo decente para el hombre frente a él. Eso le pareció vergonzoso, pues se había sentido intimidado por el porte de aquél chico. Sus mejillas se tiñeron de un rosa demasiado escandaloso, dejando a la vista su nerviosismo y vergüenza.

─ A-ahm... es un gusto igual conocerte...

─ Jungkook, Jeon Jungkook.

Estrecharon por fin sus manos, Jimin sintiendo cómo una corriente se apoderaba de toda su espina dorsal. Joder, ¿Cómo aquel chico lograba ponerlo de esa manera?

Le sonrió, asintiendo amablemente sin despegar su mano de la mano contraria.

Aquella interacción llamó mucho la atención de los fotógrafos en el lugar, pues estaban presenciando cómo el embajador de Calvin Klein y el embajador de Christian Dior interactuaban en público. Rápidamente sacaron la mayor cantidad de fotos que se les fueran posibles, aquello era sin duda un momento que debían capturar para futuras noticias.

Jimin notó los flashes de las cámaras, entendiendo que aquella gente no respetaría un simple saludo y lo harían noticia nacional, y para evitar algún rumor estúpido decidió alejar sus manos primero.

─ Iré por algo de beber...

Susurró, huyendo rápidamente de ahí.

Su corazón latía a mil por hora, había llegado a esconderse a los baños del lugar con tal de tener un poco de privacidad para entender lo que había pasado.

Era la primera vez que veía a aquél chico y ya sentía en su estómago miles de mariposas revoloteando por él. Sí, iba a admitir que aquél chico era todo lo que él deseaba en un hombre, tenía más porte que él, un cuerpo marcado y por lo que notó en lo poco que se veía de su muñeca, tenía tatuajes.

Joder, eso lo prendía mucho más.

<No, Jimin> se dijo a si mismo en sus pensamientos, ¿Cómo era si quiera posible el qué estuviera fantaseando con un hombre al que apenas conocía? Joder, eso hablaba demasiado mal de él.

Salió del baño, dispuesto a volver al evento y fingir que no había estado fantaseando con el amigo de su mejor amigo, pero detuvo su paso al ver aquella figura justo en la puerta de salida, con una mirada de preocupación, pero con una sonrisa que lograba delatar sus intenciones.

─ ¿Se encuentra bien? Lo vi salir hacia aquí y creí que se sentía mal.

Se acercó a Jimin a paso lento, pero aquella lentitud solo hizo que Jimin se sintiera nuevamente intimidado. No porque aquel chico le diera miedo, sino porque no confiaba en su autocontrol.

─ Yo... estoy perfecto, no te preocupes.

─ ¿Está seguro? Se ve pálido.

Jungkook tomó la fina cintura de Jimin y lo acercó a su cuerpo, como brindándole ese soporte que creía Jimin necesitaba.

Mierda, aquello prendió más las hormonas de Jimin, pues él amaba sentir que otra persona lograba manejar lo como si fuese una simple muñequita de tela.

Jimin alzó la mirada, conectando su mirada con aquellos orbes color negro que no le dejaban de observar ni por un segundo.

La tensión entre ambos era notoria, Jimin no conocía al hombre que ahora lo tenía entre la pared y su cuerpo, pero había algo que hacia que su cuerpo confiara en el contrario. Jeon, por su parte, conocía todo de Jimin, solo estaba esperando el momento exacto para por fin poder conocerlo en persona.

Fue Jeon el que dio el primer paso, acercando su rostro al contrario dispuesto a robarle un beso. Jimin no se opuso, pues estaba anhelando por fin ser tocado y deseado desde hace años, pero que nunca podía por el miedo de ser rechazado por algún chico o porque luego de una noche pudieran difundir rumores de él.

¿Por qué con Jungkook aquellos pensamientos desaparecían? Fácil, pues porque Jungkook también era una figura pública y sacar a la luz información sobre él también perjudicaría su propia imagen.

Y bueno, Jimin no iba a desaprovechar tener un buen polvo con aquél hombre de ensueño.

Sus labios se rozaron, estaban a centímetros de comerse vivos en aquellos baños, pero un sonido en la puerta los hizo detenerse en seco.

Fueron tres simples toques que Jungkook reconoció al instante, así que con una sonrisa se alejó de Jimin, obligándose también a soltar la cintura del rubio. Lo observó fijamente, susurrando de una manera que hizo a Jimin temblar.

─ Luego de la fiesta podemos ir a un lugar más privado, sólo si deseas.

Luego de aquéllas palabras, entró a uno de los cubículos para dejar a un sonrojado Jimin con el corazón latiendo nuevamente como si deseara escapar de su pecho.

Justo cuando Jungkook se encerró, de la puerta que daba a los baños entró Hoseok junto con una de las diseñadoras.

─ ¡Oh, yo sabía que podía estar aquí! ─Dijo Hoseok con una sonrisa─ Ella te estaba buscando, dice que debes de dar tu discurso porque el evento está por terminar.

Jimin aclaró la garganta, asintiendo para despejar toda hormona loca que estuviera aún en su sistema. Salió del baño, junto con la directora.

Jung se quedó en los baños, viendo como Jungkook salía del cubículo del cuál se escondía. Ambos conectaron miradas, Jung notó aquella malicia en los ojos de Jungkook y supo que el plan del azabache estaba yendo a la perfección.

Luego de dar su discurso y que la mayoría de invitados se fueran, las personas más importantes pasaron a la fiesta nocturna, aquella en la cual no habían camarógrafos ni mucho menos formalidades. Podían ser ellos mismos sin ser juzgados.

Pero Jimin no se daría el lujo de confiar en las personas ahí, mucho menos teniendo a Jeon siempre cerca.

Luego de aquél encuentro en el baño, el rubio y el azabache tuvieron un perfil bajo, Jeon parecía que incluso había olvidado fácilmente lo sucedido, mientras que Jimin se mantenía en su burbuja, pensando si había sido buena idea caer ante los encantos de Jeon.

No se habían besado, no habían hecho nada subido de tono, pero con el simple hecho de casi aceptarle el beso le había dejado en claro a Jeon cuáles eran sus gustos.

Por un instante olvidó que se había jurado a si mismo jamás revelar su orientación sexual, pero ahí estaba, evitando la mirada de Jeon porque aquél lograba ponerlo nervioso con tan solo una mirada de aquellos ojos brillosos.

Terminó la fiesta, el lugar estaba quedando cada vez más sólo, y en su mesa se encontraba un Hoseok ebrio, Jeon mantenía aquella naturalidad con la cual se había presentado y él estaba tímido, evitando moverse para que Jeon no le hablara.

─ ¿Y bien?

Se escuchó la voz ronca y un poco ebria de Jeon. Jimin alzó la vista, haciendo contacto visual con el azabache. Mordió su labio, aquel se miraba demasiado sexy con la copa de vino cerca de su rostro, dándole un sorbo procurando nunca quitarle la mirada de encima.

¿Es que tenía algo en el rostro y no lo había notado?

─ Uhm, ¿Qué sucede? ─Se hizo el desentendido, meneando un poco su copa con vino.

─ La fiesta ha terminado, la gente ya se ha ido, Hoseok está ebrio. Podemos... no sé, irnos de aquí.

Alzó una ceja, logrando sonrojar nuevamente las mejillas de Jimin.

─ No sé si sería prudente hacerlo, pueden haber fotógrafos afuera y si nos ven juntos yendo hacia el mismo lugar pueden crear rumores. ─Bebió de su copa.

─ Amigos. ─Jimin lo observó con la ceja alzada.─ decimos que somos dos amigos y ya, sin dar más detalles. ¿Es que tampoco podemos decir que somos amigos?

─ Acabo de conocerte. ─Lo vio incrédulo.

─ Y aún así estuvimos a punto de comernos vivos en el baño.

Jimin se atragantó con el vino, desviando su mirada a Hoseok, quién no prestaba atención porque ya se había quedado dormido.

─ ¿Puedes... ─Aclaró su garganta.─ puedes ser un poco más prudente? Hoseok está presente y no quiero que piense mal de mi.

Jeon sonrío.

─ Él está lo suficientemente ebrio como para no darse cuenta de lo que sucede.

Jungkook se levantó, poniendo a Jimin en alerta. Se sentó al lado del rubio y se acercó a él, tomándolo de mentón para hacer qur lo observará.

─ Si te beso ahora mismo, él no lo sabrá, como no lo sabrá nadie más, ya que solo estamos nosotros tres en este lugar.

Jeon acercó su rostro al rubio, dejando sus labios justo sobre los carnosos labios de Jimin. No los movió, no inició un beso, solo los dejó ahí, unos contra los otros.

Jimin observó con dificultad hacia los costados, siéndole difícil ya que los asientos donde ellos estaban eran en forma de U, con un respaldar alto que cubría mayor parte del cuerpo. Volvió su vista al azabache, quien siempre tenía su mirada fija en él, no resistió más, y acercó con temor su rostro al de Jeon.

Jeon lo entendió, y fue ahí donde comenzó la lucha.

Los labios de Jeon buscaban hambrientos los de Jimin y viceversa, habían mordidas y movimientos de lengua que dejaban a Jimin sin aliento. El rubio se sentía como un niño puberto el cual empezaba a experimentar su vida sexual. Aunque no estaba tan alejado de la realidad.

Con un movimiento, Jeon lo elevó y lo sentó sobre su regazo, posando sin permiso alguno sus manos sobre el voluptuoso trasero de Jimin. Aquél soltó un quejido bajo, dándole a entender que le gustaba el como Jungkook estaba siendo dominante con él.

Jimin estaba empezando a perder el miedo, meneándose lentamente sobre el regazo de Jeon, mientras este buscaba la manera de entrar en sus pantalones para tocarlo directamente.

Pero un ruido los detuvo.

Ambos pararon su actuar para observar a Hoseok, el cuál empezaba a despertar de su mini coma etílico. Jimin, con rapidez bajó del regazo de Jeon para acomodar su ropa y cabello. Jeon, por su parte, acomodó su miembro el cual había despertado por la excitación del momento.

Hoseok los observó, no sabiendo en que momento se había quedado dormido. Jimin le sonrió, palmeándole el hombro.

─ Hora de ir a casa.


Este capítulo contiene escenas de contenido sexual explícito (+18). Se recomienda discreción.


"Al parecer, la relación entre Jeon Jungkook y Park Jimin va mucho más allá de una simple amistad. Toca aquí para más detalles."

"¿Jimin y Jungkook en el mismo restaurante? Eso no es propio de dos amigos."

"Se le ha visto al cantante Jeon Jungkook y al embajador de Dior Park Jimin compartir joyas de parejas, ¿será esta una coincidencia o una confirmación? Toca aquí para más detalles."

Los rumores de citas o de una relación se esparcieron en menos de medio año. Los chicos, luego de conocerse la primera vez tuvieron la brillante idea de salir en publico como una amistad más en redes, pero sus acciones y publicaciones decía otra cosa.

Publicaban fotos en el mismo lugar o en zonas parecidas, cuando se suponía que uno estaba en el extranjero y el otro posando para las cámaras en Corea, compartían joyas que ellos decían ser de amistad, pero cada detalle no pasa desapercibido para los internautas.

Los comentarios y likes en las publicaciones era otra carta que jugaba en su contra, pues Jungkook pocas veces disimulaba su admiración y cariño hacia Jimin, comentando cada publicación de este, fuese o no fuese en su cuenta oficial de Instagram.

Ambos miraban cómo habían personas que afirmaban haberlos visto besándose, tomados de la mano o incluso entrando a hoteles juntos.

Pero ellos no eran estúpidos, sabían que nunca debían bajar la guardia porque un paso en falso podría volverse el fin de sus carreras, así que habían ideado un plan. Ante las cámaras llevarían una amistad normal, pero en el Jet privado de Jeon ambos podían ser ellos mismos, sin ocultar su amor ni quienes eran.

No tenían ni dos meses de llevar aquella doble vida, aquella relación tan privada para los medios, pero una bella relación ante los del staff, familia y único amigo cercano. Habían conocido cosas del otro en los primeros meses y hasta el momento ambos se sentían a gusto el uno con el otro.

Jimin sentía que por primera vez era aceptado y amado tal y como era, Jeon era capaz de gastar todo con tal de tenerlo feliz, pero a Jimin no le interesaba la fama o el dinero de Jeon, pues él se conformaba con que lo hiciera sentir amado.

Jeon se sentía de la misma manera, Jimin le había demostrado que sabía amar como nadie en ese planeta y fue aquello que lo hizo caer mucho más rendido ante el rubio.

Jeon sabía de Jimin desde el minuto cero en el que la fama del rubio estalló. Lo siguió, lo investigó y, aunque pareciera un loco, todo lo hacía con tal de estar seguro de poder abrirse hacia Jimin.

Jimin acomodó sus lentes de sol, yendo con esa hermosa caminata hacia los brazos de su novio, el cual le esperaba a las escaleras del Jet. Cuándo estuvo lo suficientemente cerca, se lanzó hacia él para estampar sus labios con los de Jungkook, disfrutando del como Jeon lo poseía hasta en un corto beso.

─ ¿Cómo estuvo la pasarela anoche?

─ Lo mismo de siempre, ya sabes. Ropa, joyas y gente hablando. ─Sonrió, dejando otro corto beso en los labios de Jeon, mordiendo suavemente el piercing de su novio. Jungkook soltó un leve quejido, pues Jimin había jalado la pieza.─ ¿Cuántos días tienes de descanso?

─ Hablé con mi manager, le pedí dos semanas para pasarlas feliz con mi bello rubiecito.

Jimin dio pequeños brincos de alegría, amaba que Jeon hiciera todo el tiempo posible para pasarlo a su lado.

─ Está bien, cielo. Pero vamos adentro, el sol cada vez es más fuerte y no quiero quemar mi hermosa piel.

El azabache soltó una carcajada, pues aquél traje totalmente gris de mangas largas evitaba que el sol golpeara la blanquecina piel de su novio.

─ Sí, claro, mejor di que quieres estar sobre mi regazo, ahí sí te creeré.

Jimin empezó a subir las escaleras hacia la entrada, meneando su trasero en dirección a Jeon, quién veía tres escalones más abajo qué él.

─ ¿A caso no quieres tener este hermoso culo encima de ti, Jeon? ─Jungkook lo nalgueo.

─ No sabes cuánto lo anhelo.

Ni bien entraron al Jet, comenzaron con los besos.

Las ganas que ellos se tenían eran inexplicables, pues desde la primera vez que estuvieron juntos no habían parado de tener relaciones, siempre que iban a aquel Jet, el cual se había vuelto su confidente y más íntimo lugar, tenían sexo. Y es que no podían evitarlo, Jungkook tenía una polla que volvía loco a Jimin, y Jimin tenía un tremendo culo que apretaba a la perfección a Jeon.

No se hicieron de esperar, las personas del staff que estaban dentro del Jet vieron a la pareja comerse vivos, importándole poco que el personal estuviera presente. Ellos sabían lo que debían de hacer, así que sin esperar más se movieron a otra zona del Jet para darles la privacidad que merecían.

Comenzaron con besos, luego aparecieron las mordidas, los labios de ambos estaban totalmente rojos por las succiones y mordidas. Ambos eran agresivos a la hora del sexo.

De deshicieron de sus prendas, Jimin quedó desnudo con mayor facilidad, ya que su traje era fácil de quitar. Jeon, en cambio, tenía cinturón, cadenas y sus zapatos, pero optó por solo quitarse la camisa.

Tomó asiento, dejando a la vista de Jimin su regazo y un bulto prominente, avisando que necesitaba atención lo más pronto posible.

Jimin vio el bulto de su novio, tomándolo por encima de la ropa para acariciarla con lentitud, soltando una pequeña risita cuando empezó a escuchar los jadeos de Jeon.

─ ¿De qué mierda te ríes?

Sacó la polla de Jeon de su escondite y la lamió, delineando cada vena que en esta se marcaba. Disfrutaba verla, saborearla y chuparla, era como su chupete favorito. Jeon gruñó, apretando el cabello largo de Jimin, este soltó un quejido, pero más de dolor, era de excitación.

A Jungkook le encanta sujetarle y jalarle el cabello.

─ Uhm, baby, al parecer sí me necesitas demasiado.

Susurró en el glande, para posteriormente introducir la extensión en su cavidad bucal. Le costaba meterla toda, pues el tamaño de Jeon era mayor al que cabía en su boca. La succionó y masturbó al mismo tiempo, dándole esa sensación a Jungkook que tanto le encantaba.

Su mano siguió firme en la cabellera rubia de Jimin, demostrándole que, aunque estuviera siendo domado con aquella grandiosa mamada, era él el que siempre dominaba en la relación.

─ Agh... sube.

Ordenó, empujando un poco la cabeza de Jimin para que soltara su polla, una vez Jimin se puso de pie, comenzó a masturbarse ante la atenta mirada del rubio. Jimin acariciaba su cuerpo, dando una que otra jalada a su propia extensión, excitado de ver a Jungkook masturbandose.

Subió al regazo de Jungkook, tomando ambos falos para masturbarlos al mismo tiempo, mientras que se devoraban a besos.

─ Uhm, necesito entrar.

Jungkook llevó dos dedos a la boca de Jimin y lo obligó a que los chupara, necesitaba mojarlo aunque sea un poco para no lastimarlo.

Jimin mordió juguetona mente uno de los dedos de Jungkook, riendo cuando aquél frunció el ceño. Jungkook alzó la ceja, propinándole una nalgada sonora para que dejara de burlarse de él.

─ ¿Por qué vienes tan risueño? ¿A caso no captas que estoy a punto de follarte?

Jimin alzó la ceja, mordisqueando su labio inferior ante lo jodidamente sexy que se veía su novio ya un poco enojado.

─ Pues me causas gracia, mi amor, es todo.

Y esa simple oración hizo que Jungkook perdiera los estribos.

De un movimiento, dejó a Jimin en cuatro sobre el asiento, presionando el botón para que el asiento pasara a ser una especie de cama. Obligó a Jimin a mantener la posición en cuatro, pues a él no le gustaba esa pose por lo profundo que Jungkook llegaba, a tal nivel de dejarlo sin caminar.

─ Amor, por favor, así no.

Rio nerviosamente, pero otra nalgada lo hizo callar abruptamente. Jeon ya no se preocupo por prepararlo, pues su propia polla estaba lo suficientemente húmeda para que entrara con facilidad. Se posicionó en la retaguardia de Jimin, introduciéndose sin aviso alguno.

El grito de Jimin fue desgarrador, la introducción había ardido, más porque Jungkook no fue cuidadoso y la dejó ir completa. Se sujeto con dificultad del asiento, pero Jungkook no lo dejó ni recobrar el aliento, pues empezó a embestir como si Jimin fuese su enemigo; sin piedad.

─ ¡A-amor, espera!

Sus gemidos no hacían que Jungkook se detuviera, pues aunque estuviera prácticamente gritando, Jungkook sabía que a Jimin le gustaba que él fuera brusco. Lo tomó del cabello y lo jaló, haciendo que Jimin pasara de buscar apoyo en el respaldar del asiento, a sujetarse con ambas manos del brazo de Jeon.

Aquel estaba entretenido jediéndole con profesionalismo su agujero, propinando nalgadas hasta que la zona quedara totalmente roja y marcada por él. Era una lástima que no pudiera marcarle el cuello a chupetones.

─ ¿Ahora te causó más gracia, corazón?

Jimin mordía su labio, sintiendo las lágrimas recorrer sus mejillas coloradas, sus piernas empezaban a doler y sentía cómo en su interior se movía todo con locura. En su abdomen, se marcaba perfectamente el bulto de su novio, bulto que cada vez subía más, ya que Jeon llevaba un ritmo de meterla y sacarla lo más rápido que su cuerpo le permitía.

Jaló lo suficiente el cabello para dejar la espalda de Jimin contra su pecho, lo abrazo pasando su brazo por el pecho del rubio, llegando a uno de los botoncitos oscuros del más bajo, el cual acarició con la yema de sus dedos. Jimin poso su borrosa mirada en Jeon, el placer era tanto que no podía enfocar su vista, solo se podía centrar en gemir como loco ante la deliciosa follada que su novio estaba brindándole.

Jeon viajó su mano libre al abdomen del rubio, apretando justo donde su polla se abultada, sacándole gemidos más escandalosos al rubio. Jimin era ruidoso a la hora de follar, pero cuando Jungkook tocaba zonas sensibles o zonas donde claramente le duele, se volvía aún más ruidoso.

─ J-Jeon, no toques ahí, m-me duele.

Tembló, tratando de quitar la mano de Jungkook de su abdomen, pero en lugar de hacerle caso, lo alzó para luego Jeon tomar asiento. Soltó el cuerpo de Jimin, dejando al rubio un poco confundido.

─ Salta. ─Ordenó.

─ K-kook, tengo el cuerpo débil, no podré resistir mucho.

─ No me importa. Salta.

Mordió su labio preocupado, pero obedeció. Colocó sus pies en los muslos tonificados de Jeon y sus manos a los costados de Jeon, se alzó a como pudo y con lentitud empezó a auto penetrarse con la polla de Jeon.

Aquella pose era incómoda, más porque su cuerpo ya estaba un poco débil gracias a la manera en la que Jeon lo había agarrado minutos antes, pero trató de resistir lo más que pudo para complacer a su novio.

Jeon tenía la vista más deliciosa que podía en esos instantes, tenía a Jimin de espaldas saltando sobre su polla, dándole la perfecta vista de aquel tatuaje de lunas en la columna vertebral. Las delineo con su dedo índice, haciendo que el cuerpo de Jimin se estremeciera y su piel se erizara. Jungkook sonrió, sabía que Jimin era demasiado sensible a sus toques.

Harto de la lentitud de Jimin a la hora de follarse a si mismo, decidió tomar nuevamente el control. Detuvo el cuerpo de Jimin, más no cambió la posición en la que se encontraban, en su lugar, junto las piernas del rubio y las llevó hacia una sola dirección topándolas en el pecho de Jimin para aumentar nuevamente la velocidad de sus embestidas.

Jimin se sujeto de los reposabrazos de aquél asiento, comenzando a soltar jadeos y gemidos cada vez más altos, Jungkook le deposito tiernos besos en el hombro y espalda, manteniendo un perfecto nivel entre la dominancia y la delicadeza a la hora de joderlo.

Jimin no resistió más, entre balbuceos terminó manchando su abdomen y piernas, mientras que Jungkook le llenó el interior gracias al apretón que Jimin hizo en su cavidad a la hora de correrse.

Ambos tenían la respiración errática, sonriendo por haber tenido uno de los mejores orgasmos desde que se conocieron.

Jeon tomó el rostro de Jimin con delicadeza, acariciándole la mejilla para luego depositarle un casto beso en los labios. Jimin sonrió, amaba sentirse así de mimado luego de que le removieran el interior a lo bruto.

─ Te amo. ─Susurró Jeon.

Jimin bostezo.

─ Te amo más...





─ Lamento la tardanza, había más tráfico de lo debido.

Hoseok le dio la maleta a uno de los del staff, mientras conversaba con el que era el manager de Jeon.

─ No se preocupe. Igual, los jóvenes estuvieron ocupados desde ya hace unas dos horas.

Hoseok hizo mala cara, entrando al Jet.

Dentro del Jet todo se encontraba en orden, había hasta aroma a lavanda, aroma que claramente habían echado previamente para dispersar el olor que Jung deducía.

Sus amigos estaban sobre uno de los asientos, ambos estaban dormidos y con sus prendas un poco arrugadas. Jimin estaba acurrucado sobre Jeon, profundamente dormido.

Hoseok giró su rostro hacia el manager de Jeon, este solo se alzó de hombros y se dirigió a la parte del Jet donde se encontraban los demás miembros del staff.

Dejando a Hoseok solo con los chicos.

Jung volvió a posar su mirada en aquellos, y en su mente tuvo aquella pequeña lucha, que al final, terminó ganando la parte que no debía.

─ Tampoco creo que sea tan grave...

Pero aquella decisión desató una ola de comentarios, noticias y prácticamente, la confirmación de las sospechas que yacían entre los internautas.

<uarmyhope has published a new story.>



<Que el amor dure para siempre. ✨️>





> Pero que digan donde tengo que firmar para ser parte de ese staff, por favor. 🙂‍↕️

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Profound

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Heartwarming

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Shocking

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Good Writing

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Compelling Plot

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Great Character

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Strong Dialog

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