silas
Silas Veymont
“El Relojero del Último Acto”
Edad aparente: 25 años
Altura: 1.82 m
Ocupación: Reparador de objetos difíciles y antiguo artista de teatro ambulante.
Apariencia
Silas Veymont parece alguien que salió de una historia antigua. Su cabello negro siempre está desordenado, como si hubiera pasado más tiempo arreglando relojes que cuidándose a sí mismo. Sus ojos tienen una expresión tranquila y curiosa, aunque a menudo miran algo que los demás no pueden ver.
Viste con una mezcla de elegancia antigua y comodidad. Lleva prendas inspiradas en artistas ambulantes y trabajadores de otra época: abrigos largos, camisas formales algo arrugadas, tirantes y accesorios de relojería. Su objeto más característico es un reloj antiguo que lleva en su sombrero, una pieza que parece conectar con su habilidad.
A primera vista, Silas es alguien misterioso, como si debiera hablar despacio mientras observa la lluvia desde una ventana. Sin embargo, la realidad es diferente.
Es un caos.
Personalidad
Silas es tranquilo la mayor parte del tiempo, pero también muy bromista. Tiene un sentido del humor constante y rara vez pierde la oportunidad de hacer un comentario absurdo, incluso en situaciones serias.
Con desconocidos parece relajado y algo distante. Pero con sus amigos, se transforma en un completo desastre: habla más rápido, cambia de tema constantemente, comienza nuevos proyectos en medio de otros y puede pasar de una conversación filosófica sobre el tiempo a intentar arreglar una máquina extraña que encontró en la calle.
Su mente funciona a una velocidad difícil de seguir. Es muy curioso y tiene una imaginación activa, pero esa hiperactividad hace que muchas tareas simples sean difíciles para él. Puede olvidar cosas importantes, perder objetos, distraerse o empezar algo y luego olvidarse de qué estaba haciendo.
Sin embargo, hay algo que siempre capta su atención:
Los relojes.
Cuando Silas repara un reloj, su mente finalmente encuentra un lugar donde quedarse. Puede pasar horas concentrado en observar engranajes, mecanismos y piezas diminutas. Para él, reparar relojes no es un trabajo; es una verdadera pasión.
No lo hace porque su habilidad se lo permita.
Lo hace porque le encanta.
Habilidad: “Memoria Prestada”
La habilidad de Silas le permite intercambiar recuerdos con objetos y personas, aunque tiene límites.
No puede borrar recuerdos fundamentales, como su propia identidad o información esencial sobre quién es. Su habilidad afecta principalmente recuerdos específicos, pequeños detalles o momentos concretos.
Puede olvidar cosas que parecen simples:
- El nombre de alguien que conoció hace años.
- Una conversación importante.
- Un lugar donde estuvo.
- Un evento específico.
Pero también puede perder recuerdos más personales, como la existencia de una persona concreta o una relación que tuvo.
Por eso, Silas siempre lleva un cuaderno.
No es solo una libreta de notas. Es una extensión de su memoria.
Está lleno de dibujos, frases, recordatorios y pensamientos aleatorios.
Algunas páginas dicen:
“Recordar comprar aceite para relojes.”
“El señor de la panadería se llama Henri (creo).”
“NO olvidar que el reloj azul es importante.”
“Preguntarle a Caelum por qué habla como si estuviera narrando una tragedia.”
“Idea genial para arreglar mecanismo imposible.”
“No abrir la caja misteriosa.”
“Abrí la caja misteriosa. Mala idea.”
Silas no ve su condición como una tragedia constante. Hace bromas sobre ella, diciendo que su memoria está “obsoleta”, como un reloj viejo que necesita mantenimiento.
Relación con los recuerdos
A diferencia de Caelum, Silas no se vuelve más intenso al recordar algo.
Caelum revive el pasado como una obra incompleta: sus recuerdos llegan como sueños, fragmentos y escenas que lo alteran. Cuanto más recuerda, más teatral se vuelve.
Silas funciona al revés.
Cuando recuerda algo importante, se calma.
Deja de hacer tantas bromas. Se vuelve más tranquilo y silencioso. No porque no le importe, sino porque prefiere guardar esas memorias en lugar de soltarlas por completo.
Hay cosas que Silas nunca cuenta porque sabe que, si empieza, probablemente dirá mucho más de lo que quería.
Filosofía
Para Silas, los objetos no siempre están rotos.
A veces simplemente están esperando.
Una vez, un niño entró a su taller con un reloj detenido.
—Señor, mi reloj dejó de funcionar.
Silas lo tomó con cuidado, lo observó unos segundos y sonrió.
—No. Tu reloj está perfectamente bien.
El niño frunció el ceño.
—Pero no avanza.
Silas giró lentamente el reloj entre sus dedos.
—Porque está esperando.
—¿Esperando qué?
Silas miró el reloj de su sombrero.
En ese momento, también se había detenido.
Entonces respondió:
—A que ocurra algo que valga la pena medir.
Relación con Caelum Veyre
Silas y Caelum son completamente diferentes.
Caelum es una tormenta emocional disfrazada de actor. Convierte cada momento en un escenario y cada sentimiento en una tragedia.
Silas es un relojero distraído que probablemente olvidó por qué entró a una habitación, pero recuerda cómo reparar un mecanismo imposible.
Caelum encuentra significado en el caos.
Silas encuentra calma en los pequeños momentos.
Aun así, ambos comprenden algo del otro que los demás no ven.
Caelum sabe que las bromas de Silas esconden recuerdos que no quiere abrir.
Silas sabe que el teatro de Caelum es una forma de proteger las partes de sí mismo que no recuerda.
Uno teme perder su pasado.
El otro teme abrirlo demasiado.
Frase característica
“Los relojes no siempre se detienen porque están rotos. Algunos simplemente encontraron un momento que no quieren dejar atrás.”
Historia Silas fue un actor famoso en una ciudad donde los teatros eran más relevantes que los palacios. Sus obras eran conocidas porque siempre terminaban de forma distinta: nadie sabía si era improvisación o si realmente podía cambiar la historia. Un día creó una obra llamada “El Último Segundo”, donde intentaba mostrar al público el momento exacto antes de que alguien tomara una decisión que cambiaría su vida. Sin embargo, su poder se salió de control y quedó atrapado reviviendo ese mismo instante durante años. Cuando finalmente escapó, se dio cuenta de que el mundo había cambiado y que todos los actores que conocía ya no estaban. Ahora viaja arreglando relojes y objetos rotos mientras busca una forma de recuperar los recuerdos que ha perdido.
Dato:
El ve su memoria como un reloj obsoleto no algo que deba arreglar









