Capitulo 1- El EL HOMBRE DE MIS SUEÑOS
El hombre de mis sueño
Nunca imaginé que algún día estaría frente al hombre del que había llenado mi habitación de fotografías.
Durante años, había sido solamente una voz en mis audífonos.
Una cara en la pantalla de mi teléfono.
Un nombre que repetía con mis amigas cada vez que salía una nueva canción.
Él formaba parte de TURIX, el grupo de K-pop que había conquistado al mundo con sus ocho integrantes.
Ocho chicos.
Ocho personalidades completamente diferentes.
Ocho voces que millones de personas reconocían.
Y aunque yo admiraba a todos, había uno que siempre conseguía detener mi corazón y hacer que su voz me llevara s un mundo de fantasía
Él.
No sabía exactamente cuándo había empezado.
Quizás fue aquella primera canción que escuché, siento que fue como amor a primera vista verlo salir al escenario vestido de atuendo negro brillante
Quizás fue la forma en que sonreía durante las entrevistas
O tal vez fueron sus ojos cafes que te transportan a otro mundo
Solo sabía que, entre ocho personas, mi corazón había elegido a una.
Y eso era absurdo.
Porque él vivía al otro lado del mundo y pertenecía a una vida completamente diferente a la mía. Y un idioma totalmente diferente al mio, al comenzar a conocer de el su cultura y su musica comence a estudiar su idioma y su cultura
Millones de personas lo conocían.
Millones gritaban su nombre.
Millones soñaban con conocerlo.
Y yo era solo una chica que, algunas noches, se quedaba despierta mirando sus videos y preguntándose cómo sería tenerlo frente a mí.
Nunca pensé que esa pregunta terminaría convirtiéndose en realidad.
Mucho menos que, meses después, terminaría escuchándolo decir mi nombre.
—¿Tú eres… la chica de la cafetería?
Levanté la mirada.
Y el mundo pareció quedarse en silencio.
No había cámaras.
No había luces.
No había miles de personas gritando.
Solo se escuchaban los latidos rapidos de mi corazon
Solo él.
Frente a mí.
A menos de dos metros.
El mismo rostro que había visto cientos de veces en una pantalla.
Pero esta vez era real.
Y me estaba mirando.
—¿Me conoces? —pregunté, intentando que mi voz no temblara por lo nerviosa que estaba al ver al chico que se robo mi corazón
Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
—Más de lo que debería.
No entendí qué quiso decir.
Todavía no.
Porque en ese momento no sabía que aquel encuentro accidental iba a cambiar mi vida.
No sabía que él tenía prohibido enamorarse.
Y mucho menos sabía que, cuando llegara el momento de elegir entre su carrera y yo…
sería mi corazón el que terminaría pagando el precio.








