𝑷𝒓𝒐𝒍𝒐𝒈𝒐
La entrada de la empresa siempre le había parecido imponente.
Cristales brillantes, empleados caminando con prisa y conversaciones llenas de entusiasmo llenaban el enorme vestíbulo. Esa mañana no era diferente; de hecho, parecía que algo especial ocurría y luego lo escuchó.
-Escuche que el nuevo socio de la empresa es realmente guapo.
-Yo lo pude ver cuando llego y realmente es muy caliente. - abanico su cara roja con la mano, ambas chicas reían divertidas con la noticia de un nuevo socio.
Había emoción en el aire, sonrisas discretas y murmullos que viajaban de un lado a otro, todos hablando de lo mismo. El mismo nuevo socio.
Taehyung escuchaba todo aquello mientras caminaba entre ellos con una sonrisa perfectamente colocada.
La misma sonrisa que había aprendido a usar durante los últimos años.
Porque eso era lo que todos esperaban de él.
Ser el esposo perfecto.
El hombre elegante que siempre lucía impecable, que sabía cómo saludar, cómo posar frente a las cámaras, cómo tomar la mano de su esposo en público y sonreír como si todavía existiera algo que ya hacía mucho tiempo había desaparecido.
Estaba cansado.
Cansado de vivir pendiente de cada gesto, de cada palabra, de cada mirada. Cansado de tener que verse hermoso, actuar feliz y fingir que aquel matrimonio seguía siendo la historia de amor que todos creían conocer. La mentira más grande que tenia que cargar en los hombros, ser la pareja perfecta.
Siete años.
Siete años aprendiendo a convivir con alguien que alguna vez lo miró como si fuera la persona más importante de su mundo.
Y ahora solo eran dos desconocidos compartiendo el mismo apellido y la misma cama.
Taehyung suspiró en silencio mientras avanzaba hacia los ascensores. Nadie podía notar lo agotado que estaba. Nadie podía ver lo vacío que se sentía. Suspiro sacuriendo esas ideas que una vez más lo seguían atormentando.
Toco la gran puerta, se escuchaba muy animada la habitación por detrás de las enormes puertas. Abrieron de par en par observó a todo el mundo adentro nada nuevo, nadie interesante solo su esposo y...
Hasta que su mirada se detuvo.
Entre todas las personas que llenaban aquel lugar, había alguien que parecía no pertenecer al mismo mundo.
Un hombre de hombros anchos, postura segura y una presencia imposible de ignorar.
Su sonrisa era peligrosamente atractiva, de esas que parecían aparecer sin esfuerzo. Su voz profunda se mezclaba entre las conversaciones, llamando la atención incluso sin intentarlo.
Pero fueron sus ojos los que hicieron que Taehyung se quedara quieto.
Una mirada intensa.
Una mirada que parecía atravesar cada capa que él había construido durante años.
Como si pudiera ver más allá de la ropa elegante, de la sonrisa perfecta y del personaje que todos conocían.
Y por primera vez en mucho tiempo, alguien logró hacerlo sentir algo.
-Cariño, ven aquí quiero presentarte a nuestro nuevo socio, es el señor Jeon de la empresa Jeonix Grup empresa de tecnología avanzada- lo tomo de la cintura para acercarlo y después ver como ambos estrechaban sus manos en una interacción corta.
"es guapo pero no es para infartarse como todos lo mencionaban " pensó taehyung
-Bienvenido a la empresa señor Jeon- una sonrisa automática dibujo en su cara
"es lindo pero solo eso, solo una cara bonita" Pensó jungkook
-Estoy en verdad emocionado por la nueva etapa de nuestras empresas- cuestionó mentalmente el de cabello negro sin en verdad esa sonrisa era genuina.








