Primera parte
Capítulo 1: Refugio en las Sombras
La lluvia helada de Moscú caía sin piedad sobre las calles de un barrio bajo azotado por la miseria. Marc, un joven de origen africano, corría con los pulmones ardiendo y los pies entumecidos, esquivando callejones mientras los focos de la migra iluminaban las paredes a sus espaldas. Logró colarse por la ventana rota de una casa abandonada e invadida. Allí, oculto entre ruinas y sombras, logró despistar a los oficiales.
Los días transcurrieron en una monotonía amarga. Sin papeles, sin escuela y totalmente aislado del mundo, la tristeza y el rencor invadieron su día a día. Para sobrevivir a la soledad y ahuyentar el frío, Marc canalizó toda su rabia en el entrenamiento físico: horas diarias de calistenia, sacos improvisados y peleas clandestinas para defender lo poco que tenía. La calle se convirtió en su única escuela.
Capítulo 2: Encuentro en el Callejón
Durante una de sus caminatas por los pasajes más oscuros del barrio, Marc escuchó gritos y golpes violentos. Al acercarse, vio a dos ladrones propinándole una paliza salvaje a un anciano de unos 70 años. Sin pensarlo dos veces, su sentido de la justicia pesó más que el instinto de conservación. Marc arremetió contra los asaltantes; gracias al entrenamiento implacable que realizaba a diario, dominó la pelea rápidamente y dejó a los criminales sin opción más que huir malheridos, gritando promesas de venganza desde la lejanía.
Marc ayudó a levantarse al anciano, quien, agitado pero profundamente agradecido, insistió en llevarlo a su hogar para recompensarlo adecuadamente.
Capítulo 3: El Heredero de la Noche
Al llegar a una modesta pero cálida vivienda, el anciano invitó a Marc a sentarse. Mientras le servía algo para entrar en calor, lo miró fijamente a los ojos.
—Quedan muy pocos jóvenes con ese sentido de la justicia —dijo el anciano con voz pausada—. No tengo hijos, ni familia conocida, y el médico me ha dado poco tiempo de vida a causa de un cáncer avanzado.
Ante la sorpresa del joven, el anciano le reveló su intención de poner todas sus propiedades, ahorros y papeles legales a nombre de Marc para asegurar su futuro. Emocionado y con el corazón lleno de gratitud, Marc le prometió que jamás malgastaría ese dinero ni la oportunidad que le estaba brindando.
Capítulo 4: El Nacer de Black
Con el paso del tiempo y tras el inevitable adiós del anciano, Marc utilizó la herencia para establecer legalmente su vida, pero no olvidó de dónde venía ni la violencia de las calles. Determinado a proteger a los vulnerables y luchar contra la delincuencia de los barrios bajos, decidió usar sus recursos y habilidades para crear una identidad secreta.
Así fue como el joven inmigrante que una vez huyó en la oscuridad adoptó la noche como su aliada, transformándose en el héroe conocido simplemente como Black.








