Prólogo
Nunca se sintió parte de esa casa, de esa familia ni siquiera parte de su propia identidad. No reconocía el nombre que le habían impuesto y tampoco aceptaba la religión, no del todo. Tenía arraigado el sentido de creer en dios y que sus pecados serían juzgados el día del juicio final, si lo pensaba, solo era una imposición más en su vida que había calado en elle.
Nunca supo decir «no».
Nunca supo decir «no me apetece»
Y cada vez que gritó por exasperación y dolor, fue condenada con mirada desaprobatorias y palabras que herían más que sus propios gritos.
Sabía que gritar estaba mal, que no debía portarse mal, que iría al infierno. Le daba pavor, auténtico pánico que disimulaba con fingida indiferencia. No había aprendido a gestionar su ira, su dolor y todas esas palabras que no era capaz de sacar, porque de todos modos nadie la quería escuchar.
Así que eligió el silencio.
Aparentemente.
El escape perfecto fue su blog personal. Usando lenguaje HTML lo configuró con lo básico, por supuesto todo de color negro y rosa porque le gustaba como quedaba. Tuvo que ver tutoriales en varias redes sociales hasta que dio con uno que explicaba de forma simple lo básico y así pudo darle formato a su blog.
Eligió el nombre «Zhen» porque no sonaba ni a chico ni a chica, y eso le gustaba más de lo que debería. Pero se suponía que este sería su único espacio para ser elle misme, así que decidió que ese nombre sería.
Se atrevió a poner sus pronombres en la biografía. Era una tontería tal vez, para elle era un paso muy importante.
Mientras en su vida cotidiana fingía ser «la hija perfecta», en su blog escupía todo lo que sentía: cada ver que su hermano era molesto y cruel con elle, cada vez que le molestaba la sobreprotección de su madre, la manera en que comer se le dificultaba porque la ansiedad le atacaba al estómago, cuando le bajaba la menstruación y sentía más ganas de llorar, los estudios que se le hacían bola porque se aburría y le acosaban. En ese rincón de internet gritaba y lloraba, insultaba, maldecía.
Le daba igual si alguien lo leía porque no sabrían que era elle y porque tampoco iba a compartir su rincón seguro a nadie.
Así que cuando apareció un comentario se sorprendió.
[Lamento que pases por eso mon ange]








