Carius
TEMPORADA 1: EL DESPERTAR DE LLAMA
CAPÍTULO 1: El pasillo y el entrenamiento del serio
El pasillo del Instituto Razma Central olía a metal viejo y humedad. Ben caminaba pegado a los casilleros, intentando encoger los hombros para pasar desapercibido. Su pulso se aceleraba con cada paso. Una sombra se interpuso en su camino: era Ascel, con una sonrisa torcida.
—Vaya, vaya... Miren al chico nuevo. ¿Por qué tan callado, Poma? —se burló Ascel, acorralándolo contra la pared de un empujón.
—Solo quiero pasar... —susurró Ben, apretando la correa de su bolso.
—En este lugar la gente tímida no dura ni un día —dijo Ascel, agarrándolo bruscamente del uniforme—. Demuéstrame si vales algo.
Antes de que la cosa pasara a más, una mano le atrapó la muñeca a Ascel en el aire.
—¡Suéltalo! —la voz de Brayan resonó en todo el corredor—. Si quieres buscarle problemas a alguien de Poma, primero pasas por mí.
Ascel se giró molesto hacia Brayan, pero unos pasos lentos interrumpieron la escena. Grizzli entraba al pasillo caminando despacio, con las manos metidas en los bolsillos. Miró a Ascel de arriba abajo… y sonrió.
—¿Y tú quién eres? —gruñó Ascel, soltando a Ben.
—Solo un estudiante —respondió Grizzli.
Ascel levantó el puño, pero Grizzli se movió primero: un golpe seco al estómago, un segundo golpe al costado tan rápido que sonó como un latigazo, y un tercero directo a la cara. Ascel cayó de rodillas, mareado. Grizzli se rió, corto:
—Ja. Qué frágil. No se metan con basura —dijo, y se marchó silbando.
Brayan se quedó congelado. Nadie pegaba así por instinto; eso era entrenamiento del serio.
Ben respiraba agitado. El golpe de adrenalina le subió a la garganta y, por un segundo, en su palma apareció un brillo negro con morado, como una brasa viva. Ben cerró el puño, asustado. Brayan lo vio todo.
—Ben… ¿eso qué fue? —susurró, tenso.
—Nada. No vi nada —mintió Ben.
En ese momento, una voz rompió el pasillo:
—¿Qué pasa aquí?
El profesor Francis apareció con paso firme. Miró a Ascel en el piso y luego a los chicos.
—Ustedes dos… vengan conmigo. Ahora. Porque si se quedan aquí, alguien los va a romper… o los va a llevar.
CAPÍTULO 2: Bienvenidos a LLAMA
Francis los llevó al pasillo de limpieza, al lado del gimnasio. Tocó la pared con dos nudillos y apoyó la palma; un círculo tenue verde apareció y la pared abrió una puerta secreta.
—Bienvenidos a LLAMA. Nos llaman terroristas. Pero entrenamos para una sola cosa… Derrotar al Rey.
Bajaron a un salón amplio. Ahí estaban todos: Cora, Sebas, Estrella, Polar, Maikol y Ascel con una venda en la ceja. Francis levantó la mano y su Llama Verde se estiró en hilos finos para leer sus derivadas: Polar con su derivada fría, Sebas con transformación de Lobo, Maikol con la Ira roja, Estrella con la Regeneración verde, y Ascel con una espada que guarda cosas peligrosas.
Finalmente, el hilo llegó a Ben. La Llama Verde tembló por respeto o rechazo.
—Oscura legendaria —dijo Francis—. Función: anular. Romper reglas.
CAPÍTULO 3: Choque y Tormenta
—Pelea conmigo —retó Ascel dando un paso adelante.
—Con él no —se metió Brayan como muro—. Conmigo.
Francis solo dijo una palabra: “PVP”.
Brayan y Ascel entraron al círculo. El combate arrancó rápido con choques directos y patadas bajas. Y justo cuando van a lanzar el golpe decisivo, un aullido cortó el aire. La puerta metálica se abrió de golpe y entró Kol, desorientado:
—¡Me perdí! ¡Esto no era un cuarto de limpieza! ¡Ya, paren los dos!
Kol, lleno de estrés, soltó un chispazo azul-gris: una Llama de Tormenta inestable que separó a Brayan y a Ascel en seco.
Francis se puso serio:
—Kol… tú no debías encontrar este lugar así. Verde… del mismo origen.
Francis abrió un casillero y sacó tres uniformes doblados vino tinto con negro. Se los lanzó a Ben, Brayan y Kol.
—Desde hoy se visten como LLAMA. No es para verse cool, es para recordar que están marcados.
Brayan apretó el uniforme, miró a Kol y sonrió:
—Si no apareces, Ascel me iba a partir. Gracias... Desde hoy eres mi segundo mejor amigo. Ben es el primero, desde Poma.
CAPÍTULO 4: Incursión en Cariu y la marca de Invicto
Pasan los meses. Ben, Brayan y Kol entrenaban juntos a diario hasta la primera salida a la zona rica: Cariu. Grizzli no asistió y Cora se negó a ir con hombres. El equipo terminó conformado por Francis, Ben, Kol y Polar, mientras Brayan se quedó en la base como ancla.
Cariu brillaba distinto. De pronto, el aire se rompió. Kail cayó del cielo clavando una uña en el suelo. Sus tatuajes parecían moverse sobre su piel.
—Carne fresca… para Polar —dijo Kail con una sonrisa torcida. Luego miró a Ben—: Tú no. Basura de Poma.
Polar entró al choque con hielo oscuro, pero Kail rompió el ataque aplastándolo como papel. Ben, cegado por la rabia de que llamaran basura a Poma, dejó que la llama negra y morada le subiera por el brazo y atacó. Kail se movió rápido y reventó a Ben de un solo golpe.
—¡BEN! ¡CORRE! —ordenó Francis, metiéndose en medio.
Ben se obligó a moverse, arrastrando a Polar herido y agarrando a Kol para huir.
En el escenario solo quedaron Kail y Francis. Los tatuajes de Kail se encendieron: POWER y FLASH. Se lanzó a una velocidad monstruosa. Francis se quitó los lentes, activó su Llama Verde con Fotosíntesis y Drenadora, atrapando a Kail con raíces que empezaron a chupar su fuerza.
Pero cuando Francis iba a rematarlo, el tatuaje INVICTO de Kail brilló con furia. La presión se revirtió y Francis cayó de rodillas.
—Bonita técnica, profe… —sonrió Kail—. Pero invicto no se arrodilla. Arrodilla.
CAPÍTULO 5: Dueto mortal y Emboscada de KILL
Mientras tanto, en la avenida fría de Cariu, Ben, Polar y Kol fueron rodeados por encapuchados de KILL. Moisés se lanzó con su Llama Explosiva. Ben se plantó y conectó un cabezazo limpio contra la explosión, pero Moisés se recuperó y le asestó un toque explosivo en la cara a Ben.
—Ejecútenlo —ordenaron las capuchas.
¡CRACK—CRACK—CRACK!
Seis atacantes quedaron congelados en seco. Polar estaba de pie:
—Sascuas Oscuras —dijo Polar, formando una guadaña gigante de hielo negro-azulado para cortar el aire contra Moisés.
El Capitán de KILL liberó la Llama de la Paz para romper el hielo y Tiz, transformado en tigre, saltó por la espalda de Polar.
—¡BEN!
Brayan apareció corriendo con su nuevo martillo pesado vino tinto y negro, chocándolo contra el ataque enemigo.
—¡No tocan a nadie de Poma! —gritó Brayan.
A su lado caminaba Oli:
—Oli. Llama del Metal. Te invito a ver el futuro —dijo, atravesando con su brazo de metal el fuego enemigo para frenar el avance de KILL.
CAPÍTULO 6: Caída y Venganza
De vuelta al duelo principal, Kail activó su técnica: el tatuaje de la llama Atrapa Fuego. El grabado en su piel cobró vida, atrapó la Llama Verde de Francis y Kail le asestó una estocada brutal directo en el pecho.
Francis tosió sangre, pero una sonrisa desafiante le cruzó el rostro:
—La mejor parte de ser débil... ¡es que los fuertes nunca esperan su derrota! —exclamó Francis.
Su Llama Verde mutó. Su cuerpo brilló con luz esmeralda y sus orejas se afilaron, transformándose en una especie de elfo ancestral. Una ráfaga de viento monstruosa se desató, sacudiendo todo Cariu y sacando a los chicos de KILL y de LLAMA del campo de batalla.
Francis lanzó una bola de energía telúrica masiva. Kail la frenó con sus tatuajes, pero Francis reapareció instantáneamente debajo de él. Le conectó un gancho ascendente al mentón y remató con una patada tremenda en la cara que mandó a Kail volando contra los edificios.
CAPÍTULO 7: El contraataque de los invictos y la retirada
El impacto de Kail destruyó la fachada del edificio. Francis aterrizó agotado. Desde los escombros, Kail salió riéndose con el rostro ensangrentado.
Sus tatuajes POWER, FLASH e INVICTO se fusionaron sobre su piel, liberando una presión devastadora. Kail se movió superando la velocidad del sonido, reapareció frente a Francis y descargó un combo de puñetazos que rompió la forma élfica del profesor, dejándolo tendido en el suelo.
—¡Profesor! —gritó Ben desde lejos.
—¡NO SE ACERQUEN! —ordenó Francis—. ¡Oli, sácalos de Cariu ahora mismo!
Oli usó su Llama del Metal para crear un escudo pesado mientras Kol abría paso con la Llama de Tormenta. Brayan jaló a Ben del brazo, obligándolo a retirarse entre la frustración y la rabia.
CAPÍTULO 8: El legado de la Llama Verde
Francis cayó de rodillas. Miró a lo lejos, fijando su última mirada en Brayan.
—Brayan... Este es mi último regalo. Cuida de ellos.
El martillo de Brayan vibró y un destello verde esmeralda envolvió el arma: la Llama Verde de Francis lo eligió como su nuevo portador. Polar intentó volver a pelear, pero Oli lo sujetó con fuerza con su brazo de metal.
Antes de que Kail avanzara, gigantescas tiendas de raíces verdes ardiendo en fuego esmeralda brotaron del cuerpo de Francis, envolviendo a los chicos y lanzándolos fuera de Cariu a salvo.
Kail quedó solo entre los escombros cuando apareció Yisy, el vicepresidente.
—¿Y la Llama Negra? —preguntó Yisy.
—No sé nada de eso. A mí solo me importa una cosa... ir por mi hermano —respondió Kail.
A kilómetros de distancia, Kol cayó de rodillas. Durante toda la batalla había asimilado una verdad aplastante: Kail era su propio hermano.
CAPÍTULO 9: Espías y la junta del Director
Kol caminaba hacia su antigua casa para recoger sus cosas y no volver jamás. Sin embargo, en una esquina oscura, Kail lo interceptó desde los tejados y le dio un golpe seco en el cuello, dejándolo inconsciente y llevándoselo.
En la base, la tensión era máxima. Un hombre de traje formal atravesó la puerta: Dihor, el nuevo profesor, quien reveló ser un espía infiltrado en el gobierno y el contacto directo de Francis. Sin perder tiempo, llevó a los chicos ante la máxima autoridad.
CAPÍTULO 10: La orden de Lizcano y el plan de Dihor
En una oficina de paredes oscuras, el Director de LLAMA, Lizcano, dio su veredicto con frialdad:
—No voy a arriesgarme a perder la Llama Oscura Legendaria. Prohibido ir por Kol. La prioridad es mantener a Ben a salvo.
Dihor no pensaba acatar esa orden. Se llevó a los chicos al salón de entrenamiento para prepararlos a espaldas de la directiva.
—El Director juega a la política, pero esto ya no es un juego. Los voy a entrenar —declaró Dihor.
Por su cuenta, Dihor observaba a Grizzli con profundas sospechas, dudando de su lealtad a pesar de ser el segundo al mando. Brayan dio un paso al frente con el martillo verde:
—Por favor, entrene a Ben. Él necesita dominar la Llama Oscura.
La firmeza de Dihor y Brayan encendió a toda la clase. Absolutamente todos los estudiantes aceptaron unirse a la misión secreta para rescatar a Kol.
CAPÍTULO 11: Un mes de infierno y la reunión en las afueras
Dihor implementó un entrenamiento brutal con balones de fútbol. Colocó a Ben como portero cargando un chaleco de 120 kilos que aumentaba cada semana. Bloque tras bloque, Ben desbloqueó la Regeneración Oscura y la Cancelación de Llama. Al pasar a la delantera, aprendió a patear energía oscura y a crear una Cadena de Llama.
En un mes, Ben cambió por completo: frío, calculador, vistiendo elegante y adoptando la postura de Dihor. Al alcanzar la madurez de su llama, invocó la Espada Galaxy.
Brayan llevó su cuerpo al límite con flexiones, calistenia pesada, meditación y yoga, dominando la capacidad destructiva de la Llama Verde en su martillo. Polar se marchó con su padre al Polo Norte, congelándose vivo para superar sus límites, fortaleciendo su Hielo Oscuro y obteniendo la invocación de Elio, un oso de hielo gigante.
Pasado el mes, los estudiantes de primer año fueron llegando uno por uno a las afueras de la ciudad:
Ben: Vistiendo elegante y con la Espada Galaxy en la cintura.
Brayan: Cargando su pesado martillo envuelto en destellos verdes.
Polar: Acompañado por el aura de su oso de hielo, Elio.
Ascel: Con su espada al hombro y sed de venganza.
Sebas: Con garras refinadas de su transformación.
Maikol: Girando su moneda con la Llama de la Ira encendida.
Estrella: Con el brillo esmeralda de su regeneración.
Cora: Analizando el perímetro en silencio.
De pronto, Oli saltó desde un muro de concreto haciendo sonar sus brazos metálicos:
—Estaba esperando este momento... Yo también quiero ir.
CAPÍTULO 12: La reunión completa y el final de temporada
Un calor sofocante comenzó a derretir el suelo. Desde la penumbra apareció el último integrante: Grizzli. Su cabello rizado y rojizo ardía envuelto en llamas puras que flotaban a su alrededor. Se detuvo frente al grupo como el segundo al mando, demostrando su abrumador poder y su intención de rescatar a Kol.
Dihor emergió de las sombras ajustándose la corbata.
—Veo que nadie faltó —dijo Dihor con una sonrisa fría—. Se acabó la práctica. Vamos a traer a Kol de vuelta.
Con la Llama Oscura madura de Ben, el legado de Francis en Brayan, la fuerza de todo el grupo y el respaldo de Dihor, los rebeldes de LLAMA avanzaron hacia Cariu, iniciando formalmente la guerra contra KILL.
FIN DE LA PRIMERA TEMPORADA

Esto apenas empieza








