Capítulo I
Londres, 1900
Consultorio médico del Dr. Alastair Blackburn.
— De acuerdo, respira por la nariz.— dije colocando la campana de mi estetoscopio para escuchar la respiración de mi paciente.
Al inhalar y exhalar por la nariz no tosió pero en sus pulmones podía oír el paso del aire con dificultad.
— Bien, ahora por la boca.— inhaló y al exhalar volvió a toser con fuerza. Sus bronquios se paralizaban debido a la inflamación.— De acuerdo.
— ¿Qué tiene mi hijo, doctor?
La mujer frente a mí, la Sra. Glenda Higgins, una bibliotecaria de aspecto joven, pero agobiada que viene recurrentemente porque su pequeño hijo David, es muy travieso y sus consultas son por: golpes, fracturas, incluso una vez, quemadura superficial.
Parecerá mentira, pero todo eso le pasa por hiperactivo. Incluso llegué a creer que lo maltrataban, pero tras conocerlo mejor, comprobe la versión de su madre.
— Su hijo tiene bronquitis.— me quité mi instrumento, acomodandolo en mi cuello.— Una inflamación en los conductos de aire que llevan oxígeno a los pulmones.
— ¡Todo por bañarte en la lluvia! ¡Pero jamás me haces caso! —.Le reprendió.— Usted perdone, Doctor. ¿Qué debo hacer para que mejore?
— No se preocupe.— fui a mi escritorio a hacer las notas correspondientes de la receta.— Principalmente, debe descansar, en estos casos el reposo es su mejor aliado. Le daré medicamento para contrarrestar la tos y la fiebre. Adicionalmente, puede nebulizarlo con té caliente, de preferencia de limón con miel.
— ¿Pasaré...Cof...Cof...mucho tiempo en cama? —.dijo el niño.
Pobre apenas puede hablar bien.
— Toda una semana, quizás dos.— dije esbozando una sonrisa.
Arranqué la hoja de receta yendo a mi estante por las medicinas y al elegirlas escuché a la señora decirle a su hijo "si fueras más tranquilo, no me darías tantos problemas". Quizás sea cierto, literalmente por sus travesuras acaba en este consultorio cada mes, pero, puede pedirle que tenga más cuidado mas no decirle que sea algo que no es. Imagino que Glenda quiso decir "si fueras más tranquilo, no te lastimarías tanto" pero terminó diciendo "me darías menos problemas" y aunque parezca mínimo, cambia mucho la interpretación.
Le entregué sus medicamentos a la señora Glenda explicando cada cuantas horas debía suministrarle sus pastillas, incluso si olvida lo que dije en la receta redacté las indicaciones.
El pequeño no venía tan grave a diferencia de otros pacientes a quienes les terminan colapsando los bronquios. Hicieron bien en no postergarlo, si siguen el procedimiento, David mejorará en una semana.
Seguí atendiendo personas hasta que llegaron las 7:40 pm, momento en el que comienzo a limpiar, ordenar mi escritorio, mis instrumentos y guardo algunos papeles en mi maletín.
Cierro mi consultorio a las 8:00 pm para dirigirme a mi casa, la cual no está lejos. ¿Tengo algo que hacer esta noche? No, reviso los siguientes casos por atender; reviso el correo; tomó un café frente a la chimenea y me voy a dormir. Así a diario.
Amo la ciudad de Londres, he vivido aquí toda mi vida. Solo que a veces pienso que es muy gris, casi todos los días hay clima nublado, nubes grises u oscuras cuando va a llover y las máquinas de vapor en sus fábricas, el tren y sus barcos no le ayudan mucho al panorama. Ni siquiera los parques le ayudan a verse bien, el verde en cada árbol y pasto no resalta; sus flores se ven opacas y la mayoría de su estructura es gris, neutro u negra. O tal vez es solo mi percepción porque hace mucho dejé de ver la vida como algo valioso.
De inicio, mi nombre es Alastair Blackburn, soy medico general desde hace 7 años aunque tengo 3 años trabajando por mi cuenta. Gracias a mi profesión y mi apellido, soy una persona respetada en la sociedad y, a la vez también soy un enigma. En primera, porque atiendo a personas de clase alta, media y baja, algo que no muchos médicos hacen, pues suelen concentrarse en alguna de esas tres categorías, no en todas. Las personas opulentas suelen ver mal tener que entrar a un consultorio donde tambien pisó y fue atendido alguien de menor estatus. Caso contrario a los de tercera clase, no se quejan pero suelen intimidarse al saber que personas adineradas tambien van al mismo lugar.
La segunda es porque no estoy casado. La sociedad en la que vivo ordena que a partir de tus veinticuatro y máximo veintiocho te cases, puesto que interpretan el seguir soltero como "fracaso en encontrar pareja", "estancamiento eterno" o "eres homosexual". Sí, esta palabra no se usa mucho, menos en voz alta, pero es verdad que en esta vida hay gustos para todo. Y lo de estancamiento eterno es porque ya no puedes casarte fácilmente después de los treinta, es muy raro que un hombre o mujer te acepte teniendo más edad. Y yo tengo veintisiete años, jamás me han visto con nadie y los rumores sobre mí vida privada no son muy agradables. Yo sé todo lo que hablan, unos creen que me gustan los hombres, lo que explica mi falta de interés en casarme y que me voy de incógnito a clubes nocturnos, obviamente clandestinos a beber, drogarme con opio y tener sexo hasta el cansancio.
Interesante chisme, termine enojado conmigo mismo por un escenario ficticio. La imaginación de las personas para inventar historias intrigosas me asombra día con día.
Su otra teoría es que yo no tengo corazón o nací ausente de sentimientos. Lo que explica que las mujeres no se acerquen, les da miedo que les rompa su corazón. Las jóvenes quieren un príncipe azul, un hombre atractivo, de buenas familias, dinero propio y que les dé muchos hijos. (Aunque no sepan como se hacen esos bebés).
Bien, en algo tienen razón. No soy un príncipe azul. Tengo una posición económica estable, vengo de buena familia, no me considero un hombre feo y no soy homosexual. Cualquiera me ve y pensaría que lo tengo todo. Materialmente hablando, eso es correcto pero en realidad, mi corazón sí está vacío y tengo detrás de mí un pasado muy tormentoso.
Hace tiempo deje de emocionarme, olvidé incluso como me reía, aprendí a ocultar mi tristeza y a tragarme el enojo. Cuando sonrió lo hago por compromiso, no porque sienta felicidad real.
Mi vida gira en torno a mi trabajo y al deber, no conozco más por eso veo el mundo con fondo monocromático.








