Capitulo 1:La ciudad perfecta
En una ciudad famosa por ser una de las más seguras del mundo, la gente caminaba de un lado a otro mientras los héroes vigilaban cada calle.
La ciudad estaba protegida por la Comisión de Héroes, una organización encargada de mantener el orden y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Sin embargo, incluso en las zonas más tranquilas podían encontrarse callejones oscuros. Allí, algunos ladrones y personas sin hogar observaban desde las sombras. Aunque estaban presentes, casi nadie se atrevía a cometer un delito debido a la enorme cantidad de héroes que patrullaban la ciudad.
Mientras tanto, muy lejos de las calles, se llevaba a cabo una reunión de máxima importancia.
En una enorme sala se habían reunido los héroes de élite de diferentes países. También estaban presentes los presidentes y representantes de varias naciones.
Todos habían sido convocados para hablar sobre el futuro del mundo.
El presidente tomó la palabra.
—Como todos saben, los delitos y la aparición de villanos han aumentado durante los últimos años.
Los presentes guardaron silencio mientras continuaba.
—Hemos analizado el origen de muchos de estos criminales y hemos llegado a una conclusión.
El presidente hizo una pausa.
—La mayoría proviene de sectores pobres, personas sin hogar y lugares donde las condiciones de vida son extremadamente bajas.
Algunos héroes comenzaron a mirarse entre ellos, desconcertados.
—Por eso —continuó el presidente—, debemos actuar antes de que estas personas se conviertan en una amenaza.
Uno de los héroes levantó la mano.
—¿Qué está proponiendo exactamente?
El presidente sonrió ligeramente.
—Los adultos que se encuentren en estas condiciones serán enviados a trabajar en minas donde podremos extraer minerales de gran valor.
Varios héroes reaccionaron inmediatamente.
—¿Está hablando de obligarlos a trabajar?
—Es por el bien de la sociedad —respondió el presidente.
Luego continuó:
—Y en cuanto a los niños, serán enviados a centros especiales de entrenamiento. Allí recibirán educación, disciplina y preparación física para convertirse en futuros trabajadores... o incluso héroes.
La sala quedó en silencio.
Algunos héroes no estaban de acuerdo con la propuesta.
Uno de ellos golpeó la mesa.
—¡Esto no tiene nada que ver con proteger a la gente!
Otro héroe agregó:
—Usted solamente está pensando en llenar los bolsillos del gobierno y aumentar su popularidad.
El presidente mantuvo la calma.
—Están interpretando mal mis intenciones.
Pero los héroes podían ver claramente que algo no estaba bien.
Aquella reunión no era simplemente una discusión sobre seguridad.
Era el comienzo de algo mucho más grande








