Capítulo 1:Una maratón en el bosque
21 de enero, 1 AM, 2012, EE. UU, bosque de Oregón
En la oscuridad de un bosque frondoso, se escuchaban pasos corriendo a toda velocidad,¿quien era?.
Una chica corriendo lastimada , con la cara desencajada de miedo, su cara, ensangrentada, su pelo corto, con ramas pequeñas esparcidos en su cuero cabelludo, junto a una gran tiniebla que se esparcia por todo el bosque Oregón
—“No por favor—decía con voz agitada mientras corría con todas sus fuerzas—no me tiene que alcanzar”
Lo decía con voz quebrada, con lágrimas cayendo, por sus mejillas suaves y ensangrentada, mientras que cada cada paso, la hacia recordar de esa noche vivida, como si fuese una maldita pesadilla.
Después de 1 minuto de correr, se encontró con una cueva, parecía vacía, no lo pensó 2 veces, sabía que lo que venía atrás era más despiadado que una simple cueva.
Entró a la cueva ocultandose detrás de una piedra grande, se tapó la boca, no respiro, cerró los ojos, soltando lágrimas silenciosas, el ambiente se sintió pesado por minutos.
Pero a los pocos minutos, se empezaron a escuchar pisadas, al prinpicio eran lejanas pero por cada segundo que pasaba, se escuchaban más y más fuerte, eran pisadas grandes y pasusadas, se escuchaba claramente que venía arrastrando algo en el suelo.
El tiempo pareció detenerse para la chica, cuando vio la sombra grande del sujeto asomandose a la cueva, pero en ese momento, uno voz que ella conocía se escuchó de lejos.
—Ey grandulon—dijo con una voz rasposa y ronca—hay que irnos, ya deja a la chica, se perderá en este bosque
La sombra gigante se fue llendo a la dirección que lo mandaron, pasaron 5 minutos que para Lucy fueron días eternos, hasta que empezó a salir poco a poco, asomando la cabeza fuera de la cueva para ver si estaba, al no ver nada se fue corriendo a la dirección contraria en donde ellos estaban.
—Tengo que llegar, tengo que llegar—se decía así misma mientras se acomodaba los lentes por correr—lo tengo que hacer por ellos—con lágrimas en los ojos y sangre a los costados de su cara.
Después de 10 minutos, vizualizo a lo lejos unas luces afuera del bosque, ella corrio más rápido y salió de ese bosque para encontrarse en la carretera, al frente, una estación de policía de 3 pisos, medianamente grande, lucy corrió con la respiración agitada y con ganas de descansar, cruzó la carretera y paso por un lado de un oficial, abrió la puerta.
—o-oficial,todos m-mis amigos están muertos—lo dijo alzado la voz a lo último, casi llorando, con voz desesperada por intento que la escuchen,
Pero al frente estaba un oficial, de maso menos 23 años, con pelo ruloso castaño, con piel blanca y con granos en la cara y lentes con ojeras en sus ojos, con al expresión como si odiara su trabajo y vida.
—¿Asi?—dijo el oficial con vos desinteresada mientras veía el móvil-ojalá mis problemas estén muertos también
—Es en serio—dijo la chica con voz más alta, golpeando la mesa con las palmaa de su mano el oficial levantó la cabeza dejando ver sus ojeras grandes, al ver a la chica ensangrentada, con ramas en su sudadera y ramas en su cabello, pensó que esto ya no era una broma, se puso recto su su asiento y saco una libreta.
—Están bien, siéntate—la chica se sentó al frente de su escritorio—bien, ahora ¿como te llamas?—la chica pensó canizbaja pero alzó la cabeza con firmeza.
—Me ll-llamo—dijo con la timidez que la caracterizaba—me llamó Lucy Ross.








