Customize readability
Aa

Atrevete

All Rights Reserved ©

Summary

El ambiente en aquel exclusivo salón de Seattle estaba cargado de un perfume denso, una mezcla de pétalos frescos y de ese aroma invisible que solo evoca el pasado. Era el año dos mil quince. A través de los grandes ventanales, las luces de la ciudad y la silueta de la aguja espacial comenzaban a encenderse, sirviendo como testigo silencioso de una noche crucial.Allí se congregaban las dos familias más adineradas y poderosas de la región. No venían de linajes antiguos ni de títulos nobiliarios. Su influencia no se medía en herencias de sangre, sino en el éxito rotundo de sus empresas modernas, en rascacielos de cristal y en cuentas bancarias capaces de mover mercados enteros. El dinero y el estatus lo eran todo para ellos.Esa noche, los murmullos de los socios y los brindis con champaña cara tejían una red de expectación. Se celebraba el compromiso entre Hendrik y Alma. Todos los presentes sabían que esa unión no solo juntaba a dos jóvenes, sino que fusionaba dos imperios económicos brutales. A partir de ese preciso instante, la vida de ambas familias cambiaría para siempre.

Genre
Mystery
Author
Jenni
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1 Alma

Alma, estoy tan feliz, mi niña. "¡Al fin serás la señora de Dalton!"

dijo mi madre, con los ojos brillándole de orgullo.

Para ella, ese título lo era todo. Para mí... al principio, ni siquiera era algo que deseara.

-¿Alma?

¿Me estás prestando atención?

-su voz me trajo de vuelta a la realidad mientras me sacudía suavemente el hombro.

-Madre, perdón.

¿Qué decías?

-apreté mis manos, tratando de disimular la distracción.

Mi madre, la señora Regina Winter, es una mujer sumamente importante para mí

-me dije a mí misma en silencio mientras la observaba levantarse con elegancia.

En ese momento, mis ojos se desviaron hacia el rincón del salón.

Ahí estaba mi hermana menor: la versión más dulce y pura de mi madre, una linda adolescente de quince años que representaba lo más bello que tenía en la vida.

-¡Hola, linda!

-exclamé mientras me acercaba a ella con una sonrisa sincera.

¡Hola, pequeña!

¿Cómo estás?

-Bien -respondió Isabella, mirándome con sus ojos tiernos y una voz impregnada de dulzura. Pero... la verdad, estoy un poco triste porque te vas de casa.

Un nudo se me formó en la garganta. La miré a los ojos, me agaché a su altura y con toda la firmeza de mi corazón le dije:

-Te juro que jamás te dejaré sola ...

¡Te lo juro, Isabella, te amo!

Antes de que pudiera terminar la frase, ella se me abalanzó a los brazos en un abrazo apretado. Soplé un suave suspiro sobre su coronilla y le dejé un beso tierno en el cabello.

-¡Te tienes que cambiar para tu pedida de mano!

-escuché la voz firme de mi madre desde el corredor.

-¡Enseguida voy!

-respondí con una mezcla de nervios y emoción.

Me erguí despacio y salí de la habitación, dejando tras de mí ese aroma tan peculiar a fresas que siempre me acompañaba.

Me erguí despacio y salí de la habitación, dejando tras de mí ese aroma tan peculiar a fresas que siempre me acompañaba.

Más tarde, mientras terminaba de arreglarme frente al espejo, la voz impaciente de mi madre retumbó por el pasillo:

-¡Alma! ¡Se hace tarde, Alma!

-¡Ya voy, mamá!

-le contesté aceleradamente.

-¡En serio, Alma! Vas diciendo lo mismo desde hace cuarenta y cinco minutos.

No tarda en llegar tu prometido con su familia.

-¡Lista! -respondí, dándome la última mirada.

Salí de la habitación haciendo sonar los pasos con gracia.

Llevaba un vestido color rosa pastel, con un corte asimétrico elegante que caía suavemente hasta mis tobillos, combinado con unos tacones dorados que me hacían sentir radiante.

Al verme aparecer en el pasillo, mi madre se llevó las manos al pecho, totalmente impresionada.

Oh, linda...

-dijo con la voz entrecortada.

Te ves realmente preciosa. No puedo creer que mi pequeña Alma ya se vaya a casar.

Estaba llorando.

Mi madre, en serio, una mujer que normalmente no demostraba sus sentimientos muy fácil. Con el dorso de mi mano le recogí suavemente las lágrimas que recorrían su mejilla.

-Madre, por favor...

-le supliqué con el corazón encogido de tristeza. ¿Quieres que llore? Te pregunto, no... ¡hoy es un día muy feliz!

¿Pero qué es esto?

-pregunté ante esa voz nostálgica.

Giré rápidamente para ver a mi hermana.

-¡Por Dios, paren!

-dijo Isabella. Ya, oh, en serio, tú pareces que no tienes sentimientos

-pregunte a Isabella con claro sarcasmo.

-¡Ash! -respondió mi Isabella . Bueno, bajemos -dije dejando escapar un suspiro.

Es la hora.

-Señorita Alma, ya llegó su prometido -me informó una sirvienta de la casa.

-Gracias -respondí con unos nervios tan profundos que sentía que el corazón se me saldría del pecho en cualquier momento. ¡Y cómo no, si ahí estaba el hombre más guapo que alguna vez pude conocer! El gran Hendrik Alexander Dalton.

Un hombre increíblemente atractivo, alto, con un cuerpo musculoso, unos ojos tan oscuros como la misma noche, el cabello tan oscuro como su mirada y una forma de caminar tan imponente que, ¡Dios!, es perfecto. Con una sonrisa más que perfecta, caminó firme hasta llegar frente a mí.

Se acercó y me saludó con un beso apasionado que te roba hasta el aliento

-si es posible y me rodeó con esos brazos que te aprietan cálidamente sin dejarte sin aire. Solo quería quedarme así con él toda la vida si fuera posible.

-¿Cómo estás, Alma? -preguntó con una voz rocosa, esa voz tan única que solo él tenía y que me estremecía por completo.

Separándose suavemente de mis labios, me observó detenidamente.

-Mucho mejor -respondí, intentando recuperar el aliento.

-Me alegro -respondió mientras me sonreía cálidamente. Me agarró suavemente de la mano y me miró de arriba abajo.

¿Y qué te parece mi traje? -preguntó.

-Oh, sí... ¡qué guapo estás! -dije suspirando, dejando que una amplia sonrisa se dibujara en mi rostro.

-Aja —respondió él. Si no te pregunto, ¡ni cuentas te das, Alma! Muy mal

-me dijo cargado de ironía.

—En serio te ves guapo, mi amor. Ese traje negro te queda espectacular -respondí sin más, soltando una ligera risita para disipar la tensión.

Hedrick

Estaba como siempre, intentando continuar con mi día, pero mi mente estaba en otro lugar. No podía dejar de pensar en Alma.

Ella era hermosa. Su cabello castaño caía suavemente sobre sus hombros y sus ojos tenían una mirada que conseguía tranquilizarme incluso cuando yo tenía demasiadas cosas en la cabeza. Su nariz pequeña y sus labios carnosos hacían que me pareciera aún más hermosa cada vez que la miraba.

La observé durante unos segundos sin decir nada.

-Hendrick

-me llamó Alma, sacándome de mis pensamientos

¿En qué estás pensando?

Parpadeé y la miré.

-En nada.

Ella frunció ligeramente el ceño.

-No te creo.

Sonreí.

-Bueno… estaba pensando en ti.

Alma sonrió con timidez.

-¿En mí?

Asentí y tomé suavemente su mano.

-En lo mucho que te amo.

Sentí cómo su expresión cambiaba. Sus ojos se iluminaron y una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

Me acerqué y la besé con ternura. Durante unos segundos olvidé todo lo que ocurría a nuestro alrededor.

Cuando nos separamos, la miré nuevamente.

-¿Dónde está Isabella?

-Está con mamá

-respondió Alma.

Asentí, pero antes de que pudiera decir algo más, una de las sirvientas apareció apresuradamente.

-Señor, la señorita Isabella lo está buscando.

Me sorprendí un poco.

-¿Isabella?

-Sí, señor.

Miré a Alma y después seguí a la sirvienta.

Cuando llegué, encontré a Isabella esperándome. Estaba con los brazos cruzados y una expresión de evidente molestia.

-Hola

-le dije.

-Hola

-respondió ella secamente.

La miré unos segundos.

-¿Qué te pasa?

-Estoy aburrida.

No pude evitar sonreír.

-¿Solo por eso estás enojada?

-No.

Su respuesta fue inmediata.

La observé con más atención.

-Entonces

¿qué ocurre?

Isabella suspiró y bajó la mirada.

-Escuché que mi madre quiere que te lleves a Alma.

Me quedé callado.

-¿Y eso qué tiene de malo?

Ella levantó la mirada hacia mí.

-Que si ustedes se van, yo me

quedaré sola.

Su voz cambió. Ya no sonaba enojada; sonaba triste.

Por un momento no supe qué responder.

Me acerqué lentamente a ella.

-Isabella, nadie quiere dejarte sola.

-Pero eso parece

-murmuró.

Pude notar que estaba intentando ocultar lo que sentía. Su actitud de niña molesta no era más que una forma de esconder el miedo que tenía.

-Mírame

-le dije suavemente.

Ella levantó los ojos.

-No voy a permitir que te quedes sola. Alma tampoco lo permitiría.

Isabella permaneció en silencio

-¿Me lo prometes?

-preguntó finalmente Asentí.

-Te lo prometo.

Por primera vez, su expresión se suavizó.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Yo también sonreí, aunque no podía quitarme de la cabeza una sensación extraña.

Algo me decía que aquel día no iba a terminar como cualquier otro.

Mis ojos giraron en un gesto rápido, expresando todo mi cansancio sin necesidad de pronunciar una sola palabra.

Apoyé el cuerpo con pesadez y me respondí a mí misma en un suspiro contenido:sintiendo la molestia correr por mis venas al recordar cómo, hace tanto tiempo, me dejé llevar.

Me pasé las manos por el rostro, frustrado, recordando las palabras de mi madre resonando en mi mente: «hijo es la hora.

(Esto es lo que en verdad deseas me pregunte una y otra vez esto )me pegaba una y mil veces para hacerme ver la verdad, obligándome a despertar de ese trance. Y en el fondo, yo sabía la realidad: sabía que Alma era mi realidad desde esta noche.

Apreté los puños con enojo mientras caminaba de un lado a otro.

Sentía el corazón latiendo a toda prisa al recordar a esa mujer la que alguna vez ame con todas mis fuerzas.


Let Jenni know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

The Girl He Never Noticed

Wilma: It's a fun book that has a lot of suspense and drama in it. I really enjoyed reading it and can't wait for more chapters.

Read Now
The Edge Of Home

Cass: Absolutely loved this book. It kept me hooked from start to finish. Wish I could have seen a bit of the future but every book has to end somewhere

Read Now
The Monsters We Hide

mils_28: Storyline was fantastic. Characters were amazing! Ending was full of emotions!Good, bad. Hated the ending, loved the ending. Twists and turns! Now, this is how a book should be written!! Freaking fantastic!!

Read Now
The Rejected Alpha (BoyxBoy)

shozeonagwa: I love this story and I have been waiting a long time for it to be updated and complete d. This suspense is too long. Update and complete soon. Love it

Read Now
I HATE YOU

lollybean411: I LOVE THIS BOOK!!! HOLY SHIT!! Seriously though I thoroughly felt I could relate to both main characters!! The writing was so good I was THERE!! I CAN'T SAY ENOUGH HOW MUCH I LOVED THIS!!Ps. Gave a 4 * for grammar etc. because there were only a few spelling mistakes or wrong words, but spell check ...

Read Now
Stranded With A Stranger

YukkeTee: This slow-burn romance is a wild ride, from Kitty and Max’s hostile start to their fierce, all-consuming bond. What begins as survival on a remote outpost evolves into a raw exploration of trauma and trust: both haunted by past hurts, they clash, comfort, and slowly heal each other. The tension crac...

Read Now
Beyond Reasonable Doubt: Book 1: Counsel for the Wolf

Jodie Hill: My house is a mess, no housework has been completed. Binged 600 pages cause it’s that good. Brilliant!

Read Now
I See You

Audrey DeLuca: Got hooked and want more!!

Read Now
Furry Humans

StoryWeaverX: I came across your work and it hit differently. I have a perspective on it I think you'd find interesting mind if I share?

Read Now