𝟷 - ᴜɴᴀ ʙʀᴏᴍᴀ?
El parque estaba tranquilo aquella tarde.
No había demasiada gente. Algunas personas caminaban por los senderos y, a lo lejos, se escuchaban las voces de unos niños jugando.
Nero caminaba con los audífonos puestos, mirando distraídamente su celular mientras buscaba una canción.
Después de unos segundos encontró una que le gustaba.
Guardó el teléfono y se sentó en una de las bancas.
Nero miró alrededor.
Entonces su celular vibró.
Sarai ❤️
Abrió el mensaje.
«Sarai: Amor, ¿sí estás en el parque? c:»
Nero miró a su alrededor antes de responder.
«Nero: Sí amor, ¿pqqq?!»
La respuesta llegó unos segundos después.
«Sarai: No por nada.»
Nero se quedó mirando la pantalla.
-Mmm...
Le mandó un sticker y guardó el celular.
Volvió a mirar el parque.
Un niño corría detrás de un balón de fútbol mientras su padre lo esperaba unos metros adelante.
-¡Pásamela!
El niño pateó el balón.
Su padre intentó detenerlo, pero terminó dejándolo pasar.
-¡Gol!
El niño levantó los brazos.
Su padre se acercó riéndose y le revolvió el cabello.
Nero los observó.
Su mirada se volvió un poco triste.
Pero sonrió.
Solo un poco.
Apartó la mirada.
Qué bonito...
No quiso seguir pensando en ello.
Se levantó de la banca.
Entonces un balón de voleibol cayó cerca de sus pies.
Nero lo miró.
-¿Eh?
Se agachó para recogerlo.
Una chica se acercaba rápidamente con su celular en una mano.
-¡Ah!
Nero levantó el balón.
-¿Es tuyo?
La chica se detuvo.
-¡Ah, sí! Jajaja.
Nero dejó el balón en el suelo, cerca de ella.
-Toma.
La chica ni siquiera se agachó para recogerlo.
Nero la miró confundido.
Parecía mucho más interesada en él que en recuperar su balón.
-Oye...
Nero levantó una ceja.
-¿Qué?
-Tú no serás Nero, ¿verdad?
Nero se quedó confundido.
-Sí.
La chica sonrió.
-¿El novio de Sarai?
Nero frunció ligeramente el ceño.
-Sí lo soy. ¿Qué con eso?
La chica soltó una pequeña risa.
-Es que... es difícil reconocerte con ese cubrebocas, jajaja.
Nero desvió la mirada.
No respondió.
La chica tomó finalmente el balón del suelo.
-Tengo algo que decirte sobre Sarai.
-No me interesa.
-Yo creo que sí.
-Estoy seguro de que no.
Nero comenzó a caminar.
-Es sobre un chico.
Nero se detuvo.
Silencio.
Volteó lentamente.
-¿Qué chico?
La chica sonrió.
-¿Ya ves como sí te interesa?
Nero no respondió.
Ella sacó su celular.
-Mira.
Le mostró la pantalla.
Eran capturas de una conversación.
Nero comenzó a leer.
Su expresión cambió.
Sarai.
Había mensajes de ella hablando con otro chico.
Y no parecían precisamente conversaciones normales.
Eran demasiado cariñosos.
Nero apretó con fuerza la tela de su camisa.
-...
No sabía qué decir.
Solo podía mirar la pantalla.
-¿Cómo se llama?
La chica parpadeó.
-¿Yo? Violet
-No.
Nero levantó la mirada.
-El chico.
-Ah...
Ella miró nuevamente las capturas.
-Angelo, creo.
Nero se quedó inmóvil.
-Angelo...
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
No dijo nada más.
Simplemente se dio la vuelta y comenzó a caminar.
-¡Oye, espera!
Nero no se detuvo.
-¡NO ERA TODO!
Siguió caminando.
La chica se quedó observándolo alejarse.
-Ay, no...
---
La "casa" de Nero era un pequeño cuarto.
Una cama.
Un escritorio.
Un armario.
Ropa tirada en una esquina.
Algunas cosas sin guardar.
Nero cerró la puerta.
Dejó las llaves sobre el escritorio.
Se sentó en la cama.
Sacó su celular.
Sus manos temblaban.
Abrió el chat de Sarai.
Escribió.
Borró.
Volvió a escribir.
Finalmente:
«Nero: ¿Quién es Angelo?»
La respuesta llegó casi inmediatamente.
«Sarai: JAJAJAJAJAJA»
«Nero: ¿Qué es lo gracioso?»
«Sarai: No pensé que Violet sí te haría la broma JAJAJAJAJAJA»
Nero se quedó mirando la pantalla.
-¿Qué?
«Sarai: JAJAJAJAJAJA»
«Nero: ¿Qué estás diciendo?»
Nero esperó.
«Nero: Dime la verdad.»
En ese momento llegó otro mensaje.
Violet
«Violet: Holaaa :)»
«Violet: Soy Violet»
«Violet: Te fuiste muy rápido 😭»
«Violet: Sarai ya se enojó conmigo JAJAJA»
Nero miró la pantalla completamente confundido.
«Nero: ¿Qué?»
Mientras tanto, Sarai volvió a escribir.
«Sarai: Fue una broma, amor JAJAJAJA»
«Nero: No te creo.»
«Sarai: Es en serio.»
«Sarai: Violet ya te mandó mensaje, ¿verdad? JAJAJA»
«Nero: No le veo lo gracioso.»
«Sarai: Ahs.»
Nero apretó el celular.
«Nero: No me trates de engañar.»
«Nero: ¿Quién es Angelo? Dímelo.»
«Sarai: Ya te dije que fue una broma.»
«Nero: No te creo.»
«Sarai: Mmm... nunca me crees.»
«Sarai: Ya te dije que fue una broma.»
Nero se quedó mirando el chat.
Finalmente escribió:
«Nero: Mmm... okey.»
«Sarai: Ok ❤️»
Nero dejó el celular sobre la cama.
Se recostó.
Cerró los ojos.
No quería seguir pensando.
Pero su celular comenzó a vibrar.
Una vez.
Otra.
Otra.
Y otra.
Nero abrió los ojos.
Lo tomó.
70 mensajes nuevos.
Todos de Violet.
«Violet: Oye»
«Violet: Oye.»
«Violet: Oye.»
«Violet: Oye.»
«Violet: Oyeee.»
«Violet: ¿Estás ahí?»
«Violet: Oye.»
Nero suspiró.
«Nero: No me molestes.»
Violet respondió inmediatamente.
«Violet: PERDÓN TnT»
Después mandó una captura.
Era una conversación entre ella y Sarai.
«Violet: Perdón TnT no pensé que se iría así.»
«Sarai: Ahora sí te pasaste ahora Nero ya no me va a querer hablar.»
«Violet: Nooo, yo le explico todo.»
«Sarai: Ok.»
Nero volvió al chat.
«Nero: No entiendo.»
«Violet: Perdón solo quería hacerte una broma y conocerte.»
«Violet: Estábamos las dos en el parque y aproveché.»
«Nero: ¿Es todo?»
«Violet: Sí.»
«Violet: Pero no te enojes con Sarai, fue mi culpa.»
Nero tardó unos segundos.
«Nero: Ok.»
Violet respondió:
«Violet: Entonces...»
«Violet: ¿Qué tal si somos amigos y así ya no te enojas? :D»
«Nero: No.»
«Violet: Bueno, entonces mejores amigos.»
«Nero: No me molestes más.»
«Violet: Entonces serás mi hermanito.»
Nero abrió los ojos.
«Nero: No.»
«Violet: Sí.»
«Nero: No.»
«Violet: Acepta.»
«Nero: No.»
Violet comenzó a enviar stickers.
Uno.
Dos.
Cinco.
Diez.
Nero dejó el celular sobre la cama.
Lo tomó nuevamente.
Más stickers.
-Qué molesta...
Escribió:
«Nero: Eres muy molesta.»
La respuesta llegó enseguida.
«Violet: Tomaré eso como un sí :D»
Nero negó con la cabeza.
«Nero: Como digas.»
Violet siguió enviando mensajes.
Nero decidió ignorarla.
Se levantó y fue a preparar una sopa instantánea.
Cuando terminó, regresó a la cama.
Se quedó mirando el techo.
Debería hablarle a Sarai...
Tomó el celular.
0 mensajes de Sarai.
Nero se quedó mirando la pantalla.
Después abrió el chat de Violet.
10 mensajes.
«Violet: ¿Y qué te gusta hacer, hermanito?»
«Violet: ¿Qué música estabas escuchando?»
«Violet: ¿Por qué estabas solo en el parque?»
«Violet: ¿Te gusta esta serie?»
«Violet: ¿O esta?»
«Violet: Oye hermanito pero respóndeme»
Nero soltó un suspiro.
«Nero: Yo nunca acepté ser tu hermanito.»
La respuesta fue instantánea.
«Violet: Si no aceptas, te voy a molestar hasta que aceptes.»
Nero miró la pantalla.
«Nero: ¿Y cómo piensas hacerlo?»
Violet tardó un momento.
«Violet: No sé.»
Nero se quedó mirando esa respuesta.
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
Esta vez no intentó ocultarla.
«Nero: Eres algo rara.»
Unos segundos.
«Nero: Me caes bien.»
Violet respondió:
«Violet: ¿DE VERDAD? :D»
Nero escribió:
«Nero: Pero solo un poco.»
«Violet: Entonces sí aceptas ser mi hermanito?!»
Nero negó con la cabeza mientras sonreía ligeramente.
«Nero: Algo así.»
La respuesta de Violet llegó casi inmediatamente.
«Violet: SIIIIII :D»
«Violet: Gracias.»
«Violet: Nunca había tenido un hermanito/amigo.»
«Violet: Me hace muy feliz.»
Nero miró el mensaje.
Por alguna razón, esas palabras hicieron que su sonrisa permaneciera unos segundos más.
No sabía prácticamente nada de ella.
No sabía por qué había decidido acercarse a él.
Ni siquiera sabía si mañana volverían a hablar.
Pero aquella chica...
Era rara.
Muy rara.
Nero tomó el celular y le mandó un sticker.
Después apagó la pantalla.
Se acomodó en la cama.
Y por primera vez en mucho tiempo, su habitación no le pareció tan silenciosa.