Prólogo
Esta bitácora narra la transformación de Jesús, contada por quien la recopiló y la escribió.
Antes de que existiera Rusia en su mapa, existía el silencio. El silencio de no ser visto, de no ser deseado, de no ser considerado digno de amor. Ese silencio no llegó de golpe; se fue construyendo durante 26 años, ladrillo a ladrillo, en cada rechazo, en cada humillación disfrazada de broma, en cada “no” que nunca llegó a pronunciarse porque ni siquiera le daban la oportunidad de preguntar.
Colombia era su casa, pero no su lugar. Y esto no se trata de geografía. Se trata de la mirada de los otros. De la sensación de estar siempre al borde, siempre afuera. De la certeza de que el cariño, el afecto genuino, era algo que les pasaba a otros, no a él. Y él aprendió a vivir con eso. Lo normalizó. Lo convirtió en el aire que respiraba.
Hasta que un día, ya no pudo más.
Y entonces, la decisión de venir a Rusia no fue solo una oportunidad. Fue su tabla de salvación. La última gran oportunidad que tenía para cambiar toda su vida. Si no la tomaba, sabía que se condenaría a vivir infeliz por el resto de sus días. Esa certeza, ese miedo y esa esperanza lo empujaron a cruzar medio mundo.
Este libro es el registro del antes y el después. El antes de aquella noche en la discoteca, cuando el silencio se hizo insoportable y todo el dolor acumulado durante años salió a gritos. El después de haber decidido que ya no podía seguir viviendo así. Es el relato de un viaje que no es solo geográfico, sino emocional y espiritual. Es la historia de alguien que cruzó medio mundo para descubrir que el lugar al que pertenecía no estaba en un mapa, sino en la forma en que la vida, a veces, se empeña en mostrarnos que sí es posible ser visto.
Para llegar hasta allí, primero tuvo que aprender a caminar sin encorvarse. A bailar sin disculparse. A pedir sin esperar el rechazo. A no pedir perdón por existir. A comprender que su presencia no era un error ni una molestia, sino parte de algo que estaba en construcción.
Esta bitácora fue escrita en dos tiempos. El primero fue en su primera etapa en Rusia, cuando el relato aún era un registro en vivo de lo que iba descubriendo. Pero llegó un momento en que la vida que estaba escribiendo era más importante que la vida que estaba registrando. Llegó un amor que era todo lo que siempre quiso, y escribir sobre el pasado —sobre las personas y los dolores que le llevaron hasta allí— se sintió como una traición a ese presente. La Bitácora quedó en pausa y se inició una historia diferente: la del amor que sí podía nombrar sin reservas. Esa historia se llama El jardinero y el lirio.
El segundo tiempo de escritura llegó después. Cuando esa historia de amor llegó a su fin, fue necesario primero cerrar la Bitácora. Esta se terminó en septiembre de 2026, no como un diario, sino como el testimonio de alguien que aprendió que el silencio también forma parte del viaje.
Esta bitácora intenta dejar constancia de ese aprendizaje. De los pasos dados, los miedos enfrentados, las personas que mostraron que un mundo distinto era posible. Y de cómo, finalmente, el silencio se rompió.
Nota 1: Las cantidades en Colombia han sido convertidas a dólares estadounidenses para facilitar la lectura en distintos países. En la época de los hechos (junio 2023 a octubre 2024), 1 USD equivalía aproximadamente a 4.000 COP. En Rusia, las cantidades se mantienen en rublos, la moneda local. Para que el lector pueda interpretar su valor sin necesidad de conversiones constantes, he procurado anclarlas a experiencias cotidianas de la vida en Ufá —como el costo de un viaje en bus, un café o un día de trabajo como repartidor—, de modo que cada cifra tenga un referente práctico dentro de la propia historia.
Nota 2: Los nombres utilizados en la historia han sido cambiados para proteger la privacidad de los participantes. Este es el único aspecto cambiado en la historia. Todo lo demás que aquí se escribe, ocurrió tal cual como se relata.








