Episodio
Volver a retomar tus días sin esa persona es complicado. Todo se vuelve gris y pesado. Aunque creas que mejorará al día siguiente, todo parece estancarse.
Fueron días donde no sentía que fuera lo correcto, o donde sentía que simplemente me habían dejado a un lado. Todo se hacía más pesado. Estaba sin terapia, sin ayuda, creyendo que yo era lo mejor... pero la vida te hunde para ver si eres capaz de salir.
Me ahogaba en mis ideas. Me irritaba más, me perdía en el día y mis emociones cambiaban rápido, reflejándose en actitudes fuertes. Aunque amigos, familiares e incluso tú me apoyaban, en mi mente todo actuaba en mi contra. No quería hablar ni ver a nadie, y eso me traía más problemas.
Me rehusaba a tomar ayuda porque creía que así debía ser yo, que ese era el verdadero yo. Me hundía cada vez más, hasta llorar una noche completa y entender que nadie iba a sacarme de ahí: solo yo. Tuve que soltar mi ego como último recurso para sobrevivir.
Empecé con cosas pequeñas, soltando lo que me atormentaba sin saber la verdad. Tenía miedo de fallar y volver a lastimarme como antes, pero preferí fallar arreglando mi mente que volver a perderme solo.
Había días buenos y malos, como siempre, pero sentía que jamás volvería a saber algo de ti. Aun así, creía que el destino podría darme una oportunidad. Cada día y noche luchaba conmigo mismo; veía una pequeña luz para salir, mientras deseaba cruzar por tu mente y saber algo de ti.
Después de la tormenta, siempre sale el sol.








