Customize readability
Aa

Sinfonía de piel y sombra

All Rights Reserved ©

Summary

El encuentro en una fiesta daría rienda suelta a algo más. Un solo baile, ella 23 años el 37...la diferencia de edad sin intenciones pero que se convertiría en algo mas pasional, cotidiano, prohibido, lleno de deseo y de más del otro...todo continuaría a lo largo de los meses pero no adelantemos acontecimientos, disfrutemos de su historia...

Genre
Erotica
Author
Javier
Status
few sec ago
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Había pasado tiempo, menos del que normalmente tardan en formarse estas cosas, pero cuando una persona aparece en tu vida de forma tan genuina no puedes ignorarla, inconscientemente algo tira de ti hacia ella, algo te atrae y te atrapa, este fue nuestro caso. Una fiesta, un baile de coincidencia, un recuerdo en la memoria de como el la tomo la mano entre toda aquella gente, vestido con chaleco rojo y con unas uñas largas que acompañaban el disfraz y unos ojos antinaturales que sin lugar a dudas daban la sensación para toda una fiesta del estilo. Solo fue un baile… ¿Solo? Resulto que ambos dos salieron en portada de las fotos de final del evento en donde sin etiquetarse ni nada ella lo encontró, empezaron a charlar, a hablar de todo un poco y entonces llego una pregunta de ella “¿Sabes lo que es el rol?” la respuesta de él fue clara, un texto redactado, un estilo quizás obsoleto para alguien de su edad, ella era más joven que el 14 años y de todas maneras no parecía importar porque él la transmitía paz y seguridad. Lo que ella supo después mucho después, es que sería una luz que le ayudaría a salir de un abismo de depresión y ansiedad que llevaba sufriendo por más de tres años.

Se intercambiaron números de teléfono, Instagram era incomodo para realizar roleos, historias, hablar, incluso casi hasta impersonal. Larise y Felipe no estaban hechos para este tipo de cosas, ella no le llamaba por su nombre, sino Felya y el la llamaba por un diminutivo Rise. Así esto se convirtió en una rutina, empezaron historias, normales que en un principio eran inocentes pero que se transformaron, crecieron, evolucionaron, tomaron un tono de intimidad que poco a poco subía, la realidad se mezclaba con las historias, los buenos días y buenas noches venían a menudo… Una vez incluso él se quedó toda una semana a su lado simplemente estando enferma, sola, había cosas que el no comprendía. Su pareja vivía cerca, al lado, solo tenía que sumarse 10 minutos en auto para llegar a su casa y poder cuidarla, para el era lógico, normal, un cuidado que darías por cualquier persona que amabas. Pero cada pareja es un mundo y hay una gran frase que quizás se repita a lo largo de estos relatos “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Realidad e historia fantástica, historia fantástica y realidad, entonces empezó, no se sabe cómo se pasó de los gustos de cada uno, de la temática mas 18 en los roles, de las interacciones entre personajes de forma intima, de que a veces los personajes o nosotros mismos nos volcábamos de más en estas situaciones y que transmitíamos… y así fue, jamás se me olvidaran aquellas palabras que intercambiamos y como poco a poco habiéndonos conocido en Julio… terminamos con un permiso de su pareja para vernos a solas para desearnos, el deseo era algo irrefrenable, innegable… y la química… dioses… mejor contar lo que paso en nuestra primera noche que perderme en devaneos propios de una mente que recuerda:

Aún podía sentir el eco de su piel en la suya, un fantasma de calor que se negaba a disiparse. El día anterior había sido una revelación, un punto de inflexión en la cartografía de su propio cuerpo. Se habían visto por primera vez bajo la luz parpadeante de una fiesta, un mar de rostros anónimos y música estridente. Él se había acercado, no con palabras, sino con una mirada que atravesó el bullicio y se clavó en ella. La tensión no tardó en convertirse en un contacto físico, un roce deliberado de su mano por la curva de su cintura mientras fingía escuchar a alguien más.

No estaban solos, y eso multiplicaba la electricidad de cada gesto. Sus dedos se deslizaron con una audacia que la dejó sin aliento, encontrando el contorno de su pecho a través de la tela fina de su vestido. La punta de su pulgar trazó círculos lentos sobre su pezón, que se endureció al instante, una respuesta traicionera que él supo leer perfectamente. Ella no se movió. Al contrario, arqueó la espalda una fracción, una invitación silenciosa que él aceptó capturando sus labios en un beso que no fue tímido ni exploratorio, sino un reclamo. Su boca era firme, sabía a vino y a una promesa de caos. Su otra mano encontró el dobladillo de su vestido y subió, despacio, rozando la piel interior de su muslo hasta que sus dedos se posaron sobre el tejido húmedo de su tanga, comprado solo para él. Un temblor la recorrió. No fue dolor. Fue una oleada de deseo tan puro y agudo que casi la dobló por la mitad. Por primera vez en su vida, el contacto no venía acompañado de esa punzada de nerviosismo o la necesidad de prepararse, de buscar lubricante. Su cuerpo estaba listo, ansioso, empapado solo por la anticipación.

Él lo supo. Una sonrisa pícara se dibujó en sus labios al sentir el calor y la humedad que lo esperaban. Jugó, un dedo presionando el tejido contra su clítoris, frotando con una presión calculada que la obligó a apoyar una mano en su pecho para no perder el equilibrio. Luego, en un movimiento tan rápido que apenas lo registró, levantó su mano y la dejó caer con un chasquido seco sobre su nalga. El azote no fue fuerte, pero fue inesperado, un shock de placer que la hizo emitir un pequeño “gah” ahogado contra su boca. La gente a su alrededor seguía riendo y bebiendo, completamente ajenos al universo de perversión que se estaba construyendo a centímetros de ellos.

Más tarde, ya a solas en la penumbra de una habitación ajena, la verdadera catarsis comenzó. Ella lo empujó hacia la cama y, sin una palabra, se arrodilló. Era lo que más anhelaba, esa sensación de poder y sumisión que solo daba el sexo oral. Abrió la cremallera de sus pantalones y liberó su polla, ya dura y palpitante. La tomó con una mano, sintiendo el peso y el calor en su palma, y se llevó el glande a los labios. Lo lamió lentamente, saboreando la sal de su piel, antes de abrir la boca y dejarlo deslizar hacia dentro. Lo hizo poco a poco, relajando su garganta, tomando más y más hasta que sus labios rozaron la base. Sus ojos se giraron hacia atrás, perdidos en la sensación de estar completamente llena, de tener su garganta invadida y poseída por él. Él se entreabrió de piernas, una mano entrelazada en su pelo, guiándola sin forzarla.

—Joder… así… —murmuró, la voz ronca de placer—. Trágatela toda, pequeña. A ver cuánto aguantas.

Ella obedeció, moviendo la cabeza hacia arriba y hacia abajo, su lengua trabajando el eje mientras su garganta se contraía alrededor de la cabeza. Podía sentir el pulso de su polla, un latido sordo y potente que anunciaba lo que estaba por venir. Pero no era el momento. Él la detuvo, tirando suavemente de su pelo para que soltara su miembro con un pop húmedo.

—Sube —ordenó, y ella lo hizo, deslizándose sobre su cuerpo.

Habían hablado de ello, de esa postura que ambos veían en imágenes y que deseaban probar: el loto. Él se sentó en el borde de la cama, y ella se montó sobre él, envolviéndolo con sus piernas. Se deslizó sobre su polla, y ambos emitieron un gemido al sentirse unidos de esa manera, tan cerca, cara a cara. No había ángulos, solo piel contra piel. Él nunca la había hecho, pero el instinto lo guio. La abrazó por la espalda, presionando sus pechos contra su pecho, y comenzó a moverse, un balanceo lento y profundo que la llenaba por completo. Cada embestida rozaba un punto nuevo dentro de ella, desatando una tormenta de sensaciones. El primer orgasmo la golpeó como una ola, inesperado y avasallador. Arqueó la espalda y mordió su hombro para no gritar. Él no se detuvo. Siguió ese ritmo implacable, y un segundo orgasmo estalló detrás del primero, más intenso, dejándola temblara y sin aliento.

Finalmente, la levantó y la tumbo boca abajo sobre las colchas. La posición cambió por completo la dinámica. Ya no era sobre cercanía, sino sobre fuerza, sobre una posesión más animal. Se colocó detrás de ella y la folló con profundidad, cada golpe haciendo que sus pechos se balancearan y el sonido de sus cuerpos chocando llenara la habitación. Ella se agarró a las sábanas, el placer era casi doloroso, una sobrecarga constante en sus nervios. Después de un tercer orgasmo que la dejó sin fuerzas, sintió cómo sus movimientos se volvían más erráticos, más urgentes. Sabía que estaba a punto de correrse.

—Usa mis tetas —logró decir, la voz pastosa y rota—. Corre en mis tetas. Cuando quieras.

Él la retiró de ella con un gruñido y se colocó de rodillas a su lado. Ella se giró y se incorporó, empujando sus pechos juntos para crear un canal cálido y suave para él. Él deslizó su polla entre sus tetas, mojada por los jugos de ella, y comenzó a moverse. Mientras lo hacía, sus manos encontraron sus pezones y los pellizcó, retorciéndolos con una fuerza que la hizo gemir de nuevo. Ella miró hacia arriba, viendo cómo la cabeza de su polla aparecía y desaparecía entre su carne. En el último segundo, inclinó la cabeza y abrió la boca, chupando el glande cada vez que emergía.

Eso fue todo lo que él necesitó. Con un rugido ahogado, explotó. El primer chorro de leche caliente le dio de lleno en la boca, y ella tragó instintivamente. Pero él no se detuvo. Se retiró y su polla siguió latiendo, disparando una cantidad incesante de semen que la salpicó por toda la cara. Un hilo caliente le golpeó el párpado, otro se deslizó por su mejilla, y más y más leche cayó sobre sus pechos, sus hombros, su cuello. Parecía no tener fin, una lluvia blanca y espesa que la cubría por completo, marcándola como suya. Ella permaneció inmóvil, con la boca abierta y los ojos cerrados, sintiendo el calor de su semen en su piel, respirando su denso aroma en el aire. Era una sensación sucia, primitiva y absolutamente perfecta.

Let Javier know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

How To Tame A Beast- An MC Romance

sanriosoul929: I really liked this story there were some grammatical errors like missing commas in a list but it didnt take away from the story and they are so cute together!

Read Now
The Partner Track

Victoria Catharyn: I loved everything about this story! The humor, the sexual tension, the characters. SO GOOD! ❤️😊

Read Now
One Night Stand With A Billionaire

gdmodica3: I started this book today. I could not put it down. Every chapter held my attention. I could not wait to read the next and the next after that. I finished this book today. That should say it all.

Read Now
Claimed by the Knight

Harshy : Wonderful loved it sooooo much

Read Now
The Lycan King's Second Chance

MsVette Da Voluptuous: Really good and well written.

Read Now
The Mafia's Chef

Roxx@n: It was longer, it was a really good read. I enjoyed it a lot. Wanted to see if Carlos became a great dad and he Grayson his friend out loud. He's rather closed off so a lil broader back story would be nice. And yes the wedding and twins announcement. A girl can hope right?

Read Now
ASHER - Original Version

JSK: This one was my first book on inkitt. I love it. I really like the plot twist

Read Now
Butcher Boys (The Devil's Due #1)

Living_Dead_Girl: I loved this story and I wasn’t ready for it to end haha. Regardless, it’s pretty dark and I appreciate that since most “dark writers” aren’t dark at all to me. I look forward to similar stories like this. Love the author. This is at least the 5th story I’ve read by her?? Thank you and keep up the g...

Read Now