Customize readability
Aa

EL MONSTRUO DEL CONGO

All Rights Reserved ©

Summary

Un científico de Europa viaja a el Congo para unas investigaciones pero al estar ahí, escucha rumores de un "monstruo" y decide investigar

Status
few sec ago
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

.Congo, 1932.


La noche había caído sobre la base militar como un animal silencioso que se tragaba la selva entera. El calor seguía pegado a las paredes de madera, húmedo y espeso, y el sonido de los insectos llenaba el aire con un zumbido constante que nunca se detenía del todo.


En una pequeña habitación iluminada por una lámpara de aceite, un científico europeo examinaba cuidadosamente varias muestras de plantas recogidas durante las últimas semanas. La luz temblaba sobre su mesa, dibujando sombras largas que parecían moverse solas.


Su nombre era Louis.


Llevaba horas comparando hojas, raíces y semillas, anotando diferencias mínimas en un cuaderno manchado de tierra y sudor. Para él, aquello era importante, aunque nadie más lo entendiera. Había viajado hasta el corazón del Congo, dejando atrás su laboratorio en Europa y su reputación académica, para estudiar especies que apenas habían sido documentadas por la ciencia europea. Especies que, quizás, cambiarían lo que el mundo creía saber sobre la vida.


Entonces escuchó voces afuera.


—Te digo que lo vi correr como si el demonio lo persiguiera.


—Está loco. No hay otra explicación.


Louis levantó la mirada. Algo en el tono de aquellas voces no sonaba como una discusión cualquiera entre soldados. Había miedo en ellas. Un miedo que no se finge.


Los pasos de dos militares se acercaron por el pasillo, pesados, apresurados.


—¿Qué ocurrió? —preguntó Louis al salir de la habitación.


Los dos hombres se miraron. Ninguno quería ser el primero en hablar.


—Un hombre llegó hace unas horas desde Kasai —respondió uno de ellos finalmente—. Está aterrorizado.


—¿Por qué?


El militar dudó. Se pasó la mano por la nuca, como si quisiera borrar lo que había oído.


—Dice que algo atacó a su grupo.


Louis frunció el ceño. En esa región, los ataques no eran extraños. La selva cobraba su precio a quien se atreviera a cruzarla.


—¿Un león?


—No.


—¿Un hipopótamo?


El militar negó con la cabeza, lentamente.


—Dice que era un reptil.


Louis soltó una pequeña risa incrédula. No pudo evitarlo.


—¿Un reptil?


—Eso fue exactamente lo que dijo.


El segundo militar intervino, con la voz más baja, casi como si temiera que la selva pudiera oírlo.


—Dice que era enorme. Que estaba en la selva. Que atacó a él y a su compañero.


Louis notó que uno de los hombres llevaba una pequeña caja de madera, apretada contra su cuerpo como si contuviera algo peligroso.


—¿Qué es eso?


El militar la sostuvo contra su pecho, instintivamente.


—Las fotografías que llevaba.


Louis extendió la mano.


—¿Puedo verlas?


Los hombres intercambiaron una mirada. Dudaron. Pero algo en la actitud tranquila de Louis —o quizás la necesidad de compartir el peso de lo que habían visto— los hizo ceder.


Finalmente, uno abrió la caja.


Dentro había varias fotografías húmedas y parcialmente dañadas. El agua y el barro las habían convertido en sombras de lo que alguna vez fueron.


Louis tomó una.


La imagen estaba borrosa. Apenas se distinguía la vegetación, un mar verde y confuso.


Pero entre los árboles había algo.


Una forma oscura.


Louis acercó la fotografía a la lámpara, tan cerca que casi tocaba la llama. Primero creyó que era una roca. La selva estaba llena de rocas, de troncos caídos, de formas que el ojo cansado convertía en monstruos.


Luego distinguió algo parecido a una mandíbula.


Una mandíbula demasiado grande.


Tan grande que, por un instante, Louis sintió que la habitación se quedaba sin aire.


—¿A qué distancia estaba esto? —preguntó, y su propia voz le sonó extraña.


—Según el hombre, unos diez metros.


Louis volvió a mirar la fotografía. Ya no sonreía.


—¿Y dónde está ahora?


—Bajo vigilancia.


—¿Y su compañero?


El silencio de los militares fue suficiente. Un silencio que pesaba más que cualquier respuesta.


Louis dejó lentamente la fotografía sobre la mesa.


—¿Qué ocurrió con él?


—No sobrevivió.


Las palabras quedaron flotando en el aire, mezcladas con el zumbido de los insectos y el olor a aceite quemado.


Esa noche Louis no pudo dormir.


Volvió a examinar las fotografías una y otra vez, como si mirándolas lo suficiente pudiera obligarlas a revelar lo que ocultaban. No eran buenas imágenes. Algunas estaban completamente arruinadas por la humedad. Otras solo mostraban árboles y sombras. Árboles y sombras, nada más.


Pero una fotografía lo inquietaba.


En ella podía distinguirse una enorme mandíbula entre la vegetación. Una mandíbula que no encajaba con ningún animal que Louis conociera. Ni con ninguno que hubiera estudiado. Ni con ninguno que existiera en los libros.


No podía identificar el animal. Y eso, para un científico, era el peor de los presagios.


Louis sacó un cuaderno y comenzó a escribir. Su pluma se movía rápido, casi con rabia.


"Posible especie desconocida."


Se detuvo.


La palabra "especie" le pareció de pronto demasiado pequeña. Demasiado cómoda. Como si nombrar algo bastara para entenderlo.


Tachó la palabra especie.


Volvió a escribir.


"Animal desconocido."


Al día siguiente comenzó a investigar. Primero buscó registros oficiales. Después habló con militares que habían viajado por Kasai. La mayoría evitaba el tema. Algunos se reían. Otros, simplemente, se iban sin responder.


Finalmente encontró un informe antiguo. Tan antiguo que el papel amarillento crujía entre sus dedos.


1927.


Un cazador había reportado haber visto un reptil de aproximadamente trece metros de longitud. Trece metros. La longitud de un edificio pequeño. Según su declaración, la criatura había atacado a un rinoceronte.


Louis leyó el informe dos veces. La segunda vez, más despacio.


El animal había matado al rinoceronte con una facilidad absurda. Sin heridas de lucha. Sin señales de resistencia. Como si el rinoceronte hubiera sido una hoja arrancada por el viento.


Pero había algo todavía más extraño.


El informe terminaba con una frase:


"Se recomienda no realizar nuevas investigaciones en la zona."


Louis se quedó mirando esas palabras.


¿Por qué?


¿Quién había dado esa orden? ¿Un militar? ¿Un gobierno? ¿Alguien que sabía más de lo que escribía?


Y, sobre todo...


¿qué habían encontrado para querer cerrar el caso?


Durante las semanas siguientes, Louis comenzó a recopilar testimonios. Los informes oficiales eran escasos. Las historias de los habitantes de la región, en cambio, eran numerosas. Tan numerosas que parecían formar parte de la vida cotidiana, como si la gente hubiera aprendido a convivir con el miedo.


Hablaban de hipopótamos encontrados muertos. Rinocerontes con heridas imposibles. Árboles derribados. Animales aplastados. Y, en algunas ocasiones, cadáveres que parecían haber sido destrozados por las mandíbulas de un depredador gigantesco.


Pero las historias no coincidían completamente.


Algunos hablaban de un animal rojo. Otros decían que era oscuro. Unos aseguraban que caminaba sobre cuatro patas. Otros decían que se levantaba sobre dos. Había quien juraba que no hacía ningún sonido al moverse. Y había quien decía que la selva entera se quedaba en silencio cuando aparecía.


Louis comprendió que los testimonios podían estar exagerados. El miedo engrandece. La noche distorsiona. La memoria, a veces, traiciona.


Pero había algo que todos repetían. Una y otra vez. Sin dudar. Sin contradecirse.


Era grande.


Demasiado grande.


Y esa noche, mientras Louis apagaba la lámpara y la oscuridad del Congo lo envolvía todo, comprendió que ya no podría volver atrás. Había algo en la selva. Algo que llevaba años oculto. Algo que alguien, en algún lugar, había decidido mantener en secreto.


Y él descubrirá que es lo que es.

Let Luis Mario know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Werewolf Hollow [GALATEA DATE TBA]

user-tYYAB62Jw9: I loved your/this story, thank you 😊 . Look forward to more writings. I was so invested in the kids. Curious who or which one is Annie's mate. Maybe Dylan since Collin is a werewolf. Although she'd also make a good Luna. Smiles 🙂

Read Now
The Alpha's Exiled Mate

Mokatoka: Say what????? God! Is it over???

Read Now
Silver's Second Chance

Beth Willyoung: This is definitely a great site all the rest make you read and pay this one is the most legitimate site.

Read Now
Beyond the Ice Wall

Dee: I'm enjoying this read immensely. I would recommend this to readers who enjoy suspenseful romance. At this point, I can't find a reason to rate less. Can't wait to see how the story plays out.

Read Now
The zatorian

jo987_123: This is a good story, but it needs a good editor to go through this iteration and fix the mistakes. The pov changes from 1st person to 3rd person, often, and sometimes within one sentence. It needs a liberal sprinkling of punctuation marks throughout, and a decision needs to be made about the char...

Read Now
My Horny Alien

Rianna Reid: This story was amazing! I love the romance between Lily and Zee. It was so cute while being spicy at the same time. The different world was also a nice touch! I only wish that we got more of a showdown on Earth, but besides that, a fantastic midnight read!

Read Now
The Luna Trials

abqgnomeroo: I really like this book. It seems unique in a few pleasing ways, compared to other wolf books. Definitely worth reading.

Read Now
An Irish Match

JSK: I loved this book and appreciated that it was written grammatically and was expressive, full of emotion.

Read Now