Palmira, la hija del Minsung
Palmira tenía 14 años y vivía junto a sus papás, Lee Know y Han, en una casa donde casi nunca había silencio. Entre las bromas de Han, las ocurrencias de Lee Know y las visitas de los demás miembros de Stray Kids, siempre había algo pasando.
Aquella tarde, Palmira estaba sentada en el sofá, abrazando un cojín mientras miraba su celular.
Han salió de la cocina con un vaso de agua y se quedó observándola.
Han: ¿Qué haces, hija?
Palmira levantó la mirada.
Palmira: Nada, papá.
Han entrecerró los ojos.
Han: Ese "nada" sonó sospechoso.
Palmira soltó una pequeña risa.
Palmira: Solo estoy cansada.
En ese momento, Lee Know apareció desde el pasillo.
Lee Know: ¿Cansada de qué?
Palmira: De ustedes.
Han abrió la boca, fingiendo estar ofendido.
Han: ¡¿De nosotros?!
Palmira: Sí. Son demasiado ruidosos.
Lee Know se sentó junto a ella y le acomodó suavemente el cabello.
Lee Know: Entonces nuestra pequeña Palmira necesita un poco de tranquilidad.
Palmira apoyó la cabeza sobre el hombro de su papá.
Palmira: Un poquito...
Han se sentó al otro lado y sonrió.
Han: Bueno, podemos intentar estar tranquilos.
Lee Know la observó con atención. Palmira parecía tranquila, pero llevaba varios minutos demasiado callada.
Lee Know: Todo bien, hija?
Palmira: Sí. ¿Por qué?
Lee Know: Porque estás muy callada. Y normalmente cuando estás así, algo te pasa.
Palmira dejó el celular sobre sus piernas y lo miró.
Palmira: No me pasa nada, papá.
Han, que estaba sentado cerca, levantó la mirada.
Han: ¿Segura, hija?
Palmira: Sí, papá Han. Estoy bien.
Lee Know la miró unos segundos, todavía preocupado.
Lee Know: ¿De verdad?
Palmira lo miró claramente molesta.
Palmira: Sí, papá, ya basta, ¿sí?
Palmira tomó nuevamente su celular.
Palmira: Déjame en paz.
Lee Know y Han se quedaron en silencio.
Los dos se miraron claramente preocupados. Han bajó la mirada por un momento, mientras Lee Know observaba a Palmira con atención.
Han: Hija...
Palmira no respondió. Continuó mirando su celular, fingiendo estar distraída.
Lee Know: Está bien. Te dejaremos tranquila.
Los dos se alejaron hacia la cocina.
En cuanto Palmira dejó de escuchar sus voces, bajó lentamente el celular y llevó una mano hasta su abdomen.
Palmira: Ay...
Hacía más de una hora que tenía un fuerte dolor de estómago. Al principio había pensado que se le pasaría, pero el dolor había ido aumentando.
También sentía un poco de náuseas.
Palmira cerró los ojos y respiró profundamente.
Palmira: No quiero que se preocupen...
Por eso había estado tan callada y, cuando Lee Know comenzó a preguntarle si estaba bien, se había puesto a la defensiva.
Desde la cocina, Han miró discretamente hacia la sala.
Han: Lino... ¿viste su cara?
Lee Know: Sí.
Han: Creo que está escondiendo algo.
Lee Know asintió, preocupado.
Lee Know: Vamos a darle unos minutos. Después hablaré con ella.
Mientras tanto, Palmira volvió a mirar su celular, intentando aparentar normalidad.
Pero otra punzada de dolor hizo que apretara los labios.
Palmira: Solo tengo que aguantar un poquito más...
Lee Know y Han se acercaron nuevamente al sofá. Palmira levantó la mirada al notar que los dos estaban frente a ella.
Lee Know: ¿Palmira?
Palmira frunció ligeramente el ceño.
Palmira: ¿Ahora qué sucede?
Han: Nada, hija. Solo queríamos hablar contigo.
Palmira: Ya les dije que estoy bien.
Lee Know se sentó a su lado, pero esta vez mantuvo cierta distancia para no hacerla sentir presionada.
Lee Know: Lo sé. No queremos molestarte.
Palmira: Entonces...
Lee Know: Solo quiero preguntarte una cosa.
Palmira suspiró.
Palmira: ¿Qué?
Lee Know la observó con calma.
Lee Know: ¿Te duele algo?
Palmira se quedó completamente quieta durante unos segundos.
Han notó inmediatamente el cambio en su expresión.
Han: Palmira...
Palmira bajó la mirada hacia su celular.
Palmira: No.
Lee Know: ¿Segura?
Palmira: Sí.
Han: Hija, puedes decirnos la verdad. No vamos a enojarnos contigo.
Palmira apretó un poco el celular entre sus manos.
Palmira: Es que...
Se llevó discretamente una mano al abdomen.
Lee Know lo notó.
Lee Know: Palmira...
Palmira finalmente dejó escapar un suspiro.
Palmira: Me duele un poco la barriga.
Han abrió los ojos, preocupado.
Han: ¿Desde cuándo?
Palmira: Desde hace rato.
Lee Know: ¿Y por eso estabas molesta cuando te pregunté?
Palmira: ¡No es por eso! Solo...
Palmira suspiró y dejó caer los hombros. Sin decir nada más, se levantó del sofá y comenzó a caminar hacia el pasillo.
Lee Know: Hija, espera. ¿A dónde vas?
Palmira se detuvo un momento y volteó a mirarlo.
Palmira: Necesito estar sola, papá. Solo un momento.
Lee Know la observó con preocupación, pero decidió respetar su espacio.
Lee Know: Ah... de acuerdo, hija.
Palmira asintió y continuó hasta su habitación.
Han esperó hasta que Palmira cerró la puerta.
Han: Lino...
Lee Know: Sí, ya sé.
Han: Definitivamente algo le pasa.
Lee Know suspiró y miró hacia el pasillo.
Lee Know: Sí. Pero nos pidió estar sola. Vamos a respetarlo.
Han: ¿Y si el dolor empeora?
Lee Know: Si pasa eso, iremos con ella.
Mientras tanto, dentro de su habitación, Palmira se sentó en el borde de la cama y volvió a llevarse una mano al abdomen.
Palmira: Uf...
El dolor seguía ahí.
Palmira se recostó lentamente, esperando que desapareciera.
Palmira: Solo necesito que se me pase...
Lee Know: Hay que ir a hablar con ella. Está ocultando algo.
Han: Está bien, iré yo, ¿sí?
Lee Know: De acuerdo, mi amor. Ve tranquilo. Trata de no presionarla.
Han asintió y caminó lentamente hacia la habitación de Palmira. Antes de entrar, tocó suavemente la puerta.
Han: ¿Palmira?
Desde dentro se escuchó la voz de su hija.
Palmira: ¿Qué pasa, papá Han?
Han: ¿Puedo entrar?
Palmira dudó unos segundos.
Palmira: Sí...
Han abrió la puerta y entró. Palmira estaba acostada en su cama, abrazando una almohada.
Han se sentó junto a Palmira, mirándola con ternura.
Han: Mi amor, ¿qué pasa?
Palmira: Nada, papá.
Han: ¿Nada? Parece que sí pasa algo.
Palmira: No, no es nada.
Han: ¿Estás segura, hijita?
Palmira dio un suspiro y bajó la mirada.
Palmira: Es que... me duele mi...
Han se inclinó un poquito hacia ella, preocupado.
Han: ¿Qué te duele, Palmi?
Palmira dudó unos segundos antes de responder.
Palmira: Mi barriga...
Han: Ah... mi amor.
Palmira: Me lleva doliendo desde hace un rato, pero pensé que se me iba a pasar.
Han: ¿Y por eso estabas tan callada?
Palmira asintió.
Palmira: Sí...
Han salió de la habitación y cerró la puerta suavemente detrás de él. Caminó hasta la sala, donde Lee Know lo esperaba con expresión preocupada.
Lee Know: ¿Y? ¿Está bien?
Han negó con la cabeza.
Han: No, mi amor.
Lee Know se levantó inmediatamente.
Lee Know: ¿Qué le pasa?
Han suspiró.
Han: Me dijo que le duele la barriga. Lleva un rato así, pero no quería contarnos.
Lee Know se quedó serio.
Lee Know: ¿Le duele mucho?
Han: Dice que bastante.
Lee Know miró hacia el pasillo.
Lee Know: Pobrecita...
Han: Creo que intentaba aguantar para no preocuparnos.
Lee Know: Tenemos que ir a verla.
Han: Sí, pero recuerda lo que dijiste. No debemos presionarla.
Lee Know asintió.
Lee Know: Claro. Primero quiero saber cómo se siente.
Los dos caminaron hacia la habitación de Palmira.
Han abrió lentamente la puerta.
Lee Know: Palmi...?
Palmira levantó la mirada desde la cama.
Palmira: ¿Papá Lino?
Han: Mi amor, papá Lino necesita verte un momento.
Lee Know entró despacio a la habitación y se acercó a la cama.
Lee Know: Hola, hijita.
Palmira: Hola, papá...
Lee Know se sentó a su lado y la miró con ternura.
Lee Know: Han me contó que te duele la barriga.
Palmira bajó la mirada y abrazó un poco más fuerte la almohada.
Palmira: Sí...
Han: Los dejaré un momento solos.
Lee Know asintió y esperó hasta que Han salió de la habitación.
Lee Know: Hija...
Palmira: No...
Lee Know: ¿No qué, hija? ¿No me dirás lo que te pasa?
Palmira bajó la mirada y apretó la almohada contra su abdomen.
Palmira: Es que...
Lee Know: ¿Qué?
Palmira respiró profundamente antes de hablar.
Palmira: Me duele bastante, papá...
Lee Know frunció ligeramente el ceño, preocupado.
Lee Know: ¿Bastante?
Palmira asintió.
Palmira: Sí... pero no quería preocuparlos.
Lee Know: Palmi, mírame.
Palmira levantó lentamente la mirada.
Lee Know: Nunca tienes que esconderme que te sientes mal. ¿Entendido?
Palmira: Sí, papá Lino...
Lee Know le acarició suavemente el cabello.
Lee Know: Bien. Ahora dime, ¿el dolor está solamente en la barriga o también sientes algo más?
Palmira dudó unos segundos.
Palmira: También tengo un poquito de náuseas...
Lee Know: ¿Te duele aquí?
Lee Know señaló suavemente la zona de su abdomen.
Palmira: ¡Ay, papá! No toques.
Lee Know retiró inmediatamente la mano.
Lee Know: Perdón, hijita. ¿Apreté demasiado fuerte?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No, pero...
Lee Know: ¿Pero qué, Palmi?
Palmira bajó la mirada y se quedó abrazando la almohada.
Palmira: Es que... me duele incluso cuando no lo toco.
Lee Know se preocupó aún más.
Lee Know: Entiendo...
Palmira: Y a veces me da como una punzada.
Lee Know: ¿Desde cuándo te pasa eso?
Palmira: Desde esta tarde.
Lee Know: ¿Y las náuseas también empezaron hoy?
Palmira asintió.
Palmira: Sí...
Lee Know respiró profundamente y le acomodó el cabello.
Lee Know: Está bien, hija. Vamos a estar atentos. Si el dolor aumenta, si vomitas o si aparece cualquier otro síntoma, se lo diremos a un médico.
Lee Know: No te habrá... ¿bajado?
Palmira: No, papá.
Lee Know: Solo digo, porque te duele y estás...
Palmira: ¿Estoy qué?
Lee Know se quedó en silencio, dándose cuenta de que estaba incomodándola.
Lee Know: N-nada...
Palmira frunció el ceño.
Palmira: Papá, sal de aquí.
Lee Know: Pero, mi amor, solo...
Palmira: ¡Déjame sola, papá!
Lee Know se quedó sorprendido por el tono de su hija. No quería discutir con ella ni hacerla sentir más incómoda.
Lee Know: Está bien, hija. Te dejaré tranquila.
Palmira se dio la vuelta en la cama y abrazó la almohada.
Lee Know caminó hacia la puerta, pero antes de salir se detuvo.
Lee Know: Si necesitas algo, me llamas, ¿sí?
Palmira no respondió.
Lee Know salió y cerró la puerta suavemente.
En el pasillo encontró a Han, que había estado esperando.
Han: ¿Qué pasó?
Lee Know suspiró.
Lee Know: Creo que la incomodé preguntándole por su periodo.
Han: ¿Y cómo está?
Lee Know: Le sigue doliendo bastante. También tiene náuseas.
Han bajó la voz.
Han: Entonces tenemos que estar pendientes de ella.
Lee Know se quedó mirando la puerta de la habitación de Palmira, visiblemente preocupado.
Lee Know: ¿Estará molesta conmigo?
Han se acercó y le tomó suavemente la mano.
Han: Claro que no, mi amor. No digas eso.
Lee Know: Es que... mi amor...
Han: Ella te ama, Lino. Solo que no te lo dice.
Lee Know suspiró.
Lee Know: Pero le pregunté algo que quizá la hizo sentir incómoda.
Han: Puede que sí, pero eso no significa que esté enojada contigo.
Lee Know: ¿Tú crees?
Han: Estoy seguro. Palmira está sintiéndose mal y probablemente solo quiere estar tranquila.
Lee Know volvió a mirar hacia la puerta.
Lee Know: Solo quiero que esté bien.
Han: Lo sé.
Han lo abrazó brevemente.
Han: Y cuando salga, puedes hablar con ella. Sin presionarla.
Lee Know asintió.
Lee Know: De acuerdo.
Han miró hacia la puerta de la habitación de Palmira y luego volvió a mirar a Lee Know.
Han: ¿Tú crees que Palmira esté en su periodo?
Lee Know: Le pregunté y me ha dicho que no.
Han: ¿No habrá comido algo extraño?
Lee Know: No, que yo sepa.
Han se quedó pensativo.
Han: Entonces no sabemos qué está causando el dolor.
Lee Know: Exactamente. Y eso es lo que me preocupa.
Han: Quizá solo sea algo que le cayó mal.
Lee Know: Puede ser. Pero también tiene náuseas y dice que el dolor es bastante fuerte.
Han asintió lentamente.
Han: Entonces lo mejor es observar cómo sigue. Y si empeora, buscamos atención médica.
Lee Know: Sí.
En ese momento, desde la habitación se escuchó la voz de Palmira.
Palmira: ¡Papá Han!
Han se levantó rápidamente.
Han: ¡Sí, hija, ya voy!
Han entró rápidamente a la habitación de su hija.
Han: ¿Qué pasa? ¿Estás bien?
Palmira: Sí, papá, nada malo.
Han se acercó a la cama y la miró con preocupación.
Han: Me asustaste, mi amor. Pensé que te había pasado algo.
Palmira: Perdón, papá.
Han: No tienes que disculparte. Solo dime qué necesitas.
Palmira guardó silencio unos segundos y miró hacia la puerta.
Palmira: ¿Papá Lino está afuera?
Han: Sí, está en el pasillo.
Palmira: ¿Está triste?
Han se sorprendió.
Han: ¿Por qué preguntas eso?
Palmira: Escuché lo que dijo...
Han sonrió suavemente y se sentó junto a ella.
Han: Tu papá Lino solo está preocupado por ti. Pensó que quizá estabas molesta con él.
Palmira bajó la mirada.
Palmira: No estoy molesta con él.
Han: Lo sé, mi amor. Pero quizá deberías decírselo cuando te sientas preparada.
Palmira: Sí...
Han: ¿Quieres que lo llame?
Palmira dudó unos segundos.
Palmira: Sí. Pero dile que entre tranquilo.
Han sonrió.
Han: Está bien, hijita.
Han se levantó y salió de la habitación.
Han: Lee Know, ¿puedes venir un momento? Palmira quiere hablar contigo.
Lee Know: ¿Palmira quiere hablar conmigo?
Han: Sí.
Lee Know se quedó completamente quieto, sorprendido.
Lee Know: ¿Estaré soñando?
Han soltó una pequeña risa.
Han: Mi amor, no estás soñando. Tu hija te está llamando.
Lee Know: ¿De verdad?
Han: Sí. Pero entra tranquilo, ¿de acuerdo? No quiere que la presiones.
Lee Know asintió rápidamente.
Lee Know: Claro. Voy.
Han se hizo a un lado para dejarlo pasar.
Lee Know entró despacio a la habitación y miró a Palmira.
Lee Know: ¿Palmi?
Palmira levantó la mirada.
Palmira: Papá Lino...
Lee Know se acercó, pero se detuvo a cierta distancia.
Lee Know: Aquí estoy, hijita.
Palmira: Quería decirte algo.
Lee Know: Te escucho.
Palmira respiró profundamente.
Palmira: No estoy enojada contigo.
Lee Know sintió que se le quitaba un peso de encima.
Lee Know: ¿De verdad?
Palmira asintió.
Palmira: Sí. Solo me sentí incómoda antes.
Lee Know: Lo entiendo, mi amor. Perdón si te hice sentir así.
Palmira: Está bien, papá.
Lee Know sonrió suavemente.
Lee Know: Gracias por decírmelo.
Palmira estiró una mano hacia él.
Palmira: ¿Te puedes quedar conmigo?
Lee Know tomó su mano con cuidado.
Lee Know: Claro, tranquila, hijita.
Palmira sonrió un poquito y volvió a acomodarse en la cama.
Han se acercó y se quedó observándolos en silencio.
Lee Know levantó la mirada.
Lee Know: ¿Qué?
Han: Nada, mi amor.
Lee Know: ¿Y entonces por qué me estás observando así?
Han sonrió.
Han: Porque me alegra verlos así.
Lee Know: ¿Así cómo?
Han: Tú preocupado por ella y ella finalmente dejándose cuidar por ti.
Palmira los miró a ambos.
Palmira: Papá Han...
Han: ¿Sí, mi amor?
Palmira: No empieces a ponerse sentimental.
Han soltó una pequeña risa.
Han: Está bien, está bien.
Lee Know sonrió y volvió a mirar a Palmira.
Lee Know: Bueno, mientras tu papá Han se pone sentimental, yo voy a quedarme aquí contigo.
Palmira: Gracias, papá Lino.
Han: Y yo también me voy a quedar.
Palmira: ¿Los dos?
Han: Los dos.
Palmira suspiró, pero sonrió.
Palmira: Está bien...
Al caer la noche, la casa estaba mucho más tranquila. Las luces del pasillo permanecían encendidas mientras Palmira seguía descansando en su habitación.
Han entró con un vaso de agua.
Han: ¿Cómo te sientes ahora, mi amor?
Palmira, que estaba recostada entre las almohadas, levantó la mirada.
Palmira: Un poquito mejor, papá.
Lee Know, que estaba sentado en una silla junto a la cama, se acercó.
Lee Know: ¿Todavía te duele?
Palmira asintió suavemente.
Palmira: Sí, pero menos que antes.
Han dejó el vaso sobre la mesita.
Han: Eso es bueno. Pero si vuelve a dolerte mucho, nos avisas inmediatamente.
Palmira: Sí.
Lee Know le acomodó la manta.
Lee Know: ¿Quieres comer algo?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No tengo mucha hambre.
De repente, su estómago hizo un pequeño ruido.
Palmira abrió los ojos, avergonzada, y se llevó una mano al abdomen.
Lee Know miró a Han.
Lee Know: Hannie, mi amor... ¿escuchaste eso?
Han intentó contener una sonrisa.
Han: Sí, lo escuché.
Palmira: ¡Papá Han!
Han: ¿Qué? Tu barriga habló primero.
Palmira: ¡No tengo hambre!
Lee Know: Claro, hijita.
Han: Entonces supongo que fue tu barriga la que tiene hambre.
Palmira escondió el rostro entre las almohadas.
Palmira: Ustedes son imposibles...
Lee Know se rio suavemente y le acarició la cabeza.
Lee Know: Está bien, no te molestaremos.
Han: Pero si después tienes hambre, nos avisas.
Palmira asintió.
Palmira: Sí...
Lee Know volvió a acomodarle la manta.
Lee Know: ¿Y el dolor? ¿Sigue igual?
Palmira se quedó pensativa unos segundos.
Palmira: Un poquito...
Han y Lee Know intercambiaron una mirada preocupada.
Han: Bueno, entonces seguimos pendientes de ti, ¿sí?
Palmira: Sí, papá.
Han: Y si quieres algo para comer más tarde, aunque sea poquito, te lo preparamos.
Palmira: Está bien.
Los dos se quedaron junto a ella, tratando de mantener la calma mientras Palmira descansaba.
La habitación quedó en silencio durante unos minutos. Palmira permanecía recostada, mientras Lee Know y Han estaban sentados cerca de ella.
De repente, Palmira volvió a llevarse una mano al abdomen.
Lee Know: ¿Otra vez te duele?
Palmira: Un poquito...
Han se acercó.
Han: ¿Es el mismo dolor de antes?
Palmira: Sí, pero ahora siento como... vacío.
Lee Know la miró con atención.
Lee Know: ¿Vacío?
Palmira asintió.
Palmira: Sí. Creo que quizá sí tengo un poquito de hambre.
Han sonrió.
Han: Ah, entonces esa barriga que escuchamos antes no estaba mintiendo.
Palmira: Papá...
Han: Perdón, perdón.
Lee Know se levantó.
Lee Know: ¿Qué te gustaría comer?
Palmira pensó unos segundos.
Palmira: No sé...
Han: Podemos prepararte algo suave.
Palmira: Quizá unas tostadas...
Lee Know: Tostadas será.
Lee Know salió de la habitación junto a Han.
Mientras caminaban hacia la cocina, Han habló en voz baja.
Han: Parece que está un poco mejor.
Lee Know: Sí, pero todavía me preocupa que siga teniendo dolor.
Han: A mí también.
Lee Know comenzó a preparar las tostadas mientras Han buscaba algo para acompañarlas.
Unos minutos después, ambos regresaron a la habitación.
Han: Servicio especial para nuestra hija.
Palmira sonrió al ver el plato.
Palmira: Gracias, papás.
Lee Know se sentó junto a ella.
Lee Know: Come despacito, ¿sí?
Palmira tomó una pequeña mordida.
Palmira: Está rico.
Han sonrió al verla comer.
Han: Eso me tranquiliza un poquito.
Palmira levantó la mirada.
Palmira: ¿Todavía están preocupados?
Lee Know y Han se miraron.
Lee Know: Un poquito.
Han: Mucho, en realidad.
Al caer la noche, el reloj marcó las 21:30 hs.
Palmira llevaba varios minutos intentando encontrar una posición cómoda en la cama. Se giraba hacia un lado, luego hacia el otro, pero ninguna posición parecía aliviarla.
Lee Know: Iré a verla un momento, Hannie.
Han: De acuerdo, pero si está dormida no la molestes.
Lee Know: Sí, de acuerdo.
Lee Know se levantó y caminó tranquilamente hacia la habitación de Palmira. Al llegar, abrió la puerta con cuidado y asomó la cabeza.
Palmira: Ay... ay, duele...
Lee Know se quedó quieto al escucharla.
Lee Know: ¿Palmi...?
Palmira levantó la mirada, sorprendida.
Palmira: ¿Papá...?
Lee Know entró rápidamente, pero sin asustarla.
Lee Know: Sí, hijita. Estoy aquí. ¿Qué pasó?
Palmira se llevó ambas manos al abdomen.
Palmira: Me empezó a doler más...
Lee Know se sentó inmediatamente a su lado.
Lee Know: ¿Mucho más?
Palmira asintió con los ojos un poco llorosos.
Palmira: Sí...
Lee Know le tomó la mano.
Lee Know: Está bien, mi amor. Respira despacito.
Palmira: Papá... no encuentro ninguna posición que no me duela.
Lee Know: Entonces no vamos a obligarte a moverte. Quédate como estés más cómoda.
Palmira cerró los ojos y respiró lentamente.
Lee Know: ¿Quieres que llame a papá Han?
Palmira dudó unos segundos.
Palmira: Sí...
Lee Know: Quédate aquí, voy a llamar a papá Han.
Palmira: Está bien, papá.
Lee Know salió de la habitación de su hija y se dirigió rápidamente hacia la sala, donde Han estaba esperando.
Lee Know: Hannie, mi amor...
Han: ¿Sí? ¿Qué pasa?
Lee Know: Ven un rato. Es Palmira.
Han se levantó inmediatamente.
Han: ¿Qué pasa? ¿Está bien?
Lee Know negó suavemente con la cabeza.
Lee Know: No mucho. El dolor aumentó y no consigue encontrar una posición cómoda.
Han: ¿Le duele bastante?
Lee Know: Sí. Me pidió que te llamara.
Han tomó rápidamente el brazo de Lee Know.
Han: Vamos con ella.
Lee Know: Sí.
Ambos regresaron a la habitación.
Han entró primero.
Han: Palmi... Un momento, ¿dónde está?
Lee Know miró alrededor de la habitación.
Lee Know: ¿Hija...?
Entonces escuchó un pequeño ruido proveniente del baño.
Lee Know se acercó a la puerta y tocó suavemente.
Lee Know: Hija, mi amor, ¿estás ahí?
Palmira: Papá... me asustaste.
Lee Know: Perdón, hijita. No quería asustarte.
Lee Know se quedó frente a la puerta.
Lee Know: ¿Te sigue doliendo?
Hubo unos segundos de silencio.
Palmira: Sí...
Han se acercó preocupado.
Han: ¿Mucho, mi amor?
Palmira: Un poquito más que antes.
Palmira volvió a acostarse en la cama, intentando encontrar una posición que le resultara cómoda.
Pero apenas se acomodó, una punzada mucho más fuerte la hizo encogerse.
Palmira: Ay... ay, ay... ¡Papá! Ay...
Lee Know y Han, que estaban cerca, escucharon sus gritos y entraron rápidamente a la habitación.
Han: ¡Hija! ¿Qué pasa?
Palmira apretó la almohada contra su cuerpo, con los ojos llorosos.
Palmira: Me duele mucho...
Han se sentó inmediatamente a su lado y tomó su mano.
Han: Estoy aquí, mi amor. Respira despacito.
Lee Know se acercó al otro lado de la cama.
Lee Know: Palmi, mírame. ¿El dolor aumentó de repente?
Palmira asintió.
Palmira: Sí... mucho...
Lee Know miró preocupado a Han.
Lee Know: Hannie, creo que ya no deberíamos esperar.
Han asintió rápidamente.
Han: Sí. Vamos a buscar atención médica.
Palmira los miró con miedo.
Palmira: ¿Tenemos que ir al médico?
Han: Sí, mi amor. Te duele demasiado y queremos asegurarnos de que estés bien.
Palmira: No quiero...
Lee Know le acarició suavemente el cabello.
Lee Know: Lo sé, hijita. Pero no vas a estar sola. Papá Han y yo vamos contigo.
Palmira respiró entrecortadamente y apretó la mano de Han.
Palmira: Está bien...
Han: Eso es, mi amor. Vamos paso a paso.
Lee Know: Voy a preparar todo. Hannie, quédate con ella.
Han: Sí.
Mientras Lee Know salía de la habitación, Han permaneció junto a Palmira, sin soltarle la mano.
Palmira: Papá Han...
Han: ¿Sí, mi amor?
Palmira: Llévame al... baño.
Han: Sí, mi amor. Vamos.
Han se levantó y le ofreció su brazo para ayudarla.
Han: Despacito, hijita.
Palmira se incorporó lentamente, pero al ponerse de pie se quedó quieta y llevó una mano al abdomen.
Palmira: Ay...
Han: ¿Te volvió a doler?
Palmira: Sí...
Han: Está bien. Apóyate en mí.
Palmira se sujetó de su brazo y caminó lentamente hacia el baño.
Han: Ya casi llegamos.
Palmira: Papá...
Han: Aquí estoy.
Palmira: No te vayas.
Han: No me voy a ir. Me quedaré aquí afuera, ¿sí?
Palmira asintió y entró al baño.
Han permaneció junto a la puerta, atento.
Han: Si necesitas algo, me llamas.
Palmira: Sí, papá.
Han permaneció frente a la puerta del baño, esperando.
Han: ¿Palmi? ¿Todo bien?
Palmira: Sí, papá...
Han escuchó que su hija respiraba con dificultad.
Han: ¿Te duele mucho?
Palmira: Un poco...
Han: Está bien. Tómate tu tiempo.
Pasaron unos minutos.
De repente, la puerta se abrió lentamente y Palmira salió.
Han: ¿Mejor?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No mucho...
Han la sostuvo del brazo.
Han: Ven, vamos a sentarnos.
Palmira caminó despacio hasta la cama y se sentó.
En ese momento, Lee Know regresó a la habitación.
Lee Know: Ya estoy listo. ¿Cómo está mi hijita?
Han lo miró seriamente.
Han: No mucho mejor. Sigue teniendo bastante dolor.
Lee Know se acercó inmediatamente.
Lee Know: Palmi, ¿quieres que vayamos ya?
Palmira asintió.
Palmira: Sí, papá...
Lee Know se agachó frente a ella.
Lee Know: Está bien. No te preocupes. Vamos a llevarte para que te revisen.
Palmira: ¿Van a venir los dos?
Han: Los dos.
Minutos después, Lee Know y Han llegaron con Palmira a un centro médico.
Palmira caminaba despacio entre sus dos papás, sujetándose de sus brazos.
Han: Despacito, mi amor. Ya llegamos.
Palmira: Sí...
Lee Know: ¿Cómo estás?
Palmira: Me sigue doliendo, papá.
Lee Know asintió preocupado.
Lee Know: Vamos a conseguir que te revisen.
Al entrar, se acercaron al mostrador de recepción.
Han: Buenas noches. Nuestra hija tiene un dolor abdominal bastante fuerte.
Recepcionista: Claro. Vamos a registrarla para que pueda ser valorada.
Palmira se quedó junto a Han mientras Lee Know completaba los datos necesarios.
Han: ¿Quieres sentarte?
Palmira: Sí, papá.
Han la acompañó hasta una silla.
Lee Know regresó rápidamente y se agachó frente a ella.
Lee Know: Ya está, hijita. Ahora solo tenemos que esperar a que nos llamen.
Palmira apoyó la cabeza en el hombro de Han.
Palmira: ¿Van a quedarse conmigo?
Han: Claro que sí.
Lee Know: No nos vamos a ningún lado.
Poco después, una enfermera salió a llamarla.
Enfermera: ¿Palmira?
Palmira levantó la mirada.
Han: Sí, es ella.
Enfermera: Vamos a pasarla para revisarla.
Palmira tomó rápidamente la mano de Lee Know.
Palmira: Papá...
Lee Know: Estoy aquí, hijita.
Han tomó su otra mano.
Han: Vamos juntos.
Los tres entraron a la sala de valoración.
La enfermera comenzó a hacerle algunas preguntas.
Enfermera: Palmira, ¿desde cuándo tienes este dolor?
Palmira: Desde esta tarde, pero hace un rato se hizo mucho más fuerte.
Enfermera: ¿Has tenido náuseas?
Palmira: Sí.
Enfermera: ¿Has vomitado?
Palmira: No.
La enfermera anotó la información.
Enfermera: De acuerdo. El médico vendrá a examinarte. Mientras tanto, intenta descansar.
Palmira asintió.
Unos minutos después, la puerta de la sala se abrió y entró el médico.
Médico: Buenas noches. Soy el doctor que va a revisar a Palmira.
Han: Buenas noches, doctor.
Lee Know: Ella tiene bastante dolor abdominal desde esta tarde, pero hace un rato empeoró mucho.
Médico: De acuerdo. Palmira, ¿puedes contarme dónde te duele?
Palmira señaló la parte baja de su abdomen.
Palmira: Aquí... y a veces siento como un pinchazo.
Médico: ¿El dolor está todo el tiempo o va y viene?
Palmira: Está casi todo el tiempo... pero a veces duele más.
El médico asintió y revisó sus signos vitales.
Médico: La presión y la temperatura están bien. Ahora voy a examinarte el abdomen, ¿de acuerdo?
Palmira miró a sus papás.
Palmira: ¿Pueden quedarse?
Han: Claro que sí, mi amor.
Lee Know: Estamos aquí.
El médico le pidió que se acostara en la camilla y descubriera solamente la zona necesaria para la exploración.
Médico: Primero voy a observar y después voy a tocar suavemente. Si algo te duele, me lo dices inmediatamente.
Palmira: Está bien.
El médico comenzó a palpar cuidadosamente distintas zonas de su abdomen.
Médico: ¿Aquí duele?
Palmira: Un poquito.
Médico: ¿Y aquí?
Palmira hizo una pequeña mueca.
Palmira: Sí... ahí más.
Lee Know apretó suavemente la mano de su hija.
Lee Know: Tranquila, hijita.
El médico continuó con cuidado, comparando distintas zonas.
Médico: ¿Y cuando presiono aquí?
Palmira: ¡Ay! Sí, ahí duele bastante.
Han se preocupó al escucharla.
Han: ¿Te duele mucho, mi amor?
Palmira: Sí...
El médico retiró la mano y dejó que Palmira descansara unos segundos.
Médico: Muy bien. No voy a seguir presionando por ahora.
Después le hizo algunas preguntas más.
Médico: ¿Has comido normalmente hoy?
Palmira: Sí... bueno, no mucho.
Médico: ¿Has tenido diarrea, estreñimiento o algún otro síntoma?
Palmira: No que yo recuerde.
Médico: ¿Y cuándo fue tu última menstruación?
Palmira: Todavía no me ha bajado.
Lee Know y Han se miraron brevemente, pero permanecieron en silencio.
Médico: De acuerdo. Necesito valorar algunas cosas antes de decirles qué está causando el dolor. Puede que necesitemos hacer algunas pruebas.
Han: ¿Está bien?
Médico: Por ahora, sus signos vitales son estables, pero como el dolor es fuerte y hay una zona que le resulta especialmente dolorosa, prefiero estudiarlo antes de sacar conclusiones.
Lee Know asintió.
Lee Know: Lo que sea necesario, doctor.
Palmira volvió a tomar las manos de sus dos papás.
Palmira: ¿Van a quedarse?
Han: Hasta el final.
El médico regresó unos minutos después de revisar los resultados de las primeras pruebas. Han y Lee Know se levantaron inmediatamente al verlo acercarse.
Han: Doctor... ¿cómo está?
Médico: Tranquilos. Por lo que hemos podido revisar hasta ahora, no encontramos señales de algo grave o que requiera una intervención urgente.
Han soltó el aire que había estado conteniendo.
Han: ¿De verdad?
Médico: Sí. El dolor es real y entiendo que haya sido bastante intenso, pero sus signos vitales siguen estables y las pruebas iniciales son tranquilizadoras.
Lee Know miró a Palmira, que permanecía recostada en la camilla.
Lee Know: Entonces... ¿qué puede ser?
Médico: Por ahora parece compatible con una molestia abdominal que podemos manejar con observación y tratamiento para el dolor y las náuseas. Aun así, quiero que la vigilemos durante un tiempo y que ustedes estén atentos a cualquier cambio.
Han: Claro.
Médico: Si el dolor aumenta de nuevo de manera importante, aparece fiebre, vómitos persistentes, desmayo o cualquier otro síntoma preocupante, deberán volver a consultar inmediatamente.
Lee Know: Entendido.
Palmira, que había estado escuchando en silencio, miró al médico.
Palmira: Entonces... ¿no me pasa nada grave?
El médico sonrió tranquilamente.
Médico: En este momento, no vemos indicios de algo grave. Vamos a seguir observándote para asegurarnos de que continúas mejorando.
Palmira asintió, visiblemente aliviada.
Palmira: Está bien...
Después de un rato, Palmira permaneció recostada en la camilla mientras Han y Lee Know seguían a cada lado de ella.
El dolor había disminuido bastante, aunque todavía sentía una pequeña molestia.
Palmira: Papá...
Han: ¿Sí, mi amor?
Palmira: Ya me duele menos.
Han sonrió aliviado.
Han: Qué bueno... me tenías muy preocupado.
Lee Know le acomodó suavemente el cabello.
Lee Know: A mí también, hijita.
Palmira: Perdón...
Lee Know: Ya te dijimos que no tienes que pedir perdón.
Palmira los miró en silencio y después sonrió un poquito.
En ese momento, el médico volvió a entrar.
Médico: ¿Cómo te sientes ahora, Palmira?
Palmira: Mejor. Todavía me molesta un poquito, pero ya no como antes.
Médico: Eso es una buena señal. Como el dolor ha disminuido y tus controles siguen estables, podemos continuar observándote un poco más.
Han: ¿Y después podremos llevarla a casa?
Médico: Si continúa mejorando y no aparece ningún síntoma nuevo, sí. Les daré algunas indicaciones para casa y les explicaré cuándo deben volver a consultar.
Lee Know: Perfecto.
Palmira suspiró aliviada.
Palmira: Quiero ir a casa...
Han: Lo sé, hijita.
Lee Know: Pero primero tenemos que asegurarnos de que estés bien.
Palmira: Está bien.
Minutos después, Palmira y sus papás salieron del hospital. El dolor había disminuido bastante y el médico les había dado las indicaciones para continuar observándola en casa.
Palmira iba en el asiento trasero, bien abrigada y tranquila. Han estaba sentado a su lado, mientras Lee Know conducía.
Durante unos minutos, ninguno dijo nada.
Hasta que Palmira rompió el silencio.
Palmira: Papá...
Han: ¿Sí, mi amor?
Palmira: Tengo mucha hambre...
Han la miró sorprendido.
Han: ¿Mucha hambre?
Palmira: Sí...
Lee Know, que iba manejando, escuchó perfectamente.
Lee Know: ¿Tienes hambre?
Palmira: Sí, papá.
Han sonrió aliviado al verla con apetito nuevamente.
Han: Después de todo lo que pasó, me alegra escucharte decir eso.
Palmira: Es que no comí mucho antes...
Lee Know: Lo sé, hijita. Pero tampoco vamos a llenarte el estómago de golpe.
Palmira: Ya sé...
Han: Cuando lleguemos a casa te preparamos algo ligero.
Palmira: ¿Puedo elegir?
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Claro que puedes elegir.
Palmira: Quiero algo calentito.
Han: ¿Una sopa?
Palmira: Sí... una sopa estaría bien.
Lee Know: Perfecto. Te hacemos una.
Palmira apoyó la cabeza contra el asiento y suspiró.
Palmira: Gracias, papás.
Han: De nada, mi amor.
Lee Know: Y si después sigues teniendo hambre, vemos qué más puedes comer.
Palmira: ¿Puedo comer un poquito de postre?
Han: Palmira...
Palmira: ¿Qué? Tengo hambre.
Lee Know comenzó a reír.
Lee Know: Bueno, parece que nuestra hija recuperó el apetito.
Han: Definitivamente.
Finalmente, el auto llegó a casa.
Lee Know estacionó y apagó el motor. Han se giró inmediatamente hacia Palmira.
Han: Llegamos, mi amor.
Palmira: Por fin...
Palmira abrió la puerta con cuidado y bajó del auto. Aunque se sentía mucho mejor, Han se acercó por si necesitaba ayuda.
Han: Despacito.
Palmira: Estoy bien, papá.
Lee Know tomó las llaves y se acercó a ellos.
Lee Know: ¿Segura?
Palmira: Sí.
Los tres entraron a la casa.
Apenas cruzó la puerta, Palmira se llevó una mano al estómago.
Han: ¿Te volvió a doler?
Palmira: No... solo tengo hambre.
Lee Know sonrió.
Lee Know: Eso ya lo sabemos.
Palmira: Muchísima.
Han: Entonces vamos directo a la cocina.
Palmira caminó detrás de sus papás hasta la cocina y se sentó en una de las sillas.
Han: Tú siéntate. Nosotros nos encargamos.
Palmira: ¿Puedo ayudar?
Lee Know: No.
Palmira: ¿Por qué?
Lee Know: Porque acabamos de salir del hospital y queremos que descanses.
Palmira hizo un pequeño puchero.
Palmira: Pero solo quería ayudar...
Han: Ya podrás ayudar otro día, hijita.
Lee Know comenzó a preparar una sopa mientras Han sacaba algunos alimentos que pudieran acompañarla.
Palmira observaba desde la mesa.
Palmira: Papá...
Han: ¿Sí?
Palmira: ¿Puedo comer bastante?
Han: Primero vamos a ver cómo te sienta la comida.
Palmira: Pero tengo mucha hambre.
Lee Know: Lo sabemos, Palmi. Come despacio y escucha a tu cuerpo.
Palmira asintió.
Unos minutos después, Han colocó el plato frente a ella.
Han: Aquí tienes.
Palmira miró la sopa y sonrió.
Palmira: Gracias, papá.
Han: Con cuidado, está caliente.
Palmira tomó la cuchara y probó un poco.
Palmira: Mmm...
Lee Know: ¿Está buena?
Palmira: Sí.
Han se sentó a su lado.
Han: ¿Te duele el estómago?
Palmira: No.
Lee Know: ¿Náuseas?
Palmira: Tampoco.
Los dos se miraron con alivio.
Lee Know se acercó un poco más al notar que Palmira permanecía muy tranquila, recostada junto a Han.
Lee Know: ¿Todo bien, hijita?
Palmira abrió lentamente los ojos y lo miró.
Palmira: Sí, papá...
Lee Know: ¿No te duele nada?
Palmira: No. Ya no.
Han: ¿Segura, mi amor?
Palmira: Sí, papá. Solo estoy cansada.
Lee Know le acarició suavemente la cabeza.
Lee Know: Me alegra mucho escucharlo.
Palmira: Hoy se preocuparon demasiado por mí...
Han: ¿Demasiado?
Palmira sonrió.
Palmira: Sí.
Lee Know: Bueno... no podemos evitarlo.
Palmira: Ya lo sé.
Han: Eres nuestra hija. Es normal que nos preocupemos cuando te pasa algo.
Palmira se acomodó mejor entre los dos.
Palmira: Entonces... ¿puedo quedarme aquí un poquito más?
Lee Know: Sí, hijita.
Han: Pero después, a dormir.
Palmira: Sí, papá.
Palmira cerró nuevamente los ojos, sintiéndose tranquila y protegida.
Lee Know miró a Han y ambos intercambiaron una pequeña sonrisa.
Después de aquella noche tan difícil, lo único que querían era verla descansar.
Palmira permaneció unos minutos recostada entre sus papás, disfrutando de la tranquilidad de estar en casa.
De repente, levantó un poco la cabeza.
Palmira: Papá Lino...
Lee Know: ¿Qué pasa, hijita?
Palmira: Tengo...
Antes de que pudiera terminar la frase, su estómago hizo un sonido bastante fuerte.
Grrrroooowwl...
Palmira se quedó completamente quieta y bajó la mirada, avergonzada.
Lee Know y Han intercambiaron una mirada.
Han: Creo que alguien tiene hambre otra vez...
Palmira: Tengo hambre, papá...
Lee Know sonrió con ternura.
Lee Know: Pero ya comiste, mi amor. ¿Aún tienes hambre?
Palmira asintió tímidamente.
Palmira: Sí...
Han: ¿Mucha?
Palmira: Un poquito... bueno... bastante.
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Está bien. Después de lo de hoy, no vamos a ignorar que tienes hambre.
Palmira: ¿Puedo comer algo más?
Han: Claro, pero algo ligero.
Palmira: Pero, papá...
Lee Know: Sin peros. No quiero que vuelva a dolerte la barriga.
Palmira: Solo un poquito...
Han: Hija.
Palmira hizo un pequeño puchero y miró a sus dos papás.
Palmira: Es que todavía tengo hambre...
Han suspiró y se acercó a ella.
Han: Lo sé, mi amor. Pero acabamos de salir del hospital y queremos cuidar tu estómago.
Palmira: ¿Entonces no puedo comer nada?
Lee Know: Sí puedes. Solo vamos a elegir algo que sea suave y en una cantidad pequeña.
Palmira: ¿Y si después sigo teniendo hambre?
Han: Nos lo dices y vemos qué puedes comer.
Palmira sonrió.
Palmira: Está bien.
Lee Know: Así me gusta.
Los tres llegaron a la cocina. Palmira se sentó en una silla mientras Han y Lee Know comenzaban a preparar algo ligero.
Han: A ver, Palmi. ¿Quieres unas tostadas o un poco más de sopa?
Palmira: Mmm... tostadas.
Lee Know: Está bien. Pero despacito, ¿de acuerdo?
Palmira: Sí, papá.
Han preparó unas tostadas y las colocó en un plato pequeño frente a ella.
Han: Aquí tienes.
Palmira: Gracias, papá Han.
Palmira tomó una tostada y comenzó a comer lentamente.
Lee Know se quedó observándola.
Lee Know: ¿Todo bien?
Palmira: Sí.
Han: ¿No te duele la barriga?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No.
Lee Know sonrió aliviado.
Lee Know: Perfecto.
Palmira terminó una tostada y miró el plato.
Palmira: ¿Puedo comer otra?
Han: Una más, despacio.
Palmira: ¡Sí!
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Parece que recuperaste completamente el apetito.
Palmira: Creo que sí.
Han: Eso es bueno, pero recuerda escuchar a tu cuerpo.
Palmira asintió y tomó la segunda tostada.
Después de unos minutos, dejó el alimento sobre el plato.
Han: ¿Ya estás satisfecha?
Palmira se quedó pensando.
Palmira: Sí... creo que ahora sí.
Lee Know: ¿Segura?
Palmira: Sí, papá.
Han: Bien. Entonces ahora sí, a descansar.
Palmira: ¿Otra vez?
Lee Know: Sí, señorita.
Palmira hizo un pequeño puchero.
Palmira: Está bien...
Han se acercó y le dio un beso en la frente.
Han: Vamos a llevarte a tu habitación.
Palmira: Pero... ¿puedo dormir con ustedes esta noche?
Lee Know y Han se miraron.
Lee Know: ¿Quieres dormir con nosotros?
Palmira asintió.
Palmira: Después de lo de hoy... no quiero estar sola.
Han sonrió con ternura.
Han: Claro que sí, mi amor.
Lee Know: Puedes quedarte con nosotros.
Palmira sonrió y se levantó de la silla.
Palmira: Gracias, papás.
Los tres regresaron juntos a la habitación, esta vez mucho más tranquilos.
Lee Know: De acuerdo, ahora sí, a dormir.
Palmira: Sí, papá.
Han: ¿Estás cómoda, mi amor?
Palmira: Sí.
Lee Know le acomodó la manta con cuidado.
Lee Know: ¿Te sigue doliendo la barriga?
Palmira: No, papá. Ya estoy bien.
Han: Qué alivio...
Palmira se acomodó un poco más cerca de ellos.
Palmira: Gracias por quedarse conmigo.
Lee Know: Siempre, hijita.
Han: No importa la hora ni lo que pase. Si nos necesitas, vamos a estar contigo.
Palmira sonrió y cerró los ojos.
Palmira: Los quiero mucho.
Lee Know: Nosotros también te queremos, Palmi.
Han: Buenas noches, mi amor.
Palmira: Buenas noches, papás...
Poco a poco, Palmira se quedó dormida, sintiéndose segura entre sus dos papás.
Lee Know y Han se miraron en silencio.
Han: Ahora sí puedo respirar tranquilo.
Lee Know: Yo también.
Han: Fue un día largo.
Lee Know: Sí... pero lo importante es que nuestra hija está mejor.
La madrugada estaba completamente silenciosa.
Palmira abrió lentamente los ojos. Durante unos segundos se quedó quieta, todavía medio dormida.
Su estómago volvió a hacer un pequeño ruido.
Palmira: Mmm...
Se llevó una mano al abdomen y respiró profundamente.
Palmira: Tengo hambre...
Miró a sus papás, que seguían dormidos.
Palmira: No quiero despertarlos.
Con mucho cuidado, se levantó de la cama y salió de la habitación.
Caminó lentamente por el pasillo hasta llegar a la cocina. Encendió la luz y abrió la nevera.
Palmira: A ver qué hay...
Encontró un recipiente con comida que habían dejado preparado y lo sacó.
Se sentó en la mesa y comenzó a comer despacio.
Palmira: Qué rico...
Después de unas cuantas cucharadas, volvió a escuchar su estómago.
Grrr...
Palmira sonrió.
Palmira: Parece que todavía tenía hambre.
Pero apenas tomó otra cucharada, una pequeña molestia apareció en su abdomen.
Palmira: Ay...
Dejó la cuchara y se quedó quieta.
Palmira: No otra vez...
Esperó unos segundos. La molestia disminuyó ligeramente.
Palmira: Seguro se me pasa.
Volvió a tomar la cuchara, aunque esta vez comió todavía más despacio.
Minutos después, Palmira regresó a la habitación. Caminó con cuidado para no despertar a sus papás y se acostó nuevamente.
Han comenzó a moverse entre las sábanas.
Han: Mmm...
Palmira se quedó quieta.
Han abrió lentamente los ojos y miró hacia su lado.
Han: ¿Palmi?
Palmira: Sí, papá.
Han: ¿Dónde estabas?
Palmira dudó unos segundos.
Palmira: Fui a... a beber un poco de agua.
Han la observó con atención.
Han: ¿Agua?
Palmira: Sí...
Han: ¿Y por qué tardaste tanto?
Palmira bajó la mirada.
Palmira: Tenía mucha sed...
Han se incorporó un poco y encendió la lámpara de la mesita.
Han: Ven aquí, mi amor.
Palmira se acercó lentamente.
Han: ¿Te sientes bien?
Palmira: Sí, papá.
Han: ¿Te duele la barriga?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No.
En ese momento, Lee Know comenzó a despertarse.
Lee Know: ¿Qué pasa...?
Han: Nada, mi amor. Palmira fue a tomar agua.
Lee Know miró a su hija.
Lee Know: ¿Estás bien, hijita?
Palmira: Sí, papá Lino.
Lee Know volvió a recostarse, pero siguió observándola.
Lee Know: Entonces ven a dormir.
Palmira se acomodó nuevamente entre ambos.
Han: ¿Segura que no te pasa nada?
Palmira: Segura.
Han le dio un beso en la frente.
Han: Está bien. Pero si necesitas algo, nos despiertas.
A la mañana siguiente, los primeros rayos de sol entraron por la ventana.
Palmira fue la primera en despertar. Se quedó unos segundos mirando el techo, todavía medio dormida.
Palmira: Mmm...
Se llevó una mano al abdomen.
Palmira: Ya no me duele.
Sonrió aliviada.
A su lado, Han seguía dormido profundamente, mientras Lee Know comenzaba a despertarse.
Lee Know: Buenos días, hijita...
Palmira: Buenos días, papá Lino.
Lee Know: ¿Cómo te sientes?
Palmira: Mucho mejor.
Lee Know sonrió.
Lee Know: ¿De verdad?
Palmira: Sí. Ya no me duele la barriga.
Han comenzó a moverse y abrió lentamente los ojos.
Han: ¿Ya están hablando?
Palmira: Buenos días, papá Han.
Han: Buenos días, mi amor.
Han se incorporó y la miró con atención.
Han: ¿Cómo amaneciste?
Palmira: Bien. Tengo hambre.
Han soltó una pequeña risa.
Han: Eso sí que es una buena señal.
Lee Know: Aunque primero vamos a comprobar que estés completamente bien.
Palmira: Papá...
Lee Know: ¿Qué?
Palmira: Ya estoy bien.
Han: Te creemos, pero vamos a desayunar tranquilamente.
Palmira: ¿Puedo comer lo que quiera?
Lee Know: Despacio, señorita.
Palmira hizo un pequeño puchero.
Palmira: Otra vez con "despacio".
Han: Sí, otra vez.
Palmira: Ustedes dos son muy preocupados.
Lee Know: Y tú eres muy terca.
Palmira sonrió.
Palmira: Pero me quieren.
Han: Muchísimo.
Lee Know: Ahora vamos a desayunar.
Los tres se levantaron y caminaron hacia la cocina.
Por primera vez desde la noche anterior, Palmira parecía completamente tranquila y con el apetito de vuelta.
Al llegar a la cocina, Palmira se sentó mientras Han y Lee Know preparaban el desayuno.
Han: ¿Qué quieres comer, mi amor?
Palmira: Mmm... quiero panqueques.
Lee Know: ¿Panqueques para desayunar?
Palmira: Sí.
Han: Está bien, podemos hacer unos pocos.
Palmira sonrió y comenzó a balancear los pies debajo de la silla.
Palmira: ¿Puedo ayudar?
Lee Know: Tú siéntate. Nosotros nos encargamos.
Palmira: Pero ya estoy bien.
Lee Know: Lo sabemos, pero después del susto de anoche queremos cuidarte un poquito más.
Palmira: Está bien...
Han comenzó a preparar la mezcla mientras Lee Know calentaba una sartén.
De repente, el estómago de Palmira hizo un ruido.
Grrr...
Han levantó la mirada.
Han: ¿Otra vez?
Palmira se sonrojó.
Palmira: ¡Tengo hambre!
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Eso ya quedó bastante claro.
Han: En unos minutos estarán listos.
Palmira: ¿Puedo comer dos?
Han: Primero uno.
Palmira: ¿Uno?
Lee Know: Uno, y después vemos cómo te sientes.
Palmira suspiró.
Palmira: Está bien.
Poco después, Han colocó un panqueque en un plato y se lo entregó.
Han: Aquí tienes.
Palmira: Gracias, papá.
Comenzó a comer despacio.
Lee Know: ¿Cómo está?
Palmira: Muy rico.
Han: ¿Y tu barriga?
Palmira dejó la cuchara por un instante y se concentró en cómo se sentía.
Palmira: Bien.
Lee Know: ¿Nada de dolor?
Palmira: Nada.
Han sonrió aliviado.
Han: Perfecto.
Palmira terminó el primer panqueque y miró a sus papás.
Palmira: ¿Puedo comer otro?
Lee Know y Han se miraron.
Lee Know: ¿Sigues teniendo hambre?
Palmira asintió.
Palmira: Mucha.
Han sonrió.
Han: Está bien. Te preparo otro.
Palmira: ¡Gracias!
Lee Know: Pero despacio.
Palmira: Sí, papá.
Han comenzó a preparar el segundo mientras Palmira esperaba pacientemente.
Después de todo lo ocurrido, verla desayunar con tranquilidad era un gran alivio para ambos.
Han colocó el segundo panqueque frente a Palmira.
Han: Aquí tienes, mi amor.
Palmira: Gracias, papá.
Palmira comenzó a comerlo con entusiasmo.
Lee Know la observaba desde el otro lado de la mesa.
Lee Know: ¿Sabes qué?
Palmira: ¿Qué?
Lee Know: Me alegra verte con tanto apetito esta mañana.
Palmira: Ayer casi no podía comer...
Han: Lo sabemos. Por eso nos tranquiliza verte mejor.
Palmira terminó otro bocado y sonrió.
Palmira: Creo que tenía mucha hambre acumulada.
Lee Know: Puede ser. Pero recuerda que si vuelves a sentir dolor, nos lo dices.
Palmira: Sí, papá.
Han: Y nada de esconderlo.
Palmira: No lo voy a esconder.
De repente, Palmira dejó el tenedor sobre el plato.
Han: ¿Qué pasó?
Palmira: Nada.
Lee Know: ¿Segura?
Palmira asintió, pero se llevó una mano al abdomen.
Palmira: Solo sentí algo raro.
Han se acercó un poco.
Han: ¿Dolor?
Palmira: No exactamente... como un pequeño movimiento.
Lee Know: ¿Te molesta?
Palmira: No.
Han respiró aliviado.
Han: Está bien. Si empieza a doler, nos avisas.
Palmira: Sí.
Lee Know: ¿Quieres terminar tu desayuno?
Palmira miró el panqueque.
Palmira: Sí.
Continuó comiendo lentamente.
Unos minutos después, terminó el segundo panqueque y dejó el plato vacío.
Palmira: Ya terminé.
Han: ¿Y cómo está tu barriga?
Palmira: Bien.
Lee Know: ¿Sin dolor?
Palmira: Sin dolor.
Han sonrió y le dio un beso en la frente.
Han: Perfecto.
Palmira: ¿Entonces puedo comer uno más?
Lee Know abrió los ojos sorprendido.
Lee Know: ¿¡Otro!?
Palmira comenzó a reír.
Palmira: ¡Es broma, papá!
Han soltó una carcajada.
Han: Nos vas a matar de un susto.
Palmira: Los quiero, papás.
Lee Know: Nosotros también, pequeña glotona.
Palmira: ¡Papá Lino!
Los tres terminaron riendo en la cocina, disfrutando de una mañana mucho más tranquila después de la preocupación de la noche anterior.
Han: Hija...
Palmira: ¿Sí, papá?
Han: ¿Anoche no podías dormir?
Palmira: Solo desperté para beber agua.
Lee Know la observó atentamente.
Lee Know: Es extraño... no sueles despertar por agua. Sueles despertar por otra cosa.
Palmira evitó mirarlo.
Palmira: ¿Otra cosa?
Lee Know: Sí.
Han miró a Palmira, notando que parecía un poco nerviosa.
Han: Mi amor, ¿segura que solamente fuiste por agua?
Palmira: Sí, papá.
Lee Know: Palmi...
Palmira levantó finalmente la mirada.
Palmira: ¿Qué?
Lee Know: No tienes que ocultarnos nada. Solo queremos saber si ocurrió algo durante la madrugada.
Palmira permaneció en silencio unos segundos.
Han: Puedes contarnos, mi amor.
Palmira bajó la mirada hacia sus manos.
Palmira: Bueno...
Lee Know: ¿Sí?
Palmira suspiró.
Palmira: En realidad... sí tenía hambre.
Han abrió los ojos sorprendido.
Han: ¿Hambre?
Palmira asintió lentamente.
Palmira: Sí. Fui a la cocina a comer un poquito.
Lee Know y Han se miraron.
Lee Know: ¿Y por qué nos dijiste que solo habías ido por agua?
Palmira: Porque estaban durmiendo y no quería despertarlos...
Han: Ay, mi amor.
Han se acercó y le tomó suavemente la mano.
Han: Nunca tienes que esconder algo así para no molestarnos.
Palmira: Lo sé...
Lee Know: ¿Y tu barriga? ¿Te dolió mientras estabas en la cocina?
Palmira dudó.
Palmira: Un poquito.
Han: ¿Otra vez?
Palmira: Pero se me pasó.
Lee Know suspiró preocupado.
Lee Know: Está bien. No estamos enojados. Solo queremos que nos cuentes estas cosas.
Palmira asintió.
Palmira: Perdón, papás.
Han: No tienes que pedir perdón.
Lee Know: Solo prométenos que la próxima vez nos despiertas.
Palmira sonrió tímidamente.
Palmira: Lo prometo.
Han le acarició suavemente el cabello.
Han: Bien, mi amor.
Lee Know: Y ahora que sabemos la verdad... hay algo más que quiero preguntarte.
Palmira: ¿Qué cosa?
Lee Know: Cuando estabas en la cocina, ¿comiste mucho?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No. Solo un poquito.
Han: ¿Y después volvió a dolerte?
Palmira: Sí, pero muy poquito.
Lee Know: ¿Cuánto tiempo duró?
Palmira pensó unos segundos.
Palmira: No sé... unos minutos.
Han: ¿Y luego desapareció?
Palmira: Sí.
Lee Know asintió, aunque todavía parecía preocupado.
Lee Know: Está bien. Como el médico nos dijo que estuviéramos atentos, vamos a seguir observando cómo te sientes hoy.
Palmira: Sí, papá.
Han: Y si vuelve el dolor, aunque sea leve, nos avisas.
Palmira: Lo haré.
Han miró el plato vacío.
Han: Por cierto... ¿todavía tienes hambre?
Palmira se quedó pensativa.
Palmira: Un poquito.
Lee Know: ¿Un poquito de verdad?
Palmira sonrió.
Palmira: Bueno... bastante.
Han soltó una carcajada.
Han: ¡Sabía que ibas a decir eso!
Palmira: Es que el desayuno estaba muy rico.
Lee Know: Entonces vamos a prepararte algo más, pero despacio.
Palmira: Está bien.
Han se levantó de la mesa.
Han: ¿Quieres fruta?
Palmira: Sí.
Lee Know: Perfecto. Y después descansamos un poco.
Palmira asintió.
Mientras Han comenzaba a preparar la fruta, Lee Know se quedó junto a Palmira.
Lee Know: Palmi...
Palmira: ¿Sí?
Lee Know: Gracias por contarnos lo que pasó anoche.
Palmira apoyó la cabeza sobre su hombro.
Palmira: Ya no quiero ocultarles cosas.
Lee Know sonrió y le dio un beso en la frente.
Lee Know: Eso es todo lo que queremos.
Desde la cocina, Han los observó con una sonrisa.
Han: ¡La fruta está lista!
Palmira: ¡Ya voy!
Lee Know: Despacito, hijita.
Palmira: Sí, papá.
Y así continuó la mañana, mucho más tranquila, aunque Lee Know y Han seguían atentos a cualquier señal de dolor.
Después del desayuno, Palmira se quedó un rato en la cocina junto a sus papás.
Han: ¿Cómo está tu barriga ahora, mi amor?
Palmira: Bien. Ya no me duele.
Lee Know: Me alegra.
Palmira tomó un trozo de fruta y sonrió.
Palmira: ¿Podemos ver una película después?
Han: Claro.
Lee Know: Pero primero quiero que descanses un poco.
Palmira: Está bien.
Palmira se levantó de la silla y caminó hacia la sala. Sin embargo, después de unos pasos se detuvo.
Han: ¿Palmi?
Palmira se llevó una mano al abdomen.
Palmira: Esperen...
Lee Know se acercó inmediatamente.
Lee Know: ¿Qué pasa?
Palmira: Creo que volvió la molestia.
Han: ¿Te duele?
Palmira asintió.
Palmira: Un poquito.
Lee Know: Ven, siéntate.
Palmira se sentó en el sofá y respiró profundamente.
Han: ¿Es como el dolor de anoche?
Palmira: No. Es mucho más leve.
Lee Know: Bien. Quédate sentada un momento.
Han se sentó a su lado.
Han: ¿Quieres agua?
Palmira: Sí, por favor.
Han fue por un vaso y regresó rápidamente.
Han: Toma despacio.
Palmira bebió un poco.
Palmira: Gracias.
Lee Know: ¿Está disminuyendo?
Palmira esperó unos segundos.
Palmira: Sí...
Han: Perfecto.
Lee Know miró a Han.
Lee Know: De todos modos, si sigue apareciendo durante el día, llamaremos al médico para comentárselo.
Han: Sí.
Palmira escuchó la conversación.
Palmira: ¿Otra vez médico?
Han: Solo si hace falta, mi amor.
Palmira: Está bien.
Lee Know le acomodó el cabello.
Lee Know: No queremos asustarte. Solo queremos asegurarnos de que todo siga bien.
Palmira sonrió.
Palmira: Ya entendí.
Han: Entonces, ¿película?
Palmira: ¡Sí!
Lee Know: Pero primero te quedas sentadita unos minutos.
Palmira: Sí, papá.
Los tres se acomodaron en el sofá. Palmira apoyó la cabeza en el hombro de Han mientras Lee Know buscaba una película.
Poco a poco, la molestia volvió a desaparecer.
Palmira: Ya no me duele.
Han: Qué bueno, mi amor.
Lee Know: Entonces disfrutemos de la película.
Palmira sonrió y se acomodó entre sus dos papás, sintiéndose mucho más tranquila.
La película llevaba unos veinte minutos cuando Palmira parecía completamente relajada, acurrucada entre Han y Lee Know.
Han: ¿Está buena?
Palmira: Sí...
Lee Know: ¿Segura? Estás muy callada.
Palmira sonrió.
Palmira: Estoy viendo la película, papá.
De repente, Palmira se quedó quieta.
Han: ¿Palmi?
Palmira no respondió inmediatamente.
Lee Know bajó el volumen de la televisión.
Lee Know: ¿Qué pasa, hijita?
Palmira llevó lentamente una mano a su abdomen.
Palmira: Papás...
Han: ¿Te duele otra vez?
Palmira asintió.
Palmira: Sí... pero esta vez es diferente.
Lee Know se preocupó.
Lee Know: ¿Diferente cómo?
Palmira respiró profundamente.
Palmira: No es como el dolor de anoche. Es más como... una presión.
Han: ¿Te duele mucho?
Palmira: No, pero siento algo raro.
Lee Know se incorporó.
Lee Know: Está bien. No vamos a asustarnos. Vamos a observar cómo evoluciona.
Palmira asintió.
Pero entonces sintió otra molestia y se llevó ambas manos al abdomen.
Palmira: Ay...
Han: ¿Aumentó?
Palmira: Un poquito.
Lee Know miró el reloj.
Lee Know: Han pasado varias horas desde que salimos del hospital.
Han: Sí.
Lee Know: Creo que sería mejor llamar al médico y contarle que el dolor está regresando.
Palmira los miró preocupada.
Palmira: ¿Tengo que volver al hospital?
Han tomó su mano.
Han: No necesariamente, mi amor. Primero hablaremos con el médico y seguiremos sus indicaciones.
Palmira: Está bien.
Han tomó el teléfono.
Han: Vamos a asegurarnos de que todo esté bien.
Mientras Han hacía la llamada, Lee Know permaneció junto a Palmira.
Lee Know: Estoy aquí.
Palmira: Gracias, papá.
De pronto, Palmira volvió a sentir una punzada, pero esta vez fue más intensa.
Palmira: ¡Ay!
Lee Know se levantó inmediatamente.
Lee Know: Palmi...
Palmira apretó la mano de su papá.
Palmira: Papá Lino... creo que ahora sí me duele más.
Han terminó la llamada y se acercó rápidamente.
Han: ¿Qué pasó?
Lee Know: El dolor aumentó.
Han se agachó frente a Palmira.
Han: Mi amor, vamos a seguir las indicaciones del médico.
Palmira asintió, mientras la película quedaba olvidada en la televisión.
Aquella tarde tranquila acababa de cambiar nuevamente.
Han terminó la llamada y se acercó nuevamente a Palmira.
Han: El médico quiere que volvamos para revisarte, mi amor.
Palmira asintió mientras se sujetaba el abdomen.
Palmira: Está bien...
Lee Know: Vamos juntos.
Un rato después, llegaron nuevamente al centro médico. El médico que había atendido a Palmira la noche anterior volvió a examinarla y decidió realizar algunas pruebas para averiguar por qué el dolor estaba apareciendo otra vez.
Después de un tiempo, regresó con los resultados.
Médico: Bien, Palmira. Ya tenemos una explicación bastante probable para el dolor.
Han: ¿Qué tiene, doctor?
Médico: Las pruebas muestran que el dolor parece estar relacionado con una irritación intestinal y acumulación de gases. Eso puede producir presión, cólicos y molestias que aparecen y desaparecen.
Lee Know: ¿Entonces no es algo grave?
Médico: Por los resultados que tenemos ahora, no encontramos señales de una emergencia. Aun así, es importante que siga las indicaciones y que la observen en casa.
Palmira: ¿Por eso me dolía la barriga?
Médico: Exactamente. La distensión puede hacer que el abdomen se sienta muy incómodo, especialmente después de comer.
Han suspiró aliviado.
Han: Entonces... ¿podemos llevarla a casa?
Médico: Si continúa estable y el dolor disminuye, sí. Les indicaré qué hacer y qué síntomas deberían vigilar.
Lee Know: Entendido.
Palmira miró a sus papás.
Palmira: ¿Ven? No era algo grave.
Han: Sí, mi amor. Pero igual hiciste bien en decirnos que te dolía.
Lee Know: Exactamente. Si no nos hubieras avisado, no habríamos sabido que necesitabas otra revisión.
Palmira sonrió.
Palmira: Entonces hice bien.
Han: Muy bien.
Lee Know le acarició el cabello.
Lee Know: Ahora vamos a casa y te cuidamos.
Palmira: ¿Y podemos terminar la película?
Han y Lee Know se miraron.
Han: Si el médico está de acuerdo y sigues sintiéndote bien...
Palmira: ¡Sí!
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Primero cuidamos esa barriga y después terminamos la película.
Palmira: Trato hecho.
Después de recibir las indicaciones del médico, Palmira salió nuevamente del centro médico junto a sus papás.
Durante el trayecto de regreso, se quedó mirando por la ventana.
Han: ¿Cómo te sientes ahora, mi amor?
Palmira: Mejor. Ya casi no me duele.
Lee Know: Eso es bueno.
Palmira: Papá Lino...
Lee Know: ¿Sí, hijita?
Palmira: ¿Podemos terminar la película cuando lleguemos?
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Si sigues sintiéndote bien, sí.
Palmira: ¡Siii!
Han: Pero primero vamos a seguir las indicaciones del médico.
Palmira: Sí, papá.
Al llegar a casa, Palmira entró lentamente y se dirigió directamente al sofá.
Palmira: Aquí estaba.
Han: ¿Quieres recostarte?
Palmira: Sí, un poquito.
Lee Know tomó una manta y se la acomodó.
Lee Know: ¿Cómoda?
Palmira: Sí.
Han se sentó a su lado.
Han: ¿Te duele?
Palmira negó con la cabeza.
Palmira: No.
Lee Know: Perfecto.
Han tomó el control remoto.
Han: Entonces... ¿película?
Palmira sonrió.
Palmira: ¡Película!
La película comenzó nuevamente.
Durante un rato, todo estuvo tranquilo. Palmira incluso comenzó a reírse con algunas escenas.
Lee Know: Me alegra verte así otra vez.
Palmira: A mí también.
Han: Y recuerda, si vuelve la molestia, nos avisas.
Palmira: Sí, papá.
Pasaron varios minutos y Palmira apoyó la cabeza sobre el hombro de Han.
Palmira: Papá...
Han: ¿Sí?
Palmira: Gracias por cuidarme tanto.
Han le dio un beso en la frente.
Han: Siempre, mi amor.
Lee Know se acercó y le acomodó la manta.
Lee Know: Nosotros somos tus papás. Cuidarte es parte de quererte.
Palmira sonrió.
Palmira: Los quiero mucho.
Han: Nosotros también.
Los tres continuaron viendo la película, esta vez sin preocupaciones.
Después de las horas difíciles que habían pasado, finalmente podían disfrutar de un momento tranquilo juntos.
Han y Lee Know prepararon algo ligero para Palmira y regresaron al sofá.
Han: Aquí tienes, mi amor. Come despacito.
Palmira: Sí, papá.
Palmira comenzó a comer tranquilamente. Esta vez no sintió dolor, solamente el hambre que había tenido durante todo el día.
Lee Know: ¿Cómo está tu barriga?
Palmira: Bien, papá Lino. Ya no me duele.
Han sonrió aliviado.
Han: Qué bueno.
Palmira terminó de comer y volvió a acomodarse entre sus dos papás.
Palmira: Ahora sí quiero terminar la película.
Lee Know: Está bien.
Han: Pero después, a dormir.
Palmira: Sí, papá.
La película continuó. Poco a poco, Palmira comenzó a sentirse cansada y apoyó la cabeza sobre el hombro de Han.
Han: ¿Tienes sueño?
Palmira: Un poquito...
Lee Know le acomodó la manta.
Lee Know: Entonces puedes dormir.
Palmira: Gracias por cuidarme, papás.
Han: Siempre vamos a cuidarte.
Lee Know: Y recuerda algo, hijita: nunca tienes que esconder cuando algo te duele.
Palmira asintió con los ojos medio cerrados.
Palmira: Lo prometo.
Han le dio un beso en la frente.
Han: Te queremos muchísimo.
Palmira: Yo también los quiero...
Poco después, Palmira se quedó dormida entre sus dos papás.
Lee Know bajó el volumen de la televisión y miró a Han.
Lee Know: Finalmente está bien.
Han: Sí...
Lee Know: Aunque nos dio un buen susto.
Han sonrió.
Han: Pero aprendió que puede confiar en nosotros.
Lee Know miró a Palmira con ternura y le acomodó nuevamente la manta.
Lee Know: Eso es lo más importante.
Han apoyó la cabeza junto a la de Palmira.
Han: Nuestra pequeña...
La casa volvió a quedar en silencio.
Y aquella noche, Palmira durmió tranquila, rodeada por el cariño y la protección de sus dos papás, sabiendo que, sin importar lo que ocurriera, nunca tendría que enfrentar nada sola.
FIN. ❤️








