(Capítulo 1) PENSAMIENTOS
El tiempo, ¿qué es realmente?
Cada día parece ser el mismo, he caído en un bucle continuo del cual no puedo escaparme. La misma rutina, pero con diferentes rostros. Percibo desde mi interior que algo está mal, no sé cómo decirlo, pero algo me incomoda.
Observo a mi alrededor, pero siento que algo no encaja en mi realidad. ¿Las personas que me rodean están ahí realmente o serán un producto de mi imaginación?
Me froto los ojos y todo sigue igual. Las mismas personas pero con diferentes rostros, quizás desconectadas de su entorno o conectadas en su …………
Escucho el motor de los autos, pitidos del claxon, el tubo de escape de una motocicleta, los pájaros cantar, el sonido de los pasos, la sonrisa de un niño, charlas de unos extraños, el dolor de jaqueca se apodera de mí, susurran un nombre.
Estoy tirado en el suelo, ¿qué sucedió?
Mi ropa está sucia, no recuerdo nada o quizás no deseo recordar. La jaqueca me invade como si se tratara de una posesión. La luz del sol me molesta, desgarra mis ojos, con mucho esfuerzo me levanto del suelo y sacudo mis pantalones llenos de tierra, no hace gran diferencia, pero supongo que es una tonta manera de confortarme. Me acomodo el cabello sin tener un espejo, que ingenuo de mi parte. Arreglo un poco mi camisa desalineada, se puede decir que el esfuerzo es lo importante. Intento dar un paso, pero al parecer estoy cojo de mi pierna derecha, sentí un estirón que casi me hace visitar nuevamente el suelo al intentar dar ese primer paso. Me rasco la cabeza y reflexiono, ¿qué sucede conmigo?
Suspiro, (fue inevitablemente largo) trato de recordar, pero la jaqueca regresa y de repente, todo intento se desvanece. Por un carajo, no me interesa en este momento, ocupo aliviar este dolor en mi pierna.
Con mucho esfuerzo intento dar un paso tras otro, el dolor es insoportable, arde. Creo que me voy a desmayar, quizás tenga un hueso roto. ¿En dónde carajos me encuentro? Este parque no lo reconozco. Me intento acercar a un joven, pero inmediatamente se aleja de mí, prácticamente huyendo, tal vez, el estado de mis arapos lo alejaron de un susto, no lo culpo. La mayoría de veces los extraños prefieren voltear la cabeza al mirar a alguien en apuros. Desean evitar los problemas o algo que inoportune su rutina.
¿Dónde quedó nuestra humanidad?
¿Dónde quedó nuestra calidez?
¿Y nuestra solidaridad?
¿Dónde quedo? ¿Yo?
Para que pierdo el tiempo pensado en eso, todos estamos enfermos y no me refiero al cuerpo, es una enfermedad peor y no tiene cura. Todos viviremos enfermos el resto de nuestras vidas.
Tengo ganas de llorar, me quiero tirar al suelo, el dolor es insoportable, mi pierna va a explotar. ¡Ocupo ayuda!
¡¡Ayudaaaaa!!!
¡¡¡¡¡AYUDAAAAA!!!!!
¡¡¡AYUUUUUUDAAA!!!
¡¡¡Aaaayuuuudaaa!!!!
(Ese último grito me dejó sin aliento).








