Portadores
El siguiente documento ha sido escrito por el científico [redactado], con el fin de recopilar y difundir toda la información obtenida sobre los Portadores, sus evoluciones, variantes e individuos únicos.
Debe aclararse que, por la naturaleza de la situación actual, las investigaciones de campo no se han realizado con el rigor habitual, y mucho de lo escrito en este documento es una mezcla de información corroborada, relatos de supervivientes y últimas palabras de difuntos.
El fin de este documento es entregar una guía que pueda orientar a quien la lea y le permita vivir un poco más.
¿Qué es un Portador?
Un Portador es un humano que ha sido expuesto a una de las tres variantes del virus L.
El virus altera de forma significativa la fisiología interna del infectado. Principalmente, aumenta la resistencia y regeneración del Portador.
El comportamiento del infectado se altera completamente. Durante el periodo de incubación del virus, el cerebro se daña severamente y se pierde la habilidad del habla en su totalidad, imposibilitando cualquier método de comunicación o razonamiento con el Portador.
Todo infectado por el virus es altamente peligroso. Evite cualquier forma de contacto con un Portador, sin importar lo inofensivo que pueda aparentar ser.
No intente razonar con ellos, independientemente de quiénes hayan sido antes del contagio.
Tras la infección, los Portadores se verán afligidos por un hambre incontrolable: consumirán cualquier alimento o individuo no infectado que esté a su alcance.
Un Portador es altamente activo durante el día y frecuentemente entra en estado de letargo durante la noche.
Formas de contagio
Existen tres formas conocidas de contagio:
Contagio por [redactado]. Se desconoce cuántos individuos fueron infectados de esta forma. Actualmente es extremadamente poco probable contagiarse así.
Contagio vía aérea, al inhalar las nubes naranjas liberadas el Día Cero. Se estima que el 70 % de la población mundial fue infectada de esta forma.
Contagio por fluidos. La sangre y la saliva de los infectados son altamente infecciosas, ya que están cargadas de cepas del virus. Si alguno de estos fluidos es ingerido o entra en contacto con el torrente sanguíneo, hay una probabilidad del 85 % de infección.
¿Qué hago si veo a un Portador?
Si el Portador aún no es consciente de su presencia, escape. Corra tan lejos como pueda. No intente ocultarse: le encontrarán.
En caso de no poder escapar o evitar al Portador, se recomienda ocultarse en contenedores de basura industrial que tengan contenido en su interior. Permanezca en silencio hasta el anochecer y rece para que el olor de la basura le ayude a no ser encontrado.
Si el encuentro o conflicto contra un Portador es inevitable, siempre sea precavido y evite sufrir heridas. De ser posible, busque formas de incapacitarlo o escapar del infectado.
Pero, por nada del mundo, mate al Portador.
¿Qué hacer si me infecto?
Dependiendo del área afectada, el tipo de herida y el tiempo de exposición, existen formas de prevenir la infección. No obstante, no se asegura que sean efectivas en todos los casos.
Como primer paso, ante una posible infección mantenga la calma para maximizar sus probabilidades de supervivencia.
Si ingerió directamente saliva o sangre de un infectado, deberá vomitar y beber alcohol de alta graduación de forma inmediata. El tiempo que el fluido infectado permaneció en su interior determinará si sobrevive. Se desconoce el tiempo exacto de infección.
En caso de que el fluido infectado entre en contacto superficial con sus ojos o boca, limpie de forma inmediata el área afectada con abundante alcohol. Es altamente probable que pueda salvarse.
Si es herido en alguna extremidad, se debe amputar de forma inmediata en un plazo no superior a 20 minutos. Si la persona herida se encuentra alterada, el tiempo se reduce significativamente.
Si la herida se encuentra en el torso, cuello o rostro, se recomienda verter abundante alcohol en la herida de forma inmediata o, en su defecto, intentar retirar la carne alrededor de la herida (si es posible). Ambos procedimientos deben realizarse en un plazo no superior a 1 minuto.
Tenga en cuenta que ninguno de estos métodos es infalible, pero se recomienda aplicarlos para tener una oportunidad.
Si realizó alguno de los pasos demasiado tarde o de forma indebida y comienza a presentar los primeros síntomas, se recomienda no causarse ningún daño letal. Debe encerrarse en algún lugar confinado del que no pueda salir.
Si cuenta con ayuda de terceros, pídales que lo amaren tan fuerte como puedan y que se aseguren de que no tenga forma de salir cuando se suelte.
¿Debo matar a los Portadores?
NUNCA MATE A UN PORTADOR.
Por nada del mundo hiera de gravedad a un Portador.
Siempre priorice escapar.
Los Portadores son prácticamente zombis en varios aspectos, excepto por el hecho de que son prácticamente inmortales.
A diferencia de los zombis convencionales, si el cráneo de un Portador es destruido, lo incapacitara por un tiempo, pero eventualmente se levantará y, en el peor de los casos, podría convertirse en una variante.
Se desconoce si existe un método efectivo para matar realmente a un Portador. Todos los que se han probado han fracasado.
Por su bien, si desea tener una mejor probabilidad de vivir, no mate a los Portadores.
¿Qué hago si maté a un Portador?
En caso de haber matado a uno o más Portadores, hay cosas que debe evitar hacer con el o los cuerpos:
No entierre el cuerpo.
No corte ni seccione el cuerpo. En caso de hacerlo, nunca deje las partes juntas.
No apile varios cuerpos juntos. No querrá tratar con eso.
No deje el cuerpo en un lugar con poca luz y humedad, como cuevas.
No arroje el cuerpo al mar u otras fuentes de agua.
No queme los cuerpos.
No deje el cuerpo en el interior de un bosque, especialmente si queda en un lugar con poca luz.
Lo único que se recomienda hacer con el cuerpo es dejarlo en un lugar aislado donde reciba luz solar, y rezar para que se regenere correctamente.
En caso de que no sea así, espero que puedas escapar.








