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Las luces del estudio seguΓan quemΓ‘ndole la vista incluso despuΓ©s de que el ΓΊltimo βΒ‘corte!β de la noche liberara al equipo. Pond Naravit soltΓ³ un suspiro pesado, dejando caer los hombros mientras una maquillista se materializaba frente a Γ©l para retocarle el brillo de los labios por quinta vez en diez minutos.ο»Ώ
βSolo una ΓΊltima toma, Pond βpidiΓ³ el director, revisando el monitorβ. Esta vez... dame algo mΓ‘s de hambre. MΓ‘s seductor.
Pond estuvo a punto de soltar una carcajada seca. Llevaban ocho horas bajo el rigor de la nueva campaΓ±a de Γtoile Noire. Entre el aroma empalagoso de los perfumes, los flashes cegadores y las instrucciones gritadas, su cuerpo funcionaba por pura inercia, cafeΓna y una paciencia que empezaba a evaporarse.
Pero al menos el resultado habΓa quedado perfecto. Eso dijeron todos cuando revisaron las ΓΊltimas tomas.
Finalmente, cerca de la medianoche, Pond pudo abandonar el estudio con una sudadera negra, lentes oscuros y el cerebro completamente apagado.
Lo ΓΊnico que querΓa era llegar a casa. Su departamento.
O, mejor dicho, el departamento que compartΓa con su mejor amigo; Phuwin Tangsakyuen.
Haberse mudado juntos tres aΓ±os atrΓ‘s fue, segΓΊn Phuwin, una decisiΓ³n βestratΓ©gicaβ para lidiar con sus agendas imposibles. Para Pond, habΓa sido la mejor y, a la vez, la mΓ‘s peligrosa decisiΓ³n de su vida.
Al ingresar la clave, el suave click de la puerta lo recibiΓ³ junto a una voz que no esperaba encontrar a esa hora.
βΒ‘Pond, llegaste!
La voz alegre de Film resonΓ³ desde la cocina.
Pond levantΓ³ apenas la vista, cansado.
βHola, Film...
Film estaba en la cocina, rodeada de recipientes de vidrio y el olor fresco de vegetales reciΓ©n cortados. Ensaladas. Por supuesto. Ella tambiΓ©n conocΓa la clave; era un recordatorio constante de que ese espacio no le pertenecΓa solo a Γ©l y a Phuwin.
βΒΏCΓ³mo te fue en las grabaciones? βpreguntΓ³ ella mientras cerraba uno de los toppers.
βMmjum... bien, supongo βmurmurΓ³ Γ©l dejando su gorra y gafas sobre la mesaβ. Pero me siento como la mierda.
Film soltΓ³ una risa.
βSΓ se nota, honestamente.
βGracias por el apoyo emocional, de verdad βironizΓ³ Γ©l, robΓ‘ndole un poco de agua al refrigerador.
βSiempre para servirte.
Pond sonriΓ³ apenas.
A Pond le agradaba Film. Ese era el problema. Era difΓcil odiar a alguien tan genuina y amable; tenΓa una energΓa que iluminaba el lugar, una que Γ©l sentΓa que no podΓa igualar despuΓ©s de un dΓa de mierda. Casi sentΓa envidia. Casi.
βΒΏY Phuwin?
βDurmiendo. Llegamos hace como una hora. Lo obliguΓ© a ducharse e irse a la cama porque hoy grabΓ³ hasta tardΓsimo... βFilm negΓ³ con la cabezaβ. Es un enfermo del trabajo. Igual que tΓΊ.
Pond rio por lo bajo.
SΓ. Sonaba exactamente como Phuwin.
βEn fin, yo tambiΓ©n tengo que irme βdijo ella mirando la horaβ. Tengo ensayos a las seis de la maΓ±ana y si no llego puntual, Namtan me mata.
βΒΏQuieres que vaya preparando tu funeral?
βPor favor. Y que sea elegante.
Pond hizo una pequeΓ±a reverencia dramΓ‘tica, provocando que Film riera.
βPor cierto βdijo ella seΓ±alando el refrigeradorβ. DejΓ© dos toppers con ensalada. Uno para Phuwin y otro para ti.
βΒΏCΓ³mo voy a saber cuΓ‘l es el mΓo?
Film levantΓ³ una ceja.
βPorque el tuyo no lleva...
βAceitunas βcompletΓ³ Γ©l inmediatamente.
βCorrecto.
βLas aceitunas son asquerosas. No entiendo cΓ³mo a ti y a Phuwin les gustan.
βLo que pasa querido, es que tΓΊ no tienes buen paladar.
Pond le sacΓ³ la lengua infantilmente.
Film soltΓ³ otra carcajada antes de tomar su bolso.
βBuenas noches, Pond.
βDescansa, Film.
La puerta se cerrΓ³ con un chasquido sordo, dejando el departamento sumido en un silencio que, de pronto, se sintiΓ³ demasiado pesado.
Y apenas Film se fue, la sonrisa de Pond Naravit desapareciΓ³ lentamente. SentΓa las mejillas cansadas. Le dolΓan, incluso. Porque fingir todo el tiempo tambiΓ©n agotaba.
Frente a Film. Frente a Phuwin. Frente a ambos juntos.
Pond siempre sonreΓa, bromeaba y actuaba como si nada le afectara.
Como si ver a la persona que amaba enamorado de alguien mΓ‘s no le destrozara lentamente el pecho.
ΒΏLe dolΓa? Claro que sΓ. Como la mierda.
Era un amor unilateral hacia su mejor amigo.
Cuatro aΓ±os. Cuatro malditos aΓ±os enamorado de Phuwin.
Al inicio creyΓ³ que eventualmente se le pasarΓa. Que era una confusiΓ³n, un encaprichamiento tonto provocado por pasar demasiado tiempo juntos.
Pero luego llegaron las citas. Las chicas. Las novias. Y Pond estuvo ahΓ para todas. AyudΓ‘ndolo a escapar de paparazzis, cubriΓ©ndolo cuando querΓa salir sin ser reconocido, inventando excusas para proteger su privacidad. Pond pensΓ³ que todas serΓan pasajeras. Solo diversiΓ³n. Nada serio.
Hasta que apareciΓ³ Film.
Pond aΓΊn podΓa sentir el frΓo que recorriΓ³ su columna aquella noche, hace dos aΓ±os, cuando Phuwin entrΓ³ al departamento con un brillo en los ojos que Γ©l nunca habΓa podido provocar.
βAmigo... creo que ella sΓ es la indicada.
Ese dΓa, algo en el pecho de Pond se contrajo hasta volverse una mota de polvo. Y lo peor no fue la frase, sino ver cΓ³mo los meses le daban la razΓ³n a Phuwin. Dos aΓ±os de verlos construir algo sΓ³lido. Dos aΓ±os de entender que, para Phuwin, el camino siempre habΓa sido recto, mientras que para Pond, el camino era un laberinto sin salida.
Aun asΓ...
Una parte ridΓcula de Pond seguΓa aferrΓ‘ndose a una mΓnima esperanza. Aunque fuera absurda. Una fe estΓΊpida que se alimentaba de migajas: de un roce de manos accidental, de una mirada prolongada, de cualquier cosa. Aunque Phuwin fuera heterosexual. Aunque jamΓ‘s hubiera dado una seΓ±al de querer algo mΓ‘s que una hermandad. Pond seguΓa ahΓ, esperando un milagro que sabΓa que no iba a llegar.
Con un suspiro que arrastrΓ³ todo el peso de su jornada, dejΓ³ la botella de agua sobre la barra. Sus pasos hacia la habitaciΓ³n no eran solo de cansancio fΓsico; era el peso de cuatro aΓ±os de palabras no dichas lo que le hacΓa arrastrar los pies.
Solo querΓa dormir y, por unas horas, dejar de ser el actor secundario en la historia de amor de su mejor amigo.
Afuera todavΓa estaba oscuro, asΓ que no se molestΓ³ en encender las luces. DespuΓ©s de tres aΓ±os viviendo ahΓ, conocΓa perfectamente cada rincΓ³n del lugar incluso medio dormido.
AbriΓ³ su armario y sacΓ³ una camiseta blanca de algodΓ³n y unos pants grises antes de dirigirse al baΓ±o.
Por un momento pensΓ³ en ir a ver a Phuwin. Pero lo descartΓ³.
Si Γ©l estaba cansado, Phuwin probablemente estaba el doble. A veces incluso podΓa ser mΓ‘s obsesivo con el trabajo que el propio Pond, y eso ya era decir demasiado.
AsΓ que simplemente abriΓ³ la regadera y dejΓ³ que el agua caliente relajara un poco la tensiΓ³n acumulada en sus hombros.
QuizΓ‘ habΓa pasado demasiado tiempo bajo las luces del estudio. QuizΓ‘ necesitaba dormir una semana entera.
Cuando finalmente saliΓ³ del baΓ±o, secΓ‘ndose el cabello con una toalla, caminΓ³ directo hacia su cama sin siquiera mirar demasiado alrededor.
βΒ‘Mierda!
SintiΓ³ algo duro debajo de su cadera y prΓ‘cticamente saltΓ³ del susto. TomΓ³ su celular rΓ‘pidamente y encendiΓ³ la linterna. La luz iluminΓ³ una silueta acurrucada entre las sΓ‘banas.
Pond abriΓ³ los ojos.
βΒΏQuΓ© rayos...?
AhΓ estaba Phuwin, profundamente dormido en SU cama. Otra vez.
Pond soltΓ³ un suspiro cansado al instante.
Claro.
La maldita costumbre de Phuwin de invadir su habitaciΓ³n teniendo literalmente una propia.
Lo peor era que ni siquiera era algo nuevo. A veces simplemente aparecΓa ahΓ porque sΓ. Porque estaba viendo algo en el telΓ©fono de Pond. Porque querΓa aire acondicionado mΓ‘s frΓo. Porque βsu cama se sentΓa diferenteβ. Porque sΓ.
Pond honestamente ya ni preguntaba.
Pond se quedΓ³ observΓ‘ndolo, preguntΓ‘ndose por un segundo si Film habrΓa estado allΓ con Γ©l momentos antes. SacudiΓ³ la cabeza para alejar el pensamiento. Film era demasiado respetuosa; este era un comportamiento puramente βPhuwinβ.
Resignado, Pond decidiΓ³ que simplemente dormirΓa en la habitaciΓ³n de Phuwin esa noche. Se girΓ³ sobre sus talones. Pero apenas dio un paso, sintiΓ³ que alguien le sujetaba el brazo. Pond casi volviΓ³ a saltar del susto.
GirΓ³ rΓ‘pidamente la cabeza.
Phuwin seguΓa con los ojos cerrados, despeinado y medio enterrado entre las almohadas.
βΒΏA dΓ³nde vas...? βmurmurΓ³ con la voz ronca de sueΓ±o.
Pond frunciΓ³ un poco el ceΓ±o.
Ah. Seguramente pensaba que era Film.
Estaba a punto de responder cuando Phuwin volviΓ³ a hablar, todavΓa sin abrir los ojos.
βPond... ΒΏa dΓ³nde vas?
El corazΓ³n de Pond dio un vuelco traicionero. No habΓa abierto los ojos y, aun asΓ, sabΓa exactamente quiΓ©n era.
βTienes tu propia cama, pedazo de holgazΓ‘n βsusurrΓ³ Pond, aunque no hizo ningΓΊn esfuerzo real por soltarse.
βTu colchΓ³n es mΓ‘s cΓ³modo que el mΓo...
Pond soltΓ³ una risa cansada.
βQuΓ©date aquΓ entonces. Yo me irΓ© a la tuya.
Pond intentΓ³ zafarse, pero Phuwin, con esa fuerza repentina que tienen los que estΓ‘n medio dormidos, lo jalΓ³ hacia abajo. Pond aterrizΓ³ torpemente sobre el colchΓ³n, con el rostro a escasos centΓmetros del pecho de su amigo.
βΒ‘Phuwin! Β‘SuΓ©ltame!
βNo.
La voz de Phuwin saliΓ³ grave y todavΓa medio dormida.
βNo te he visto en aΓ±os y asΓ es como me tratas...
Pond soltΓ³ una carcajada, aunque su pulso empezΓ³ a traicionarlo.
βPhu... solo fueron dos dΓas, no exageres.
βPero se sintieron como aΓ±os... βse quejΓ³ Γ©l, arrastrΓ‘ndose por el colchΓ³n hasta que escondiΓ³ el rostro en el hueco del cuello de Pond.
Pond se quedΓ³ rΓgido por un segundo, conteniendo el aliento. AhΓ estaba otra vez. Esa maldita costumbre de Phuwin que lo dejaba sin defensas. No era la primera vez que pasaba; a veces, en medio de la noche o cuando el cansancio los vencΓa frente al televisor, Phuwin buscaba refugio justo ahΓ, en la curva de su cuello.
SintiΓ³ la punta de la nariz de Phuwin rozando su piel, seguida de una inhalaciΓ³n profunda y pausada. Era como si Phuwin estuviera tratando de reconocerlo a travΓ©s del olfato, marcando territorio o simplemente buscando la seguridad que solo el aroma de Pond le brindaba.
βMe dejaste solo βmurmurΓ³ Phuwin contra su piel, y el aliento cΓ‘lido de sus palabras le provocΓ³ a Pond un escalofrΓo que no tuvo nada que ver con el aire acondicionado.
Pond cerrΓ³ los ojos, apretando los puΓ±os sobre las sΓ‘banas. Para Phuwin, aquello era un gesto de confort casi infantil, una muestra de confianza absoluta entre mejores amigos. Pero para Pond, tener la respiraciΓ³n de Phuwin golpeando directamente su pulso era una tortura deliciosa. PodΓa sentir cada pequeΓ±a exhalaciΓ³n, el roce suave de sus labios contra su clavΓcula al hablar y esa vulnerabilidad que Phuwin solo mostraba cuando estaba medio dormido.
Era su recordatorio personal de que, aunque compartieran el mismo techo, estaban en mundos emocionales completamente distintos.
βVale, vale... βlogrΓ³ decir Pond, con la voz un poco mΓ‘s ronca de lo que pretendΓaβ. Yo tambiΓ©n te extraΓ±Γ©, pesado.
Finalmente logrΓ³ soltarse un poco, acomodΓ‘ndose ahora a su lado sobre la cama.
Phuwin abriΓ³ los ojos lentamente esta vez, ya mΓ‘s despierto. Lo observΓ³ unos segundos en silencio antes de fruncir un poco la nariz.
βΒΏTe echaste lociΓ³n?
Pond arqueΓ³ una ceja.
βNope. Solo soy yo.
Phuwin hizo una expresiΓ³n dramΓ‘tica.
βPresumido.
βNo es mi culpa ser naturalmente atractivo y delicioso.
βQuΓ© asco βmurmurΓ³ Phuwin, aunque una sonrisa se le escapΓ³ igual.
Pond soltΓ³ una sonrisa antes de recordar algo.
βOh, por cierto... Film dejΓ³ tu ensalada favorita en el refrigerador. Por si te da hambre cuando despiertes.
Phuwin parpadeΓ³ un par de veces, como si apenas estuviera procesando informaciΓ³n.
βOh... cierto. Film.
Se quedΓ³ unos segundos pensando y luego preguntΓ³ βΒΏYa se fue?
βSip. LleguΓ© justo cuando iba saliendo.
βHmm... vale. La llamarΓ© mΓ‘s tarde.
Pond simplemente asintiΓ³.
Entonces Phuwin volviΓ³ a hablar βOye, ΒΏrecibiste la llamada de Mew?
Pond soltΓ³ un suspiro pesado apenas escuchΓ³ el nombre del CEO.
βOh, sΓ. Me llamΓ³ ayer en la tarde. Dijo que tenΓa que hablar con nosotros hoy.
Se dejΓ³ caer mΓ‘s cΓ³modamente sobre la almohada.
βPero, chico... me siento agotado.
Phuwin bostezΓ³.
βEntonces descansemos. MΓ‘s tarde podremos almorzar las deliciosas ensaladas que preparΓ³ mi novia.
Mi novia.
Las palabras fueron como pequeΓ±as astillas de vidrio bajo la piel de Pond. TragΓ³ saliva, manteniendo la mΓ‘scara de serenidad que tanto habΓa ensayado.
βSΓ... tal vez sΓ.
Phuwin ya parecΓa medio dormido otra vez, asΓ que no notΓ³ nada extraΓ±o. Unos minutos despuΓ©s, el silencio volviΓ³ a llenar la habitaciΓ³n. Y eventualmente, ambos terminaron quedΓ‘ndose dormidos.
***
Seis horas mΓ‘s tarde, y despuΓ©s de haber dormido lo suficiente para volver a sentirse humanos, Pond Naravit y Phuwin Tangsakyuen ya se encontraban dentro de las instalaciones de Lunaris Entertainment.
Ambos estaban sentados en una de las salas de juntas del piso ejecutivo, esperando junto a varios actores mΓ‘s.
Love Pattranite revisaba algo en su celular mientras conversaba con Emi Thasorn. MΓ‘s al fondo, Boom Tharatorn y Aou Thanaboon discutΓan sobre comida, mientras Jimmy Jitaraphol y Sea Tawinan parecΓan igual de confundidos que todos los demΓ‘s.
Pond entendiΓ³ rΓ‘pidamente que a lo mejor se trataba de una nueva serie. Mew jamΓ‘s reunΓa a tantos actores en una sala si no era por algΓΊn proyecto importante. Aunque no tenΓa idea de quΓ© clase de serie serΓa esta vez.
A lo largo de los aΓ±os habΓa actuado en todo tipo de gΓ©neros: romance, comedia, drama, acciΓ³n... incluso thrillers psicolΓ³gicos. Y habΓa trabajado junto a Phuwin en mΓ‘s de una ocasiΓ³n. Honestamente, siempre disfrutaba hacerlo. Era una excusa perfecta para tener a su mejor amigo cerca casi todos los dΓas.
DespuΓ©s de varios minutos de espera, finalmente la puerta de la sala se abriΓ³.
βBonjour~ βsaludΓ³ alegremente Mew Suppasit entrando con varias carpetas en las manos.
Todos levantaron la vista casi al mismo tiempo y respondieron automΓ‘ticamente juntando las palmas en seΓ±al de saludo.
βSawasdee krub.
Mew sonriΓ³ ampliamente al verlos.
βHola, mis pollitos. Me alegra verlos a todos aquΓ.
Todos respondieron el saludo casi al mismo tiempo.
βHola, PβMew.
Mew Suppasit dejΓ³ las carpetas sobre la mesa y los observΓ³ como si estuviera a punto de anunciar el proyecto cinematogrΓ‘fico del siglo.
βSΓ© que deben estar preguntΓ‘ndose por quΓ© los citΓ© a todos hoy... Y eso es porque... anoche tuve una visiΓ³n.
Jimmy Jitaraphol rodΓ³ los ojos inmediatamente.
βAy no, ya empezΓ³ βmurmurΓ³ Sea por lo bajo, provocando algunas risas.
Pero Mew continuΓ³ como si estuviera dando el discurso mΓ‘s importante de la historia.
βAnoche me dije: βMew... tienes actores de alta calidad. Guapos, populares, talentosos, con millones de fans...β βse seΓ±alΓ³ a sΓ mismo dramΓ‘ticamenteβ. Y entonces pensΓ©... ΒΏpor quΓ© no juntarlos y crear un nuevo proyecto?
Pond cruzΓ³ los brazos, escuchando con tranquilidad.
Hasta que Mew levantΓ³ una carpeta negra.
βAsΓ que conseguΓ los derechos de una novela llamada Crimson Hearts.
El ambiente pareciΓ³ cambiar apenas pronunciΓ³ el tΓtulo.
Un manhwa de romance masculino absurdamente popular en Corea del Sur que, con el paso de los aΓ±os, habΓa terminado convirtiΓ©ndose en un fenΓ³meno internacional. HabΓa llegado a JapΓ³n, China, Filipinas... incluso a Tailandia. Todo el mundo dentro de la industria conocΓa ese nombre. Incluso Pond habΓa escuchado hablar de Γ©l mΓ‘s veces de las que habrΓa querido.
Especialmente porque Film, Namtan y Milk parecΓan obsesionadas con la historia.
Pond jamΓ‘s habΓa leΓdo el manhwa completo, pero conocΓa lo suficiente para saber una cosa: era una historia BL. Y por alguna razΓ³n... una extraΓ±a sensaciΓ³n se instalΓ³ en su pecho. Como una advertencia.
Mew continuΓ³ hablando emocionado:
βAntes de entrar en detalles del proyecto, quiero presentarles oficialmente a un nuevo integrante de Lunaris Entertainment.
Algunos levantaron las cejas curiosos.
βDeberΓa estar llegando ahora mism...
La puerta de vidrio de la sala se abriΓ³.
Un chico entrΓ³, y con Γ©l, una rΓ‘faga de aire nuevo. Era delgado, de una palidez casi irreal que resaltaba sus facciones afiladas y unos ojos que parecΓan analizarlo todo en un segundo.
Pond sintiΓ³ una punzada de algo que no supo identificar. El chico no solo era guapo; tenΓa un aura de estrella que era imposible de ignorar.
Mew sonriΓ³ ampliamente.
βΒ‘AquΓ estΓ‘! Otra futura estrella de Lunaris. Vamos, chico, pasa. Justo estΓ‘bamos hablando de ti.
El joven hizo una pequeΓ±a reverencia respetuosa hacia todos en la sala antes de caminar hasta el asiento vacΓo junto a Emi.
Entonces Mew juntΓ³ las manos emocionado.
βChicos... Γ©l es Santa Pongsapak, nuevo actor de Lunaris Entertainment.








