Prefacio
10 años de matrimonio perfecto lo estaban desgastando. Chanyeol ya no era el mismo hombre atento, espontaneo y divertido que solía ser. Bueno, vale; si lo era, Park Chanyeol seguía siendo ese hombre dulce, amable y divertido que siempre fue, del cual se enamoro durante sus años de universitario; cuando ambos se conocieron y, por supuesto, sus familias siendo de las mas importantes en Corea del Sur, los hicieron comprometerse. Pudo notar que, al comienzo Chanyeol no quería. Sabía que ambos habían sido forzados, para sostener el estatus de sus familias, para unir esas compañías que a sus abuelos les había tomado años construir, haciéndolas mas poderosas, y Kyungsoo no tenía problemas con hacerlo. En realidad, él habría aceptado casarse con cualquier hombre que le plantaran en frente con tal de tener el control de esas empresas, de todo ese dinero, de ese poder…
Solo tuvo suerte de que ese hombre, fuese Chanyeol. La familia Park tenia una importante empresa de medicamentos altamente reconocidos por todo el mundo, y daba la casualidad que la familia Do manejaba la empresa que podía surtir a todo el mundo a costos más accesibles y con mayor cobertura en el planeta. Era sencillo, ambas empresas tenían que haberse unido desde hacía años y ahora que por fin lo habían hecho, habían tenido resultados maravillosos. Y bueno, Chanyeol pareció aceptar su destino tal como él lo hizo, aunque demoro un poco. Se veía afligido en un comienzo, pero después de la boda, todo fue de maravilla. Los dos hacían una hermosa pareja, estaban planeando tener a su segundo hijo el próximo año y, por la rutina, es que estaban ahí ahora.
Kyungsoo lo notó nervioso, pero bueno, Chanyeol siempre se ponía nervioso ante cualquier cosa. Sabía que, eventualmente, lo disfrutaría. Su hijo, Minseok, estaba de vacaciones con sus abuelos, por lo que tenían la casa y todo el tiempo disponible luego de tomarse unos días del trabajo para salir y hacer aquello. Había generado discusiones, por supuesto; Chanyeol se había negado de forma dura y sin dar paso a hablar mas del tema. Pero como era él, siguió insistiendo hasta que el otro acepto.
Grave error.
—No estoy muy seguro… ¿ya no puedo decir que no?
Kyungsoo esbozo una sonrisa, tomando su mano para darle un par de caricias en los nudillos. —Te va a gustar, ya lo verás. Ya estamos aquí Yeol, disfrútalo. Que marido no querría tener un trío con su esposo y otro tipo, créeme, lo busque como se que te gustan los chicos.
Chanyeol frunció. ¿Cómo se suponía que era eso?
Pero no pudo refutar nada. Observo a su marido salir del auto una vez que la puerta eléctrica bajo detrás del coche, el motel era de muy buena calidad, con jacuzzi, había dicho Kyungsoo; cama y sabanas limpias, un espacio grande para que… los tres, pudieran pasar un buen rato. Nunca supo el nombre del otro tipo, ni siquiera lo había visto en fotos o sabido algo de él, salvo que tenía la edad de Kyungsoo (32 años) y que era guapo, según su marido. Pero Chanyeol nunca tuvo un tipo especifico de gustos en cuanto a hombres o mujeres; le gustaban ambos géneros, pero por supuesto, se inclinaba mayormente a los chicos. Y no era que pensara que su marido era feo o no le gustara, solo que… al recordar como fue el comienzo de su matrimonio, era algo que todavía le causaba dolor. No era que ahora no amara a Kyungsoo, pero…
La puerta se abrió cuando Kyungsoo giro el pomo, la habitación apenas iluminada por una tenue luz roja, al fondo podía observarse la cama amplia, sabanas blancas, almohadas. Un sofá para tener sexo, artículos por ahí regados y… una persona al fondo. Creyó que era una mujer cuando Chanyeol lo observo usando un “disfraz” de empleada, como esas monas chinas; medias de red, y un antifaz en el rostro que no le permitía verle bien el mismo. Pero Kyungsoo habló entonces:
—Cariño, él es BerryByun. —dijo, el nombre de usuario de lo que creyó fue la red social donde Kyungsoo conoció a este hombre.
Lo admitía, verle las piernas apenas vestidas con esas medias y, esa falda tan corta que no dejo nada a la imaginación; lo hizo encenderse un poco más; pero también lo puso aun mas nervioso. Apretó los ojos mientras tragaba saliva, apretándose el puente de la nariz también. Se acerco a Soo que hablaba con el chico, diciéndole lo lindo que se veía vestido así, ambos halagándose como si fuesen amigos de toda la vida y no estuvieran a punto de ser follados por Chanyeol. Lo tomó suavemente del brazo para apartarlo, susurrándole.
—No me siento tan cómodo con esto… si estas aburrido del sexo conmigo, podemos dejar de hacerlo o… podemos intentar algo más que no implique a terceros.
Kyungsoo le acarició el rostro, negando suavemente. —Tranquilo, te va a gustar. Lo sé.
Pero él no estaba tan seguro. Aunque, las dudas se disiparon cuando observo al mismo Kyungsoo acercarse al extraño y comenzar a besarlo. Diablos. La escena fue erótica, honestamente; porque Kyungsoo era dominante y no demoro mucho en apretarle el culo al otro, asegurándose de que Chanyeol observara bien mientras le abría y cerraba las nalgas para luego dar un fuerte azote. Chanyeol se relamió los labios mientras los veía, su pene despertando dentro de sus pantalones que pronto sintió que le estorbaban. Ahogo un jadeo cuando Kyungsoo puso al otro a cuatro sobre la cama, con las piernas abiertas. El hilo de su tanga negra apenas y le cubría la entrada rosadita que alcanzó a divisar por culpa de la luz.
—Kyungsoo…
—Ven. —le dijo, sin darle la oportunidad de decir algo más. —Vamos.
Chanyeol obedeció, como siempre hacía; y cuando estuvo más cerca, Kyungsoo se puso de rodillas, bajándole los pantalones y comenzando a hacerle una mamada. Jadeo fuerte, admirando al menor usar esos lindos labios mientras un hermoso y redondo culo pomposo se meneaba frente a él, incitándolo a tocar, a probar. Miro de nuevo a Kyungsoo, su mirada anhelante como si pidiera permiso, y cuando el otro se saco el pene de la boca solo para sonreír y susurrar un “si”, Chanyeol lo hizo. Sus manos se posaron sobre el par de nalgas que tenia al frente, amasando la carne para luego hacerla rebotar.
Su marido tenia un buen cuerpo, pero Kyungsoo tenia las nalgas duras y bien firmes por el gimnasio, en cambio el culo de este tal BerryByun era suave, rebotaba con gracia y eso lo excito a más no poder. Trago saliva de nuevo, inclinándose solo para comenzar a besar y morder las nalgas, sacándole gemidos al otro que sonaron tan dulces como una melodía de ángeles. Kyungsoo seguía haciéndole una mamada maestra como solo él sabía, tragándoselo entero mientras le acariciaba los testículos, y por tanto; Chanyeol presiono su cara entre ese par de nalgas, sacando la lengua para lamer y saborear todo lo que alcanzara, succionando la piel, llenándolo de saliva.
Kyungsoo entonces se puso de pie, empujándolo suavemente. —Aun no, no comas ansias. —dijo, empujándolo para que tomara asiento en aquel sofá, quitándole la ropa mientras el desconocido se ponía de pie, yendo tras de ellos mientras se acomodaba las medias. —Primero vas a disfrutarlo, después, vas a cogernos por turnos… o al mismo tiempo. —musitó con una enorme sonrisa. Se le notaba tan contento con esto después de estar chingando por un mes completo; pensó Chanyeol.
Pero él se dejo hacer. Cuando estuvo desnudo, lejos de sentir la vergüenza que esperaba sentir, se sintió poderoso. No era feo, le constaba, también iba al gimnasio y tenia músculos definidos sin llegar a ser exagerados. Abrió las piernas cuando los otros se pusieron de rodilla delante de él, luego de que Kyungsoo se desnudara también, revelando un tanga rojo y un top de esos de encaje que a Chanyeol le encantaban. Al menos, le cumplió algo a él también porque Soo siempre se negaba a usar ese tipo de prendas. Sonrió mientras lo miraba, el otro guiñándole un ojo mientras le sujetaba el pene, ofreciéndoselo al otro. Y cuando sintió sus labios, soltó un jadeo. El otro tenía los labios increíblemente calientes y suaves, ambos le estaban comiendo la verga de manera tan deliciosa que Chanyeol tuvo que cerrar los ojos por breves momentos para no terminar antes ahí mismo. Se alternaban entre uno y otro, Kyungsoo le chupaba los huevos mientras el otro le comía el pene entero hasta la base, liberándolo con una fuerte succión que parecía querer chuparle hasta el alma, mientras que cuando alternaban, Kyungsoo le hacía esos movimientos con la punta de la lengua en el falo que lo enloquecían.
Echo la cabeza hacía atrás liberando un jadeo, acariciándoles el cabello a los dos. Pronto, los observo besarse entre sí, con su pene en medio de ambas lindas bocas llenas de saliva que chasqueaban de forma tan obscena que lo volvía todo más atrevido. Lo estaba disfrutando muchísimo.
Un par de minutos después, Kyungsoo sacó un condón para colocárselo con la boca, y Chanyeol no pudo evitar soltar una risita. —Siempre tan experto, amor~
Lo iba a sujetar por la cintura al creer que lo cogería a él primero, pero Kyungsoo ya tenía otros planes. Observo al otro quitarse la faldita, haciéndose el tanga a un lado antes de subir encima de él, apoyándose en su pecho. Lo tenía de frente, y lo poco que alcanzó a ver, de su rostro, fue un lugar en la mejilla, a la altura de sus labios en el lado derecho; un detalle que, lo hizo fruncir el ceño hasta que el otro se deslizo la verga de Yeol dentro tan lentamente que le saco un suspiro. Lo sujeto de la cintura, mientras el otro comenzaba a rebotar fuertemente sobre él hasta crear sonidos de choque de pieles; pero Kyungsoo se posiciono entre ambos. Su culo contra la cara de Yeol.
Olvidó lo de antes, centrándose en aquello. Era un amante de usar su boca para todo lo que pudiera resultarle erótico, y no había nada mejor que comerse un buen culo; y Kyungsoo y ese desconocido tenían el mejor. Le abrió los cachetes del culo para comenzar a pasar la lengua por toda la raja, luego centrándose en su ano para lamer y meterle la lengua, sus manos recorriéndole la espalda de arriba abajo hasta moverse a su pecho, donde comenzó a pellizcarle los pezones mientras el otro le saltaba encima. Tenía a los dos chicos montándolo como un par de desquiciados, y le encantaba.
Pero no era suficiente. Él tenia sus gustos específicos, por lo que quitó a Kyungsoo de encima, quitando al otro también para ponerlos de pie y sujetarlos por la cintura. Tomo a Kyungsoo de la nuca, obligándolo a besarlo con tanta pasión por lo excitado que estaba, omitiendo al otro porque, aunque se había negado, luego de que se sintiera presionado por Kyungsoo y terminara accediendo, habían llegado a un acuerdo: Chanyeol no podía besar la boca del desconocido.
Era extraño, porque ya le había besado el culo, pero, fue lo único que Kyungsoo pidió además de, obviamente, usar preservativo.
El otro los observo, acariciándole el pecho a Chanyeol de arriba abajo, luego, deteniéndose en su pelvis, acariciando la diminuta cicatriz que muy apenas era visible, mucho menos con aquella luz tan suave. Aquello hizo estremecer al alto, separándose de Kyungsoo para ver al otro por breves segundos; porque ni siquiera Kyungsoo prestaba atención a esa cicatriz. En diez años, ni siquiera la recordaba. Pero de nuevo, lo dejo de lado cuando Kyungsoo los llevo a ambos a la cama, quitándole el condón para luego ponerse en cuatro; ofreciéndose esa manera.
Chanyeol no lo pensó dos veces, lo penetró fuertemente, como sabía que le gustaba; comenzando a embestirlo con fuerza mientras el otro se paraba a su lado. Chanyeol lo atrajo cerca, quitándole la parte del pecho para luego comenzar a chuparle los pezones. Como se dijo antes, en verdad amaba usar su boca para lamer y chupar, morder, besar… y en cuanto vio ese par de pequeñas tetitas picudas, no lo pensó dos veces. Era extraño cuando un doncel las tenía, solo había probado unas antes en toda su vida… con… alguien.
Se centro en el ahora, en lo que estaba haciendo, aunque su mente comenzara a sentirse nebulosa por, ya tres coincidencias enormes. Pero no desperdicio la oportunidad. Las devoro con hambre y deseo, metiéndole los dedos en el culo también, apretándolo fuerte contra su cuerpo mientras se cogía a Kyungsoo con bestialidad.
El desconocido gemía de forma hermosa, y no pudo evitarlo. Sus labios picaban por besarlo, los del otro también y pudo notarlo cuando se relamió los labios. Iba a hacerlo, al diablo con todo, tenía que besarlo… pero, entonces Kyungsoo hablo.
—Quiero ver cuando te corras… amor~
Soltó un suspiro, regresando a la realidad de lo que estaba sucediendo. Era una fantasía que había accedido a hacer por su esposo, porque se suponía que amaba a Kyungsoo. Tenían diez años juntos, de matrimonio, un matrimonio arreglado, pero, al final de cuentas se había quedado ahí por elección propia, o eso creía. Mas bien, no tuvo opción y aunque Kyungsoo nunca tuvo la culpa de nada, había aprendido a acostumbrarse a él y disfrutar lo que pudiera.
Lo hizo girar para recostarlo sobre su espalda, abriéndole las piernas para luego volver a introducirse. —Ya estoy cerca…
Kyungsoo suspiro, limpiándose el sudor de la frente y lo empujo suavemente. —Espera, mejor… tengo una idea. —hizo que el otro se recostara a su lado, terminando de quitarle toda la ropa, ambos con las piernas abiertas y los pies acercándose para acariciar la erección de Chanyeol.
Kyungsoo lucía frustrado porque no podía hacerlo tan bien, mientras que el otro lo hacía de forma tan suave y sensual que Chanyeol soltó varios jadeos. Termino por correrse sobre la boca de ambos cuando Kyungsoo ordeno nuevamente que se la chuparan, manchando el pecho de los dos también, observando como esos preciosos senos pequeños escurrían de semen; esos labios delgados y rosas, los labios gruesos de Kyungsoo y su pechito plano.
No podía negar que se sintió sumamente satisfecho, y cuando el desconocido anuncio que tomaría una ducha, él y Kyungsoo se acurrucaron en la cama. —¿te gusto? —pregunto, besándole la mejilla. —Te dije que sería delicioso, lo disfrutaste ¿no es así?
Chanyeol asintió, estirando el brazo para encender las luces correctamente, odiando no ver nada sin las gafas por haberlas olvidado en el coche y luego con la luz tan tenue. —Sí. No lo negaré, estuvo muy bien.
Kyungsoo sonrió, poniéndose de pie. —¿Listo para otro round? —Chanyeol accedió.
Los que fuesen para volver a tocar esos pequeños senos. Se puso de pie, ahora teniendo una mejor visión del panorama, entrando a la ducha para observar al desconocido de espaldas.
Kyungsoo entró con una enorme sonrisa, pegándose al otro mientras le decía algo con tanta familiaridad, que se hizo sordo en sus oídos, observando su espalda desnuda, su enorme culo pomposo que se apreciaba mejor a la luz, y una marca de nacimiento en su cadera por la espalda. Sintió que se desplomaría, cuando el otro giro el rostro a causa de Kyungsoo haciéndolo mirarlo; Chanyeol cambiando totalmente sus facciones a una de asombro; mientras que el desconocido lo veía con tanto dolor y tristeza.
Boqueo un par de segundos, antes de salir rápidamente de la ducha; tomando sus ropas para vestirse rápidamente. —Re… recordé que tengo que ir a la oficina. Es urgente, perdón. —dijo entre boqueos cuando Kyungsoo salió a buscarlo; pero no se detuvo. Dejo su billetera para que pidiera un taxi, y salió para subir al auto, arrancar e irse a toda velocidad.
Porque no era un desconocido. Era Byun Baekhyun. Su primer amor.








