Un sueño
Estoy parada frente al escenario. Al fin llegó mi momento, el momento donde todo mi esfuerzo es recompensado.
La directora me entrega el premio y me dice que dé unas palabras al público. Hay un reflector apuntando directo a mí que no me deja ver más que la silueta de las personas en el auditorio y, en primera fila, está mi familia, sonriendo con orgullo y alentándome a empezar mi discurso.
—Muchas gracias — comienzo. —Este premio significa mucho para mí. Esto es una recompensa por no rendirme y seguir luchando por lo que quiero —. El público aplaude y escuchó algunos murmullos diciendo “felicitaciones”, “te lo mereces”. —Esto es… —Un pensamiento cruza por mi cabeza, algo en mi interior me dice que todo es muy raro —Esto es un sueño. — Declaro sacudiendo la cabeza; el premio en mis manos comienza a desvanecerse. —Estoy dormida.
El reflector se apaga y el ambiente se tensa de tal manera que siento que el mundo se me viene encima mientras miles de ojos sin expresión me observan fijamente.
Y entonces desperté.
Tallé mis ojos y me senté en la cama, pero justo al poner un pie en el suelo, caí al vacío.








