Sangre fria
Caliente... Espesa ... Roja .
Esa sería la forma más sencilla para describir la sangre.
LA SANGRE DE SU PROPIA FAMILIA .
Se siente como un completo inútil. Dispara, pero no logra darle a sus atacantes, por lo que se esconde mientras que los guardaespaldas que se supone que debían protegerlos se aliaron con esos enmascarados; los que no, ya están muertos en el suelo con sus ojos abiertos, sin rastro de brillo en ellos.
Y SU FAMILIA, SU HERMANA MENOR, SU HERMANO MENOR TIRADOS EN EL SUELO SIN VIDA COMO BASURA, MIENTRAS LA SANGRE SE EXTIENDE POR LOS SUELOS DE MÁRMOL.
Es un completo inútil. Su madre está en una esquina siendo manoseada y su padre está siendo torturado en otra, y él solo está ahí, escondido tras la puerta con la tonta excusa de esperar una oportunidad.
Contradictoriamente, la realidad es que no puede moverse. Irónico, ya que él había vivido muchas veces este mismo escenario, pero siempre era él el que lo causaba, no quien lo recibía.
Zev Rumano
Ese es el nombre del heredero de los Rumano, un chico de 22 años que ha visto crueldad y él mismo la ha infligido, pero nunca recibido, y ahora no sabe cómo actuar o qué hacer.
Se suponía que era el heredero de una de las 7 familias más influyentes y poderosas, pero ahora no es más que un tonto inservible, paralizado ante algo que nunca pensó que vería.
Su familia siendo humillada y masacrada.
Tiene la respiración acelerada. Su mano tiembla mientras sostiene la pistola, pero al lado de ese shock está la ira, una tan fuerte que lo hace empujar la puerta. Da dos disparos al hombre que tiene a su madre y luego apunta a los hombres que golpean a su padre.
Pero Zev se queda quieto cuando siente el frío de una pistola en su sien.
-Pero miren quién es, por fin ha llegado el famoso Zev. Estoy decepcionado, mi amo dijo que eras más divertido, pero solo eres un nene maricón. No sé por qué mi amo te vio en primer lugar -susurró una voz a las espaldas de Zev.
Esa persona le quita el arma de sus manos y luego siente una lengua deslizarse por su nuca, haciendo que una vena sobresalga en su frente de la ira.
-¿Quién es tu amo? -habló Zev, tratando de voltear su rostro para ver a la persona, pero solo recibe un fuerte golpe en la nuca que lo hace tambalear hacia delante.
-Cuidado, perrito Rumano. Mi amo es una existencia divina que nadie tiene el derecho de ver su verdadero rostro. Es un ser piadoso que me ha concedido la vida más placentera y libre que nadie podría tener.
-Bastardo loco, sigues a alguien que ni siquiera sabes quién es -se burló Zev con asco, mientras tocaba su frente, de donde la sangre ya se deslizaba.
-No te atrevas a cuestionar la voluntad de mi amo, ¡PORQUE TE ARREPENTIRÁS! -gritó la persona que tenía una máscara negra donde no se podía ver sus ojos y en la boca avía un cierre para que pudiera hablar o sacar su lengua.
La persona lo apuntó, pero se dio media vuelta, dándole un disparo certero en la cabeza a su madre. Su cuerpo cayó al suelo con los ojos abiertos, aún llenos de terror y humillación.
-¡NOOOOO, hijo de puta!
Zev se abalanzó contra el enmascarado sin importarle recibir un disparo en el abdomen.
Luchó tratando de quitarle la pistola, disparando en todas direcciones mientras forcejean. En el momento de descuido por parte de los hombres del enmascarado, el padre de Zev logra agarrar una pistola que mantenían oculta bajo uno de los sofás y le dispara a los 4 hombres que lo habían estado golpeando.
Zev pierde la lucha de forcejear por el arma cuando el enmascarado le golpea la herida de bala en su abdomen con el codo, haciéndolo caer de rodillas escupiendo sangre.
Pero no todo está perdido, porque su padre ya había asesinado a las personas en la habitación, y antes de que el enmascarado disparara, su padre lo hizo, matándolo primero.
Ambos hombres se dieron una breve mirada y luego le quitaron la máscara, revelando a un hombre con un rostro desfigurado por quemaduras; en el cuello tenía un tatuaje de un collar de perro.
No pudieron seguir contemplando al hombre, ya que afuera se podía oír a un grupo de personas subir corriendo al lugar. Zev y su padre corrieron saliendo por otra puerta, recorriendo los pasillos de su mansión, antes magnífica con cuadros de familia, sirvientes pasando y hombres custodiando, y ahora solo era un pasillo con cuerpos en el suelo, casquillos de balas y sangre manchando las paredes blanco marfil.
Son alcanzados a sus espaldas por esos hombres, quienes les disparan.
Las balas rozan a Zev hiriéndolo levemente, pero su padre recibe una en la pierna. Sin dudarlo, ayuda a su padre, pero está muy herido y solo hace que esos hombres estén cada vez más cerca.
-Déjame.
-No voy a hacer eso, padre.
-Zev Rumano, te ordeno que me dejes. Alguien de nuestra familia tiene que continuar con vida y mantener vivo nuestro legado.
-¿Solo te importa eso, carajo? Vas a morir, viejo idiota. ¡A la mierda el legado!
-No hables así, mocoso ignorante. Nuestros antepasados dieron su sangre y sudor para llegar a donde estamos. Tienes que sobrevivir, buscar al bastardo que nos hizo esto y hacerlo pagar el doble. La familia Rumano no se puede extinguir. No importa lo que tengas que hacer, asegúrate de sobrevivir y que nuestro apellido vuelva a ser temido y respetado.
Con esas palabras, el padre de Zev le quitó la pistola y se quedó plantado ahí, disparando a esos hombres y dándole tiempo a Zev de correr lejos.
Corrió y corrió. Salió de la mansión adentrándose al bosque. Sacó su teléfono del bolsillo de su pantalón llamando sin detenerse a las familias aliadas, pero nadie contestó.
Cuando por fin salió del bosque, robó un auto y condujo hasta una de las familias, pero ni siquiera lo dejaron ver al patriarca.
Los guardias que custodiaban las rejas que rodean las mansiones le negaban la entrada.
Repitió eso con las 2 familias que eran vasallas de las suya, pero todos le dieron la espalda después de que los Rumano los hubieran puesto en el poder.
Lleno de ira, golpeó el volante. Estaba herido, desangrándose , mareado , con la vista borrosa, y no sabía si esos hombres lo estaban buscando para matarlo también.
De verdad no había nadie. Nadie que lo protegiera. Por patético que sonara, era como una oveja perdida en un bosque que está lleno de lobos.
Y así, dejando de lado su orgullo, manejó hasta la mansión Zalvack. Tuvo la suerte de llegar justo en el momento en que Lazarus Zalvack estaba en la entrada de las imponentes rejas. Ni siquiera detuvo el auto; bajó de él de un salto y corrió cojeando hasta golpear la ventana del auto negro.
-Hablemos, necesito tu ayuda, la ayuda de tu familia. Haré lo que sea, por favor -suplicó Zev, golpeando la ventana y manchándola de sangre.
Los hombres de la entrada rápidamente lo agarraron por los brazos arrastrándolo lejos, mientras Zev pataleaba y seguía gritando.
La puerta del auto fue abierta y se escuchó un frío:
-Entra.
Los hombres soltaron a Zev y este corrió entrando al auto. Guardó silencio, mirando de reojo a Lazarus Zalvack, heredero de la familia Zalvack, un hombre imponente que ni siquiera se molesta en mirarlo; solo mira su teléfono con un tabaco en los labios mientras el auto entraba una vez las rejas fueron abiertas.
Incluso entre las 7 familias influyentes hay niveles: los Zalvack son la primera familia, la número uno, mientras que los Rumano son la quinta familia.
Lazarus Zalvack bajó del auto cuando abrieron su puerta y se adentró a la mansión, que parecía más un castillo que una casa de familia. Zev lo siguió desde atrás, presionando su mano en la herida de bala, manchando el vistoso piso de sangre que ni siquiera duraba un segundo cuando una sirvienta se lanzaba al suelo restregando y volviendo a dejarlo limpio.
-me entere de la noticia tu familia fue masacrada y nadie sabe por quién, estás aquí para pedir ayuda verdad, pero hay un problema no veo utilida en ti-hablo Lazarus , el heredero de la familia Zalvack mientras una sirvienta le quitaba el abrigo
-las noticias si que viajan rápido , haré lo que sea , solo protejeme de la política y de las otras familias, mientras me recupero no tendrás que hacer nada más yo tomaré mi venganza , recuperaré mi territorio y convertiré la familia Rumano en los vasallos de los Zalvack -dijo Zev dejándose caer de rodillas
Odiaba hacer esto pero era lo que su padre le avía pedido estaba dispuesto a todo
-tu solo no me hagas reír , debo de aceptar que eres un hombre fuerte y muy bien entrenado pero no sabes quien lo hizo y mira como te dejaron estando en el poder crees que ahora que estás por los suelos puedes hacer algo , que patético, mejor considera que la era de los Rumano a llegado a su fin escapa lejos y vive como puedas -
-te lo ruego Lazarus , besare tus pies , comeré mierda si es lo que quieres , no tienes que hacer nada tan solo decir que estoy al cuidado de los Zalvack y nadie se metería conmigo -
-volvemos a lo mismo no veo utilidad en ti , ya tengo muchos perros no necesito otro ....-
Pero las palabras de Lazarus quedaron a medias cuando unos sollozos se escucharon y luego pasos que arrastraban los pies.
Zev Rumano, 22 años hijo mayor heredero
Lazarus Zalvack , 25 años hijo mayor heredero