Sombras y voces
El sol abrasador caía a plomo sobre el terreno polvoriento ubicado a
las orillas de San Lucas. La familia Sanchez – papá Jose, mamá Maria,
y sus cinco hijas Luisa Blanca Maria Rocio y Dulce – observaban al pie
del terreno con una miraza mezcla de esperanza cansancio y alegria,
los cimientos recién levantados de su nuevo hogar, El papa, Jose
habia hecho caso a las suplicas de su hija mayor Luisa, por una casa
propia, el lote habia sidop realmente una ganga, demasiado barato
para ser verdad pensaba jose en sus cavilaciones,
Si embargo algo habia oculto detras de aquella compra casi regalada
que la familia sanchez descubriria mas adelante, el terreno pertenecia
la exhacienda de un reconocido y algo famoso pero excéntrico hacendado
Don Martin fernandez quienm se decia entonces habia fallecido de
manera inexplicable en su vieja casa de adobe, misma que se erigia a
unsop metros del terreno en cuestion y del cual quedaban solo ruinas
desmoronadas, ya sin techo con vigas quebradas y uno que otro muro
deshecho por el tiempo y las inclemencias del clima, viento y algunas
veces lluvia que era poco frecuente en aquella region. cerca un
establo abandonado con corrales desvencijados y aun con penetrante
olor a estiercol que la lluvia levantaba de vez en cuando y el viento
arrastraba por doquier. el terreno se encontraba rodeado de un
ejército silencioso de mezquites retorcidos, huizaches espinosos,
granjenos de flores amarillas y garambullos agresivos custodiando como
guardianes aquel terreno, y un sin fin nopales y de magueyes , esos
gigantes silenciosos que apuntaban al cielo en una suplica al cielo, A
las nubes que pasaban a toda prisa.
La "pieza de casa", una estructura de block y gracias al esfuerzo de
Jose ; un techo digno de concreto, donde vivirían de manera
definitiva, la construccion quedó justo en el centro del lote, como un
barco varado en un mar vegetal hostil. La primera noche, bajo el
chirrido estridente de los grillos y cigarras, el ulular lejano de un
tecolote, y el lejano aullido del coyote, comenzó la pesadilla.
**Luisa**, la mayor, con sus 13 años recién cumplidos y un
escepticismo heredado de su madre, fue la primera en notarlo. Mientras
revisaba que todas sus hermanas estuvieran en sus camas un sonido de
golpes resono sobre el pasillo de tierra apisonada que separaba las
habitaciones.el sonido era firme, metálico, como el golpe de un bastón
de madera dura contra el suelo. Se asomó, temerosa, por el ventanal
que daba al pasillo, linterna en mano, temblando ligeramente. abrio
los ojos para mirar que producia ese sonido.... Nada, nada; Solo la
oscuridad profunda y el olor a polvo –quiza fue el viento o alguna
rama que cayo, penso y se sumergio en las cobijas de lana que harian
mas llevaderas las noche frias del lugar..
Despues de esa primera noche este sonido era constante y repetitivo, y
se fue sucediendo a los demas miembros de la familia en escucharlo,
sin explicar de donde provenia, incluso jose habia salido en la noche
a expolorar todo el terreno hasta las ruinas pensando que se pudiera
tratar de algun intruso que acechaba en la oscuridad de la noche
regresando con el mismo resultaddo, nada.
Tiempo despues mientras maria se encontraba , preparando los frijoles
en la estufa de gas, olfateó el aire y con extraneza pregunto"¿Pusiste
café, Jose?". jose negó, absorto en sus tareas de prepqarar masa para
el pan que hornearia al dia siguiente . El aroma a café recién colado,
intenso y reconfortante, llenó la pieza unos minutos, para luego
disiparse sin dejar rastro. Otras noche fue la pequeña dulce quien lo
percibio, un perfume abrumador a flores de naranjo o azahares, un
aroma dulce y suave que no tenía cabida en aquel páramo semidesertico
de espinas y tierra agrietada.
Un dia de tantos el grito de luisa atrajo a sus padres quienes se
movieron presurosos a su encientro, y ahi estaba ella en medio de la
noche con los ojos desorbitados el cuerpo temblando y casi muda
expresando quedamente sus visiones. Justo estas visiones fueron las
que sembraron el verdadero terror. Caminando hacia el pozo de agua, a
unos veinte metros de la pieza, vio algo que la paralizó su mano
temblorosa señalaba hacia el suelo reseco, en direccion a las ruinas
de adobe y la maleza repitiendo una y otra vez. ----Ahi esta mama
--ahi esta, maria la llevo al cuarto cubriendola con el reboso, con
voz temblorosa y quebrada Maria expreso – salio de ahi de por la
casita un enorme baúl, una cajota de madera con fiero en los lados
mama como si la tierra lo hubiera aventado, e sa caja era muy grande
casi como la mitad del cuarto, nadie lo movia flotaba y se volvio a
meter a la tierra dejando un pozo bien hondo, Con horror mudo, Maria o
vio dirigirse a Jose y llamar a gritos a don chon y como locos se
ousiewron a excavar toda la noche, ya clareando los primeros rayos del
sol maria fue a donde Jose y don chon excavabanm aun, habia logrado
llegar a abajo cerca de 5 mts o mas . Sin un sonido,los dos voltearon
a ver a maria, . Aqui no hay nada vieja dijo- mientras el eco de su
propio grito ahogado. Se perdia en el pozo.
dejaron el pozo abierto y entraron a la casa exhaustos, ese dia no
hubo pan. . .
Cierta noche La menor, dulce , de apenas 3 años, encontró un consuelo
aterrador. Despertó en medio de la noche sintiendo una presencia
suave. Adormilada aun vio Una mujer, vestida con ropas antiguas y
desteñidas en color clarito, de pelo negro muy largo y liso que le
caía como una cascada oscura hasta la cintura, y sobre la cara sin
dejar que la niña le viera el rostro, llego caminado casi como
flotando y se sento en el borde de su cama Dulce sintió un miedo
inicial un escalofrio que le recorrio el cuerpo desde la punta de los
pies hasta la cabeza, sensacion que disolvió en una calma extraña y
profunda. La extraña mujer comenzó a cantar quedito una canción de
cuna en un susurro que Dulce no entendía, pero que resonaba a la vez
agradable y dulce pero trasnmitiendo una tristeza infinita. Una mano
fría, le comenzoa a acariciar el pelo, largo y negro como el de la de
aquella aparición. El arrullo continuó, lleno de un amor melancólico y
una dulzura inmensa , hasta que Dulce, vencida por el sueño volvió a
dormirse. Por la mañana, cuando maria fue a levantar a sus hijas
encontró un mechón del cabello de Dulce largo y negro, enrollado con
extraña precisión sobre la almohada.
La gota que derramo el vaso de la razón vino de fuera. **Don Chon *,
un viejo panadero que ayudaba a jose en la elboracion del pan, llegó
una tarde pálido como el yeso, temblando casi llorando negándose a
volver a pisar el terreno. Apenas podia hablar y cuando pudo hacerlo
Contó,cómo mientras el sol caia en el horizonte, caminando cerca del
enorme mezquite centinela que marcaba el límite oeste, una sombra
oscura, más densa que la noche, se materializó de la nada frente a él.
No tenía forma definida, solo era una mancha de oscuridad un bulto
segun Don chon que absorbía la poca luz del atardecer un frio gelido
que nunca antes sintio y una presión aplastante y avasalladora en el
pecho le impedía respirar y avanzar. La sombra no se movía, solo
bloqueba su paso sin dejar que este siguiera su camino con una
malevolencia tangible. Don Chon juró que había sentido una mirada
intensa llena de odio de rencor, de ese instinto asesino que pocas
veces se percibe, a la par de esa sensacion una paralisis se apodero
de su cuerpo cuando por fin esa sencacion desaparecio don chon arrendo
sus pasos rumbo a la casa corriendo sin mirar atras.
Jose y Maria celebraron una reunión familiar la tension se sentia en
el ambiente, Don Chon hjabia decidido quedarse a pasar la noche ahi,
aun presa del miedo y con la sensacion de lo antes sucedido, para
completar el cuadro la energia electrica se habia ido pór el fuerte
ventarron que se sucedia afuera y que silaba en las orejas al salir
afuera empujando sus cuerpos acia atras, asi a la luz de las velas que
maria habia encendido y mientras las niñas dormian los tres comenzaron
a escuchar en el pasillo los pasos con el baston que casi siempre se
manifestaban a esa hora cerca de las 10 pm. Los aromas eran mas
intensos, Luisa había visto el baúl emerger y sumergirse otras dos
veces, siempre en el mismo lugar silencio, y en otra ocasion el sonido
de una pesada moneda rodando por toda la habitacion donde las niñas
dormian y caer justo a los pies de su cama ademas de la aparicion de
una figura masculina vestida de blanco ocultado su rostro bajo el ala
de un sombrero que habia despertado a Jose a Maria y a Luisa la mas
susceptible a todas esas manifestaciones. Dulce seguía siendo visitada
por la "dama del pelo largo", cada vez con más frecuencia. Siempre
arrullandola hasta hacerla dormir Y la sombra... la sombra con la que
don chon habioa tenido un encuentro seguia acechando por ahi, a veces
tomaba forma de humo, y la ultima vez habia llegado a posarse sobre
maria casi casi ahogandola.
Hay algo malo aqui murmuró maria, quien era una mujer profundameente
religiosa sus ojos antes escépticos ahora enormes en su cara demacrada
y palida se desorbitaban al mirar. "y eso no quiere que nos quedemos.
Dijo Ella que antes habia sido siempre una mujer práctica hasta la
médula, sintió que el suelo de su racionalidad se resquebrajaba. Los
eventos eran demasiado, demasiado consistentes, demasiado
*personales*. Jose su voz tembló apenas. "Este no es un lugar para
criar a las niñas".
Jose mirando las sombras danzantes que proyectaban las velas en las
paredes sintió el mismo frío que Don Chon había descrito. El sueño de
su casa propia se desmoronaba causandole un desazon en su coraazon
La mudanza fue rápida y silenciosa, subieron lo esencial en la vieja
camioneta en las qu se trasnpoprtaban en plena luz del día, bajo un
sol que ya no calentaba sus corazones. Ninguna de las niñas lloró por
dejar su casa, un alivio mudo caia pesado sobre todas ellas Mientras
el vehículo arrancaba, levantando una polvareda que se esparcio por
los alrededores *Dulce pegó su cara al vidrio trasero. Por un
instante, fuga en un parpadeo, le parecio ver a la mujer de pelo
largo, de pie entre los magueyes, observarla irse, inmóvil, Y junto a
ella, tomando su mano un hombreocultandose bajo el ala del sombrero y
detras de ellos bajo la sombra del gran mezquite, una sombra oscura,
densa inmensa e impenetrable que parecía respirar con la tierra.
San Lucas los recibió de vuelta sus vivencias se esparcieron en
rumores. El terreno de Los Sanchez con su pieza de casa abandonada en
medio del semidesierto muy cerca de las ruinas del adobe y el establo
solitario con el paso del tiempo se volvio una nueva leyenda, una
leyenda escalofriante todos comenzaron a contar de los espiritus que
se manifestaban con pasos sin dueño, y llegando la noche y la mañana
se sentaban a tomar cafe en aquel lugar, de perfumes de otro tiempo, y
de un baúl maldito que habitaba un terreno pero nadie nunca se atrevio
a buscar, de una dama fantasmal que arrullaba a las niñas... de un
hombre de sombrero que nunca dejo ver su rostro y de una sombra oscura
que vigilaba acechante en las sombras esperando a que alguien más
osara desafiar el eco silencioso y envenenado del pasado. El lugar ahi
sigue, en medio de espinas y sus magueyes silenciosos, guardando un
secreto oculto que nadie se ha atrevido a desentrar hasta hoy en dia.