Capítulo 1
En la vida hay cosas que no podemos comprender ni asimilar; sentimientos que nos hacen pensar y situaciones que nos obligan a reflexionar.
Eso fue todo lo que aprendí al entrar al instituto.
Recuerdo perfectamente aquel lunes. El cielo estaba cubierto de nubes y yo caminaba hacia el instituto sin imaginar que ese día cambiaría muchas cosas en mi vida.
Al cruzar las puertas, sentí una extraña sensación. Todo parecía igual que siempre: estudiantes caminando por los pasillos, profesores entrando y saliendo de las aulas y conversaciones que se mezclaban por todas partes.
Pero para mí, aquel día no sería como cualquier otro.
No sabía que estaba a punto de conocer a la persona que cambiaría mi vida por completo.
Entré al aula, tomé mi lugar y comenzó la clase. El profesor nos pidió que pasáramos uno por uno para presentarnos, y me pidió que fuera la primera.
—Me llamo Emily y tengo 18 años —dije frente a todos.
Después de un rato, llegó la última estudiante.
—Mi nombre es María y tengo 18 años.
Aquella chica se me hizo conocida, pero no le di demasiada importancia.
Al terminar las clases, salí del aula con varios libros entre mis brazos. Mientras caminaba por el pasillo, una chica que iba pasando me golpeó en el hombro, haciendo que tropezara y que todos mis libros cayeran al suelo.La chica se agachó rápidamente y comenzó a recoger mis libros.
—Perdóname, no te vi. ¿Estás bien? —preguntó.
—Sí, estoy bien —le respondí.
Cuando levanté la mirada, me di cuenta de que aquella chica era la misma que había visto en mi aula.
Recogí los últimos libros y me fui a casa.
Esa noche no pude dejar de pensar en aquella chica. Había algo en ella que me resultaba extrañamente familiar, aunque no lograba descubrir qué era.
Di vueltas en la cama durante horas, intentando recordar dónde la había visto antes. Repasé una y otra vez todos mis recuerdos, como si estuviera recorriendo mi vida en busca de una respuesta.
Hasta que, finalmente, lo hallé.








