01. Si hace ruido lo matare
La bebida se resbala por mi garganta, es como si estuviera quemando mi trƔquea a su paso, se siente realmente bien.
Las luces que cuelgan del bar dĆ”ndole una energĆa mĆ”s elegante me lastiman un poco los ojos, por dios ĀæQuĆ© es lo que estoy haciendo?
Mi hermana se rĆe disfrutando de esta pequeƱa reunión con sus amistades mĆ”s cercanas, verla asĆ solo me hace recordarla cuando Ć©ramos niƱos e intentamos protegernos el uno al otro; algo que no resultó nada bien.
En un par de semanas serÔ su boda, llena de paz y felicidad. TendrÔ todo lo que le hace ilusión desde que era pequeña.
āDeja de beber asĆ āHoney toma mi muƱeca impidiendo que tome otro sorbo de mi bebida, casi zucumbo a la idea de hacer un puchero como si fuera un niƱo pequeƱoā, apenas son las once vas a terminar sin conciencia.
Sonrió enternecido por sus acciones, hace tiempo que no la veĆa y para ser honesto siento que ahora ella es la mayor, y no yo. Tomó su mano entrelazando nuestros dedos como cuando Ć©ramos niƱos y ella tenĆa miedo en medio de una tormenta a media noche.
āGracias por preocuparte por mĆ āmurmuró y aunque la mĆŗsica estĆ” alta sĆ© que me escucha a la perfecciónā. ĀæY tĆŗ amiga cuando llega?
āEn un par de dĆas āla sonrisa que me da ilumina un poco de la oscuridad que resguardo cuando estoy cerca de Honeyā. Te vas a llevar bastante bien con ella.
Siento que deberĆa de decirle algo mĆ”s, pero siento que ninguna palabra puede salir ahora. No tengo que decirle algo malo en este momento, pero quiero apoyarla de uno o otra manera.
āIrĆ© con alguien āfrunce el ceƱo como si estuviera a punto del colapso por no saber a lo que me refiero, me aclaro la garganta y suelto su mano para que no se de cuenta que estoy nerviosoā, a la boda. IrĆ© con pareja ese dĆa para que no tengas que pensar que voy a estar solo, lo que menos quiero es preocuparte.
āEn realidad no me preocupa āparpadeó sintiendo una sensación bastante frustrante en el pecho, no me gusta para nada sentirme de esta maneraā. No tienes porque hacerlo Clover, estĆ” bien si no quieres ir acompaƱado o si no quieres estar mucho tiempo en la fiesta.
Me mordisqueo el labio esperando que todas estas sensaciones se vayan por completo. No estoy tan apegado a ella, de hecho desde que me fui del pueblo nos veĆamos poco tiempo y aĆŗn asĆ dice cosas como estĆ”s.
Es la única de la familia que acepta lo que soy, me acepta tal como soy sin tener que hacerlo por obligación y me demuestra su afecto sin importar lo demÔs. A veces me siento mal por dejarla abandonada y todo por mis fallos.
āPero es tu boda, asĆ que quiero hacerte un regalo especial.
āPuedes comprarme un televisor o algo asĆ āsuelta una risita contagiosa que me hace sonreĆrā. No quiero que te sientas incómodo, porque sĆ© que tu cita en la boda no va a ser lo que tĆŗ quieres.
Tiene razón, pero no puedo solo dejar de lado lo demÔs y hacer sentir mal a mi mamÔ; solo tengo que darle tiempo para que comprenda la situación en la que estoy.
Por inercia, ante la tensión, me aflojo un poco la corbata esquivando la mirada penetrante que me da, sin duda luce como una hermana mayor ahora aunque su rostro es mÔs aniñado que cualquiera que haya visto.
āSoy tu hermano mayor āle acarició el cabello con cariƱo para dejarle saber que yo estarĆ© bien yendo a su boda acompaƱado de una mujerā, deberĆa de ser yo quien no quiere verte incómoda y disfrutando de tĆŗ boda. AsĆ no vas a tener que lidiar conmigo en un evento tan importante.
Sus ojos se cristalizan dÔndome señales de lo frÔgil que es y que estÔ cargando con una responsabilidad que no le pertenece, ella no es culpable de nada de lo que pasó antes o que ahora sucede.
Honeybell solo necesita enfocarse en ella, en su boda y en su futuro. No en mĆ.
āMe alegra saber que mi hermano mayor siempre va a estar para mĆ āsu sonrisa se ensancha aĆŗn mĆ”s y suspira como si recordara algo importanteā. ĀæTe sientes bien?
Asiento, sĆ© que es su manera de decir āvoy a ir a socializarā y como es se pone de pie, sin antes darme un beso en la mejilla, y se va hacia una mesa retirada en donde hay un par de sus amigos que han llegado antes de tiempo.
āVoy a venir con alguien y no me importa āmurmuro por lo bajo terminando con mi trago por fin.
Ya me siento algo mareado por los tragos que bebĆ, asĆ que prefiero pagar e irme a descansar para lo que en algĆŗn momento se que va a llegar. Pago y me pongo de pie viendo la dirección de mi hermana que rĆe por lo alto con sus amigos, se ve feliz ante el inminente cambio que viene.
EstĆ” rodeada de personas que quiere, por lo menos se que todo estĆ” bien y que la boda puede cambiar todo para mejorar su vida. Eso quiero creer.
De repente me llenó de valentĆa, mĆ”s que nada por el hecho de que tome demasiado y eso me hace creer que el gritar lo que siento estĆ” bien.
Camino a la salida donde tengo una visión mÔs amplia del bar y miro a mi hermana, nuevamente, levantando su mano para despedirse de mà e imito lo que hace, sin embargo antes de pensar abro la boca para hablar.
āĀ”Voy a venir acompaƱado, es mi regalo de bodas!
Y sin mirar la reacción que tiene Honey, salgo del bar con el golpe de aire frĆo en el rostro.
Ya no hay vuelta atrƔs.
(***)
Apenas llegó a la calle donde me estoy quedando la ventisca de aire se intensifica, me siento algo mareado y me aferro mÔs a los bolsillos de mi abrigo para poder seguir la recta que me lleva a mi hogar.
La casa en donde me quedo es amplia y linda, incluso no me trae malos recuerdos del pueblo a pesar que sĆ© que estoy aquĆ, es como si fuera una clase de brujerĆa que no me permite pensar en otra cosa mĆ”s que en la paz dentro de mi pequeƱa guarida.
Las luces de mi casa estĆ”n apagadas a diferencia de las luces de la casa de al lado. EstĆ” maƱana cuando salĆ para buscar a Honey y pasar el dĆa juntos, ademĆ”s de tener un desayuno con mi mamĆ”, no habĆa seƱales de que alguien estuviera rentando la casa.
Me detengo justo frente a la pequeƱa puerta de madera que divide la calle del jardĆn poco cuidado que hay al otro lado, inclinó la cabeza como si fuera un pajarillo curioseando las semillas que le dejan para comer.
La ventisca me da un escalofrĆo, eso quiero pensar y no el hecho de que en serio no parece que haya nadie mĆ”s a pesar de la luz encendida, las demĆ”s noches no estaba asĆ estoy bastante seguro de eso.
āĀæSe te perdió algo? āme sobresalto sacando las manos de mis bolsillos y dando vuelta rĆ”pidamente para averiguar quiĆ©n fue el que me quiere matar del susto.
Y ya quisiera ver algo de su rostro, pero va tan cubierto que no serĆa malo pensar que es un fugitivo de la justicia, tiene un gorrito de lana mal puesto, unas gafas oscuras de las enormes que encuentras en cualquier lado y una bufanda que le cubre mĆ”s que el cuello; le llega hasta la nariz.
>>Te acabo de preguntar si se te perdió algo āla manera en que arrastra las palabras me deja saber que estĆ” igual de ebrio que yo o mucho mĆ”sā. A donde quiera que vaya es igual. ĀæQuĆ© quieres? ĀæQuĆ© es lo que buscas?
āNada āme sincero sin agregar que estaba de chismoso, algo me dice que es dueƱo, por el momento, de la casa detrĆ”s de mĆā. Voy a casa.
SeƱaló con el mentón donde me quedo, sigue mi gesto con la cabeza y sospecho que entre cierra los ojos, no tengo la mĆ”s mĆnima idea porque esos lentes de mosca no me dejan ver nada. Es un vacĆo.
āSomos vecinos āde lo que estoy seguro es de que sonrĆe, se puede ver en los mĆŗsculos del rostro, a pesar de que la bufanda hace un buen trabajoā. Espero que no te moleste el ruido.
āLo tolero ādigo por lo bajo rascĆ”ndome la oreja, esto se estĆ” poniendo algo extraƱo para mi gustoā... solo un poco, asĆ que espero que no seas tan escandaloso.
āPara nada āel tono de su voz se vuelve mĆ”s dulce, es como miel en pan tostado reciĆ©n salido, lo que significa peligroā, soy de los callados.
Frunzo el ceƱo con tal comentario contradictorio, pero no tengo que tomarme literal todo lo que diga o lo que no, de todos modos ni siquiera vamos a hablarnos y si lo hacemos solo seremos corteses para no hacer tenso el ambiente entre ambos.
Mi única misión es ir a la boda y largarme para siempre.
āComo sea āchasqueo la lengua, me imagino a mamĆ” haciendo un mohĆn de desagrado y diciendo que tengo pocos modales, nunca es bueno pensar en esa mujerā, buenas noches.
EstƔ vez quien parece un pajarillo es Ʃl, inclina la cabeza y casi siento que se le va a caer ese gorrito de lana. No me quedo a averiguar si eso ocurre, solo sigo mi camino para entrar a casa y poder dormir para lo que sea que me depara el destino.
No importa si mi nuevo vecino es contradictorio o si pierde su gorrito de lana entre las hojas secas por el otoƱo. No me interesa lo mĆ”s mĆnimo.
Paso por el jardĆn y abro la puerta con una velocidad sorprendente, cuando estoy solo me deshago del abrigo que tiro donde sea y tambiĆ©n de mi corbata que me empieza a asfixiar como si fuera una boa constrictor en mi cuello apretando cada vez mĆ”s y mĆ”s.
No tengo tiempo para encender las luces, corro al pequeño medio baño de la planta baja para vomitar, me aferro a la taza del baño sintiendo como si el estómago me saliera por la boca, arde tan horrible que los ojos me lloran.
Me excedĆ, pero es que estar en el pueblo siempre me hace sentir tan mal, es como si todo el estrĆ©s que no genero en la ciudad se multiplicarĆ” de repente en cuanto veo las montaƱas que rodean el lugar.
No lo aguanto y lo que guardaba sale a borbotones de mis ojos, las lÔgrimas me hacen sentirme mÔs vivo y las ganas de vomitar se esfuman, mientras me desahogo del corazón y de los recuerdos que me atormentan cada vez mÔs; cada vez peor.
Nunca voy a ser como quieren.
No voy a ser perfecto.
Nunca.
Dejó de sollozar a pesar de que el llanto sigue saliendo de mis ojos, me pongo de pie como puedo y me lavo el rostro con fuerza enrojeciendo mi piel, el dolor de mi nariz me da una lección como siempre hago cada vez que deberĆa de aprender algo.
Trago saliva con pesadez mirando mis ojos apagados, tristes y sin un rastro de luz. Es como la noche y no tiene un sol que lo ilumine o estrellas brillantes que le den algo especial.
āSiempre siendo un desastre Clover āme paso los dedos por la ceja derecha y luego sigo el camino a mi narizā. AsĆ de atractivo y sin ninguna esperanza.
Dejo de verme para salir del baƱo, ya es suficiente de todo esto. Es tiempo de dormir todo lo necesario y ojalƔ pudiera dormir mucho mƔs que eso.
Subo con cuidado las escaleras para no caer y romperme el cuello, que con honestidad no suena como una mala idea, me aferro bien al pasamanos y cuando ya estoy en el segundo piso me encierro automÔticamente en mi habitación.
Me quito la camisa y la tiró en algún lugar, me desabrocho el pantalón y me dejo caer en mi suave cama. Abrazo la almohada y cierro los ojos. No quiero ponerme a pensar en nada o no voy a dormir.
Empiezo a contar del uno a donde sea que me quede dormido, mientras me concentro en mi respiración y siento el cuerpo mÔs ligero de lo que ya es gracias a la bebida. No voy a tardar tanto en quedarme dormido.
Cuando pienso que lo tengo se escucha el acorde de un bajo, es potente como si lo tuviera en la oreja. Abro los ojos y veo la ventana donde entra la luz de la luna como si se riera de mĆ. El sonido se detiene y me relajo creyendo que en serio se acabó, pero la paz dura poco y mi paciencia se va al carajo.
Me pongo de pie con rapidez y como si no hubiera tomado nada bajó las escaleras, camino por el pasillo a la salida y cruzó todo el jardĆn. Este imbĆ©cil no mentĆa cuando dijo que era ruidoso y tampoco lo hice yo cuando dije lo mĆo; no soporto el ruido no el que es demasiado intenso y menos el que es hecho a medianoche como si fuera adrede.
Entro al jardĆn de mi vecino temporal y toco la puerta tan fuerte que me duele el costado de la mano, pero no tengo ninguna respuesta solo escucho el bajo ser tocado como si la vida de este dependiera de ello. No me rindo, lo hago nuevamente sin ningĆŗn cambio.
Me tomo el puente de la nariz y aprieto como si evitara un dolor de cabeza repentino, aunque no me sobe las sienes. Suspiro alto, mientras el ruido de las cuerdas se apoderan de mi cuerpo como si estuvieran tocando ese bajo en mi interior.
Me preparo para otra ronda de golpes en la puerta y abro la boca para mandarlo al carajo.
āĀ”Maldita sea! āvociferó sintiendo un dolor en las cuerdas vocales mucho peor que beber tantoā. Ā”Si vuelves a hacer ruido te voy a matar, son las doce de la noche!
Vuelvo a golpear la puerta y se hace un silencio, espero que con eso sea suficiente, cuando me doy la vuelta por arte de magia empieza la mĆŗsica nuevamente.
āEste maldito hijo deā¦
Me muerdo el labio inferior, me pasó las manos por el rostro y luego por el cabello. No tengo mucho mÔs que hacer, puedo llamar al sheriff del pueblo pero en serio que no quiero ver a nadie y mÔs que le digan a mi madre.
Camino a mi jardĆn con paso lento, mientras la mĆŗsica deja de sonar y vuelve a sonar. Supongo que tengo algo mĆ”s que hacer en mi estadĆa aquĆ.
Sobrevivir a mi escandaloso vecino.








